septiembre 13, 2026

Redes sociales y política


Por J. Antonio Pérez Fernández *-.


Las siguientes líneas son un aporte más de los muchos que se escribirán en torno a un tema de mucha importancia para las diferentes agrupaciones políticas que se enfrenten el 2019 en las elecciones nacionales.

La tecnología ha trastocado todos los ámbitos profesionales y no profesionales de nuestro entorno, el internet a penetrado en toda la sociedad. El fenómeno de las redes sociales hizo que casi todas las áreas tengan alguna dependencia directa o indirecta del social media o para no parecer interesante, en castellano medios sociales, esto ha logrado cambiar las diferentes formas de ver su trabajo de cada área incluso de cada individuo que está ligado al trabajo cercano con la sociedad, las redes sociales son una parte de estos medios sociales.

La política no ha sido la excepción, las redes sociales han acercado al político con sus electores, ha mejorado el canal de comunicación entre los partidos políticos y sus simpatizantes, militantes y posibles votantes. La irrupción de lo digital logro que los medios de comunicación televisivos y prensa estén obligados a migrar a estas redes sociales, los políticos y sus partidos mismos han migrado también a estas plataformas digitales.

Unos lograron comprender que estas herramientas no solo son cajas de resonancia ni tampoco son simples canales para dar contenidos si no que están logrando comprender que son canales de interacción directos con sus comunidades digitales. Otros políticos, medios de comunicación y organizaciones políticas migraron con sus viejas lógicas de comunicación vertical a estas plataformas y aun no logran entender el manejo de estas, las ven como simples canales para dar a conocer información, pero no se dan cuenta que las redes sociales pueden generar intereses comunes, vínculos y conexiones entre ellos y sus electores.

En estos espacios digitales al elector ya no solo le interesa recibir información si no que el genera horizontalidad en la comunicación, el elector ya no solamente quiere decidir si no que también busca incidir en los procesos electorales. Las campañas electorales en nuestro país han tomado un nuevo rumbo, la comunicación política ya no es la misma, en el referéndum del 21 de febrero de 2016 vimos los primeros ensayos de la utilización de las redes sociales en la política, eso fue como ver la punta del iceberg de toda una maquinaria digital que será usada en casi toda su totalidad en el proceso electoral de 2019. Algunos partidos y líderes políticos han tomado muy en serio que las redes sociales irrumpan en el campo político, pues han entendido que están obligados a no hacer lo que hacían antes.

El desafío ya no es hacer entender al político del por qué debe estar en las redes sociales, sino que el desafío es lograr que el equipo de asesores entienda que para estar en redes sociales ya no sirve lo tradicional del marketing político. Entender que esta parte de la campaña electoral debe ser llevada adelante por profesionales y no por el amigo más cercano al candidato ni al partido.

Así como la política se adaptó a la televisión y a los periódicos también debe adaptarse a las redes sociales, se debe entender que estas pueden tener un impacto en la creación de un clima político y ser generadoras de creación de agenda pública. Si bien los partidos políticos son estructuras verticales y rígidas, las comunidades digitales son todo lo contrario no solo son espacios de los militantes o simpatizantes del partido, líder o del candidato, son también espacios de sectores y grupos más amplios que le dan su apoyo.

Es importante que para una campaña política se tome en cuenta a las redes sociales sin sobredimensionar o sobrevalorar este aspecto, las redes sociales no son el eje central de una estrategia de campaña ni de la comunicación electoral pero si son una parte importante de ambas, si bien antes las encuestas y grupos focales nos acercaban a la decisión del elector hoy con las redes sociales podemos tener con más precisión cuales son los intereses de los diferentes segmentos o por lo menos podemos apreciar con precisión el interés real de una parte del electorado sobre temas en específico que pueden ayudar a nuestra estrategia de campaña.

Las redes sociales han otorgado cierto dominio a los ciudadanos sobre ciertas temáticas en especial, ya no es necesaria la intermediación de ciertos actores políticos para incidir directa o indirectamente en la acción política como tal, desde la organización de marchas, mítines y protestas se puede generar a través de estas plataformas, se ha logrado cambiar el método de convocar a estos actos políticos-cívicos-ciudadanos, algo ya mencionado por muchos que es “de las redes a las calles”.

El proceso eleccionario de 2019 que se nos viene será algo muy novedoso para algunos, tanto los partidos políticos y líderes políticos deberán entender que estos procesos ya están intrínsecamente combinados a las nuevas tecnologías, el mensaje ya no es uno solo, la comunicación ya no es direccional, los contenidos no son los mismos que se utilizaron antes y la manera de comunicar y conectar con el ciudadano se ha complejizado.

Las propuestas se tendrán que fragmentar debido a una sociedad digital muy amplia, las campañas tendrán una variedad de propuestas, mensajes e imágenes esto debido que tendrán al frente a un electorado en muchos segmentos.

La utilización de las redes sociales y los medios sociales no deberán ser necesariamente el eje central de la campaña, pero son una parte importante dentro de toda esa estrategia electoral, si obviamos estas herramientas será imposible llegar a un segmento importante de su electorado.

No será lo mismo comunicarte con tu electorado en Twitter que en Facebook, en el primero la comunicación deberá ser más precisa, breve e informativa mientras que el segundo deberá ser más próxima y con una disposición más emotiva.

Los datos serán de mucha importancia para decidir con que llegamos a cierto segmento, pero esto es muy dinámico en las redes sociales por ejemplo en Bolivia; el 61,82% de usuarios de la red social Facebook tiene entre 18 y 34 años mientras que en Instagram el 74% de sus usuarios tiene entre 18 a 34 años, estos datos pueden ser hoy de mucha importancia, pero también pasaran a ser obsoletos de aquí a unos meses en adelante.

Toda campaña es diferente lo que sirvió ayer puede no servirnos hoy, el desafío está en que los que logren utilizar los medios y las redes sociales habrán ganado una batalla, pero no así toda la guerra.


* Consultor Digital Independiente.


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