abril 15, 2021

Guerra de desinformación y ofensiva de la derecha


Editorial Cambio-.


En apenas 24 horas, la derecha puso en marcha una descomunal ofensiva contra la democracia que incluyó ataques contra instituciones públicas, una guerra de desinformación, llamados a la violencia, un paro regional y denuncias de fraude sin pruebas. Esta estrategia busca convulsionar al país con la misma receta usada por la oposición venezolana.

La arremetida tuvo como capítulo reciente la autoproclamación del candidato Carlos de Mesa, quien se mostró como ganador de los comicios (aunque se ubicaba en segundo lugar) y buscó posicionar (con apoyo de medios y políticos conservadores) la idea de que la “segunda vuelta electoral” era un hecho pese a que faltaba computar un 20% de las actas.

Sin embargo, al ver que el conteo preliminar de los votos no le favorecía, De Mesa dijo que desconocerá los resultados e hizo una convocatoria pública a la movilización callejera. En respuesta, sus seguidores atacaron las sedes de los tribunales electorales de Chuquisaca (incendiado), Potosí (incendiado), Pando, Oruro y Cochabamba (donde varios policías resultaron heridos). Además de esas acciones vandálicas, arremetieron contra algunas sedes del MAS, casas de dirigentes políticos y ciudadanos, como una mujer de pollera que fue golpeada en La Paz.

De forma paralela, la estrategia se desplegó en las redes sociales digitales (WhatsApp, Facebook y otras) mediante la difusión de al menos 15 mentiras como la escasez de alimentos, el desabastecimiento de combustible, el falaz llamado a los reservistas de las Fuerzas Armadas, un tuit atribuido al Jefe de Estado, entre otros engaños.

Al respecto, comunicados institucionales tuvieron que desmentir todas esas falsedades.

Otro de los ejes de la estrategia fue el llamado de cívicos, como el de Santa Cruz, para iniciar un paro indefinido y su intención de movilizarse hasta proclamar (sin importar lo que digan las urnas) como presidente a De Mesa y como vicepresidente a Gustavo Pedraza.

Tanto los cívicos cruceños como los seguidores de De Mesa basan sus acciones en que existiría un fraude electoral, sin embargo, hasta ayer no presentaron ante las autoridades competentes una sola prueba plena que fundamente su denuncia.

Al respecto, la exvocal del Tribunal Electoral Dina Chuquimia dijo que el voto de los bolivianos está garantizado porque el acta de escrutinio cuenta con 12 copias para evitar que la información que se obtiene en el recuento sea modificada.

Además, el TSE dispuso que todas las actas electorales sean públicas en su página web (https://trep.oep.org.bo/listaMesas.html ) para consulta de cualquier ciudadano, con el único requisito de colocar su número de cédula de identidad.

Por si fuera poco, el TSE puso en marcha otros cinco mecanismos de seguridad, como la presencia de veedores internacionales, el informe de jurados, la Transmisión Rápida y Segura de Actas de Resultados Preliminares (TREP), entre otros.

En ese contexto, el viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, Alfredo Rada, afirmó que las elecciones generales fueron “plenamente constitucionales, legítimas y legales”, con la participación de nueve frentes políticos, por lo que lamentó el vandalismo de grupos de choque fascistas.

“Quienes están efectuando estas convocatorias a paros cívicos, quienes están difundiendo en las redes sociales rumores respecto a corridas bancarias, desabastecimiento de productos, alza de combustibles (…) son parte de esta estrategia golpista”, sostuvo en la Red Patria Nueva.

Esta estrategia de guerra de desinformación, violencia, así como la proclamación de un presidente al margen de las urnas, es similar al plan de desestabilización aplicado por la oposición venezolana.

El viceministro Alfredo Rada afirmó que las elecciones fueron “plenamente constitucionales, legítimas y legales”, con la participación de nueve frentes políticos, por lo que lamentó el vandalismo de grupos de choque fascistas.

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