agosto 16, 2026

Política antidrogas frenó violencia en Bolivia, afirma ministro

La Paz-. El ministro de Gobierno de Bolivia, Carlos Romero, afirmó hoy que la política antidrogas aplicada desde el año 2009 frenó la violencia en el país suramericano.

Desde que Bolivia nacionalizó la lucha contra las drogas, luego de la expulsión de la Administración para el Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos, hubo una reducción sistemática de la superficie de cultivos de coca, y de la violencia en general, declaró el funcionario al periódico Cambio.

Romero indicó que los productores y dirigentes dejaron de ser perseguidos, como ocurría durante los gobiernos neoliberales, y se dio paso a una racionalización de los cocales sobre la base del control social y la autorregulación, principalmente.

En los años 80, la superficie de cultivos de hoja de coca en Bolivia estaba por encima de las 56 mil hectáreas; en la década de los 90, por encima de las 45 mil; pero en años recientes logramos una tasa importante de reducción, certificada además por la Unodc (Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delitos), señaló.

El ministro añadió que el Gobierno ha hecho énfasis no sólo en las tareas de interdicción y erradicación, sino también en las labores de prevención y coordinación con la sociedad civil, y fruto de ello es que la política antidrogas en Bolivia ha frenado la violencia.

Durante los gobiernos neoliberales habíamos tenido más de 60 muertes en el Chapare (Cochabamba-centro) y un número de 500 personas entre heridas y desaparecidas. Fácilmente hubiéramos ingresado a un proceso de polarización que luego habría derivado en una violencia incontrolable, como ha sucedido lamentablemente en Colombia, expresó.

Romero destacó que Bolivia es el único país que ha logrado reducir sus cultivos de hoja de coca multiplicando su capacidad operativa en las tareas de interdicción y generando acciones coordinadas y simultáneas con otros países de la región con la agenda de regionalización.

Esta política ha sido destacada por varias organizaciones internacionales, como la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes, la Organización de las Naciones Unidas y otros organismos, manifestó.

Por el contrario, consideró que la estrategia de lucha contra el narcotráfico impulsada por Estados Unidos fracasó, si tomamos en cuenta que el incremento en el consumo de droga en el mundo ha sido significativo en los últimos años.

Dicha estrategia recurrió a la militarización de zonas geopolíticamente consideradas como parte de la cadena de narcotráfico, pero en muchos casos priorizó criterios políticos, geopolíticos y de persecución, especialmente a dirigentes sindicales, como en el caso boliviano, recordó.

Antes que perseguir a los eslabones del núcleo de la cadena productiva de drogas, dijo, decidieron perseguir a los productores de coca, y ello fue constante en el planeta; los casos en los que cayeron los peces gordos del narcotráfico fueron la excepción y no la regla.

Romero insistió en que en Bolivia se adoptó una política diferente que respeta los derechos humanos, en contra de la violencia y la militarización de zonas productoras de hojas de coca, con la afectación de los derechos de la Madre Tierra usando químicos en tareas de erradicación.

Sobre todo no está de acuerdo con subordinar al país ni suprimir la soberanía política para permitir la militarización norteamericana mediante la DEA, remarcó.

Por último, el titular de Gobierno recordó que la política antidrogas boliviana y sus logros serán expuestos en la sesión de la Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana, que se realizará la próxima semana en Santa Cruz (este).

Sea el primero en opinar

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*