Por Luis Oporto Ordóñez *-.
El 14 de febrero de 1615, Huamán Poma de Ayala, el más grande historiador indígena del Incario, envió una carta de denuncia al rey Felipe III a la que adjuntó un manuscrito, escrito como una “Nueva Crónica”, sobre la historia de los indígenas sometidos al cruel sistema español, dándole lecciones al mismísimo rey de España sobre el “Buen Gobierno” que debía implantar en las ricas tierras del Perú.
No obstante el manuscrito no llegó a su destinatario. Desde entonces se mantuvo extraviado en el océano de papeles que generó la colonia española. La historia del manuscrito es fascinante. Fue descubierto por Richard Pietchmann en 1908 en la Biblioteca Real de Copenhague (Dinamarca). Paul Rivet publicó una edición facsimilar en 1936. John V. Murray Rolena Adorno publicaron una edición transcrita y anotada, con traducción y análisis del quechua por Jorge Urioste y los vocablos del aymara por Vitaliano Huanca. En nuestro país Arthur Posnansky realizó una primera transcripción en 1939, versión que usó Carmelo Corzón el 2016. Recientemente Luis Vera Delgadillo realizó una nueva versión.
El Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú y la Biblioteca Nacional del Perú, tomaron la acertada decisión de publicar una nueva edición, que se suma a la que realizó John V. Murra (Siglo XXI) y Franklin Pease (FCE). La edición de esta magnífica colección en tres tomos impresos en tapa dura, estuvo al cuidado del Centro Cultural Inca Garcilaso del Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú.
La edición fue cuidadosamente preparada por el profesor emérito de la Universidad Mayor de San Marcos, el historiador Carlos Araníbar (1928-2016). El tomo I, contiene una rigurosa transcripción paleográfica, en 978 p., a las que se le ha dotado de instrumentos descriptivos auxiliares, tales como abreviaturas y ligaduras caprichosas, frecuencias, 700 notas; índices alfabéticos de adjetivos, dobletes, flores y fauna, de onomásticos, de ortografía, de sustantivos, de topónimos, de verbos, y los textos quechuas y aymaras de la Nueva Crónica, con transcripción, normalización y traducción del profesor José Alejandro Cárdenas Bunsen. El tomo II, trae el texto modernizado, en 901 p., con 1832 notas de pie de página y una copiosa bibliografía de 340 autores y alrededor de 400 títulos. El tomo III, es una nueva versión en facsímil, con transcripción de los textos de las ilustraciones, cuya edición y notas estuvo a cargo del Prof. Carlos Araníbar, realizada sobre la base de la edición de Paul Rivet.
Sobre el valor heurístico del facsímil, Rolena Adorno afirma: “Si el lector se detiene en cada uno de los 398 dibujos y lee los textos en prosa que lo acompañan (verá que) fue para Huamán Poma, no solamente su sistema de composición sino el meollo de la concepción de su obra”. Murra, por su parte, considera que fue “el descubrimiento más importante del siglo para el conocimiento del mundo andino, una contribución sin igual entre las fuentes primarias”.
Esa importancia se expresa en la rica información de primera mano que registró Guamán Poma de Ayala, por ejemplo, sobre la estructura social en el Incario. En esa compleja trama social, describe el linaje “real” con breves semblanzas de cada uno de los Incas, desde el primero, Manco Capac (éste inca reinó solo el Cuzco), hasta el doceno inga (Túpac Cusi Hualpa Huáscar inga). Le sigue la historia de las reinas coya (desde la primera Mama Huaco coya hasta la docena coya Chuquillanta). Describe de igual manera a los quince capitanes que tuvieron a su cargo el ejército inca y las reinas coyas.
La descripción de Guamán Poma cobra valor cuando devela la jerarquía social en nivel descendiente que muestra el alto nivel de control que ejercía el inca, pero medio de los jefes del vasto Incario. Identifica en seguida a los principales. “Cacique de mil indios. Huaranca curaca. Tiene ‘don’ y reservado por el emperador y ley de este reino curacas, caballeros particulares de este reino, que no le ha de faltar un indio, de mil tributarios. Y así se dice de la Huaranca en ellos solo y en cavando lo dejar al mayor hijo”.
Los curacas de la Huaranca, “han de obligarse a ser tenientes de corregidor de la provincia en las minas de azogue, plata, oro y minas de otros metales y en otros servicios, indios de la plaza que sirven, que han de ir de once indios uno. Se ha de obligar este curaca de la Huaranca a tener cargo de los indios de todos los pueblos y parcialidades que entran a servir a las minas de su majestad, ha de ser elegido en el año nuevo con los alcaldes ordinarios y pasado el año le tomen residencia”. Su función primordial era ayudar a “cobrar el tributo, repartan y vean al suficiente indio y defiendan a los indios de la plaza o minas y hagan que se les pague”.
Le siguen los mandones, que gobiernan a 500, 100, 50, 10 y 5 indios tributarios. 1) “Mandón mayor. Pichcapachaca camacchicoccones. Tributario, cabildo, indios mandones con sus obligaciones y no tienen ‘don’. Ha de tener 500 indios tributarios que no le falte”. 2) “Mandoncillo de 100 indios. Pacha camachicoc, Tributario y cabildo no tiene ‘don’. Que no le falte 100 indios tributarios”. 3) “Mandoncillo de 50 indios. Pichcachunca camachicoc. Tributario y cabildo no tiene ‘don’. Mandón, que no le falten 50 indios tributarios”. 4) “Mandoncillo de 10 indios. Chunca camachicoc. Tributario y cabildo no tiene ‘don’. Mandón, que no le falten 10 indios tributarios”. 5) “Mandoncillo de 5 indios. Pichca camachicoc. Tributario y cabildo no tiene ‘don’. Mandón, que no le falten 5 indios tributarios”.
El cronista indígena incorporó la jerarquía femenina. Señora principales. Cápac apu Mamaa Poma Hualca, que son mujeres de principales y segundas. Principales señoras reinas coya. Las señoras pallas que son hijas de los incas caballeros hanan Cuzco lurn Cuzco. Capac apu mama. Señoras curaca huarmi. Que son mujer de la Huaranca y pichca pachaca. Princesas y señoras del reino de las indias llamada ñusta.
El historiador indígena Huamán Poma de Ayala
Felipe Huamán Poma de Ayala, nació en la región de Huánuco, Perú, c. 1534. Falleció hacia 1615. Fue un notable cronista e historiador peruano, dedicado a la enseñanza de la lengua castellana a los indígenas. Autor de una Nueva crónica (1600), compendio de la historia preincaica del Perú y de su continuación, el Buen gobierno (1615), en el que muestra las injusticias que encomenderos y funcionarios de la corona infligían a los indios. Está ilustrada con dibujos del mismo autor. La obra escrita y dibujada entre 1583 y 1615, en 1200 páginas con 398 ilustraciones recoge las fuentes primarias de su época. Describe las funciones de los quipucamayoc (responsables de administrar el registro contable del quipu) y de los amawtas (sabios que guardan la memoria oral del Incario); así como las funciones de los chasquis y cachas, ayudantes de ambos custodios de la memoria inca.
* Magister Scientiarum en Historias Andinas y Amazónicas. Docente titular de la carrera de Historia (UMSA).

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