octubre 16, 2021

Todavía hay colonias en el siglo XXI

Para muchos, el colonialismo es cosa del pasado. Esta opinión equivocada suele ser compartida por ciudadanos de los pueblos latinoamericanos independientes desde hace más de dos siglos.

Quienes piensan que el colonialismo es una relación de dominación trascendida en el tiempo, pierden de vista que a mediados del siglo veinte, gran parte de los pueblos de África y Asia estaban sometidos a la dominación colonial, así como buena parte de los pueblos antillanos. Hace poco tiempo una tercera parte de los habitantes del planeta vivía bajo el colonialismo.

Son cada vez menos las colonias que quedan en el planeta. El gran objetivo de la humanidad debe ser la desaparición total de esa forma indigna e inhumana de dominación.

Las dos últimas décadas del siglo veinte y la primera del siglo veintiuno fueron proclamadas por la ONU como décadas por la desaparición del colonialismo. El balance ha sido desalentador. Más que resoluciones, se requiere voluntad y lucha, pues como sabemos ninguna potencia suelta prenda voluntariamente.

América es el continente donde encontramos el mayor número de casos de colonialismo, lo que evidencia que Europa nunca ha abandonado este continente, ahora con el acompañamiento de Estados Unidos.

Hay situaciones como Martinica, Guadalupe y la Guayana Francesa, que fueron anexados por Francia y convertidos en “departamentos de ultramar”; lo que convierte a Francia en un país caribeño. También en el Caribe insular ubican Puerto Rico, las Islas Vírgenes estadounidenses, las Islas Vírgenes británicas, las posesiones holandesas de Aruba, Bonaire y Curazao, Saba y San Eustaquio; la isla de San Martín dividida entre Francia y Holanda, y las posesiones británicas de Turcas y Caicos, Monserrat, Caimán, Bermudas y Anguila.

A estas debemos sumar las Malvinas, islas argentinas ocupadas ilegalmente por el Reino Unido desde hace casi dos siglos.

La ONU ofrece una lista de “territorios no autónomos” o coloniales, que no incluye casos tan relevantes como el de Puerto Rico —probablemente la colonia más importante que persiste en el planeta- aun cuando el Comité de Descolonización de la ONU ha aprobado más de 35 resoluciones reiterando el derecho del pueblo puertorriqueño a su autodeterminación e independencia. En 1953 y con una ONU de apenas 60 países miembros, Estados Unidos logró que la Asamblea General aprobara una resolución reconociendo al desacreditado Estado Libre Asociado como una opción descolonizadora. Esa decisión coexiste con las reiteradas decisiones tomadas por el Comité de Descolonización durante las pasadas cuatro décadas.

El interés de las grandes potencias capitalistas en poseer colonias en pleno siglo veintiuno adquiere un sentido geopolítico, como parte del desarrollo de áreas de influencia política, económica y militar

Cuando los combatientes anticoloniales recaban solidaridad para sus luchas libertarias, la misma debe brindarse. Si no fuera razón suficiente la causa independentista planteada, debe preocuparle a cualquier persona, que desde esa colonia se diseñen e implementen acciones contra su país.

Puerto Rico ha sido utilizado por el gobierno de Estados Unidos como un centro activo de espionaje y contrainsurgencia y como eje de planes económico-político-militares contra nuestros pueblos. Desde suelo puertorriqueño se realizaron acciones agresivas contra Cuba en 1961, República Dominicana en 1965 y Granada en 1983. La isla-municipio de Vieques fue utilizada por más de seis décadas como campo de entrenamiento de tropas, buques y aviones que luego iban a agredir a otros pueblos en todo el mundo.

Por eso es tan importante que los pueblos, organizaciones y gobiernos de Nuestra América se sensibilicen sobre la justeza del reclamo que hace el Pueblo puertorriqueño, y le respalden activamente.

La independencia de Puerto Rico y, más allá, la desaparición total del colonialismo de la faz de la Tierra, es responsabilidad indelegable de los pueblos que ya han roto las ataduras coloniales. La responsabilidad primaria, la batalla de todos los días, esa, es nuestra.


*    Catedrático Universidad de Puerto Rico, Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH) de Puerto Rico.

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