abril 13, 2021

La estabilidad de tipo de cambio está garantizada en Bolivia


Por Grover Ivan Tapia Alcazar *-.


En los últimos días, la firma de un contrato entre el Banco Central de Bolivia (BCB) y el Banco Unión (BUN), para que este último pueda vender dólares a las casas de cambio, genero mucha especulación por parte de los “opinadores y analistas”, los cuales estuvieron orientados a generar pánico en la población, en este sentido, me permito escribir unos párrafos que tienen la finalidad de desvirtuar esos malos comentarios.

Primeramente, debemos entender que el dólar se constituye en una divisa necesaria para el comercio internacional, que tiene todas las características de una mercancía; por lo tanto, es un bien sujeto a las reglas del mercado y su precio esta expresado a través del tipo de cambio.
En un régimen cambiario flotante o flexible, el tipo de cambio (precio del dólar) fluctúa en función al comportamiento de la oferta y demanda. Si una economía posee gran cantidad de dólares y poca demanda, el mercado presionará para que la moneda nacional se aprecie (baje el tipo de cambio), en tanto, si la demanda es mayor a la oferta, la moneda local se deprecia (subida del tipo de cambio).

En un régimen cambiario fijo, el tipo de cambio es determinado por la Autoridad Monetaria de cada país (Bancos Centrales), quien interviene dotando la cantidad necesaria de dólares o divisas para mantener el nivel de tipo de cambio fijado; cuando la Autoridad Monetaria decide bajar el tipo de cambio revaloriza la moneda nacional, por otro lado, si decide subir el tipo de cambio devalúa de la moneda nacional.

En el caso de Bolivia, el BCB mantiene un sistema de tipo de cambio deslizante o reptante (crawling-peg), este tipo de cambio fluctúa en una determinada banda (+/- 10 puntos), su comportamiento se asemeja al régimen de tipo de cambio fijo. Desde noviembre de 2011 esta divisa se mantiene en un precio de 6,96 bolivianos por unidad de dólar, aspecto que permitió mantener la confianza de la población.

Como recordaran, desde noviembre de 2018 el BCB suspendió la venta de dólares a través de la ventanilla habilitada para el efecto, siendo esta una medida de carácter administrativo. Sin embargo, los “analistas y opinadores” vieron en esta medida administrativa, una oportunidad para especular e intentar desestabilizar la economía boliviana, entre lo más recurrente mencionaron que la medida obedecía a una estrategia para evitar la caída de las Reservas Internacionales Netas (RIN), afirmación que carece de sustento académico y técnico.

De forma sencilla, las RIN se constituyen por los depósitos en moneda extranjera controlados por el BCB, son necesarios para realizar operaciones de comercio exterior y el pago de la deuda externa.

En este sentido, la evolución de la RIN se explica principalmente por el comportamiento de la Balanza Comercial, si las exportaciones son mayores a las importaciones, las RIN se incrementaran, caso contrario estas disminuirán, por lo tanto, no tiene ninguna relación con la suspensión de la venta directa de dólares por parte del BCB.

Otros “analistas y opinadores”, manifestaron que el BCB estaría preparando una devolución; el término de “devaluación de la moneda” tiene una estrecha relación con el incremento de la inflación y está asociado periodos de crisis. Con esta especulación, buscaron tocar la parte más sensible y dolorosa de la historia del país; recordemos que en los años 1984 y 1985, Bolivia atravesó la peor crisis económica, debido al proceso inflacionario, donde los precios aumentaron en más 625 veces, esta crisis fue generada en gran medida por las continuas devaluaciones y la impresión de dinero sin respaldo.

En la actualidad, la venta de dólares continúa de forma normal a través del sistema de Intermediación Financiera y no se observó ninguna devaluación, aspecto que contradice las especulaciones desacertadas.

El 6 de marzo de 2019, el Gobierno Nacional aplicada otra medida de carácter operativo para la venta de dólares, la cual se materializa con la firma de un contrato entre BCB y el BUN, cuyo documento tiene la finalidad de dotar de divisas a las casas de cambio que se encuentran reguladas por la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero.

Este mecanismo de venta, tiene como objetivo llegar a todo el territorio nacional, toda vez que BUN dispone de agencias a lo largo y ancho de los nueve departamentos. El BUN dotará de divisas a las casas de cambio a un precio 6,96 bolivianos por unidad de dólar, para que estas entidades puedan venderlo al público en general ganado un punto básico, es decir, a un precio de 6,97 bolivianos por unidad de dólar.

Esta nueva medida, también fue desnaturaliza por los “analistas y opinadores”, quienes tuvieron la osadía de manifestar que esta política obedece a una escasez de dólares, esta forma de especular, tienen como objetivo generar pánico en la población, aunque no consiguió el efecto deseado, debido a que el BCB salió a desmentir categóricamente.
Luego de ver estos comentarios, queda muy claro que el sueño de estos súper analistas futurólogos desorbitados, es que Bolivia se sumerja en una crisis económica y social.

En este contexto, las opiniones vertidas estuvieron orientados a generar inestabilidad económica, sin embargo, gracias al buen manejo económico, este deseo perverso no se les puede cumplir desde hace 13 años, toda vez que el país continua con crecimiento económico sostenido, debido a la fortaleza del mercado interno, que tuvo la capacidad de amortiguar los impactos negativos externos.

Por lo expuesto, los comentarios mal intencionados no deben alarmarnos ni preocuparnos, toda vez que la medida asumida por el BCB para la venta de dólares mediante el BUN a las casas de cambio, busca que la población boliviana pueda obtener de manera irrestricta las divisas que demande, preservando la estabilidad financiera del país, de esta forma se estarían garantizando la cantidad de dólares necesaria para mantener un tipo de cambio, con una inflación controlada.

* Economista.

Be the first to comment

Deja un comentario