octubre 4, 2026

Los medios de comunicación y su cobertura racista al tema del coronavirus


Por Carlos Echazú Cortéz * -.


A juzgar por la cobertura y la campaña que los medios de comunicación realizan alrededor del coronavirus en Bolivia, el problema consiste únicamente en que los ciudadanos nos quedemos en casa, a fin de evitar la propagación del virus entre la población. Siendo este el único problema, según su visión miope, torpe y sesgada, aquellos que incumplen la cuarentena decretada por el Gobierno son unos inconscientes, cuyas actitudes rayan en «lo criminal», pues arriesga no solo su propia vida, sino también la vida de sus parientes y de todo aquel que se tope en su camino. Presentadas así las cosas, entonces quedan justificados los exabruptos del Ministro de Gobierno, quien a diario sale por los medios de comunicación amenazando con meter a la cárcel a aquel que incumpla la mencionada cuarentena.

De este modo, los medios de comunicación no se preocupan en considerar si quiera los efectos que tiene el encierro generalizado e impuesto de toda la población. Desde sectores sociales populares se ha reclamado insistentemente en que una economía como la nuestra cuenta con un amplísimo sector informal, cuyos trabajadores se ganan la vida día a día y, pues, si no trabajan, no comen. Dentro de esos sectores, están los pequeños productores del campo que han denunciado el decomiso de sus mercancías cuando ingresan a las ciudades a intentar venderlas.
Esta problemática trágica y que ya comienza a desesperar está completamente ausente en los medios de comunicación. Han reducido el tema a quien sale, es un inconsciente y punto.

Pareciera ser que el demagógico anuncio del Gobierno en torno a su bono familia o a la canasta familiar, les ha servido para suponer que el tema está resuelto, cuando en realidad el anuncio no tiene la menor posibilidad de llevarse a cabo, por lo menos no en el tiempo que dure la cuarentena. De efectuárselo después, es completamente extemporáneo.

Veamos, el bono familiar, por un lado, no cubre necesariamente a todos los trabajadores informales, y por otro, su implementación requiere de la masiva presencia de niños y padres de familia en las escuelas, lo que no está previsto en el futuro cercano. Por su lado, la implementación de la dotación de la canasta básica es mucho más quimérica que el bono familiar, puesto que ni siquiera se tienen identificadas a las familias que recibirán el beneficio. Tratándose de trabajadores del sector informal, justamente no se tienen registros. En estas circunstancias, de llevarse a cabo alguna repartición de esta canasta, los criterios de distribución serían completamente arbitrarios, dando lugar a que más bien se conviertan en parte de una campaña proselitista.

De este modo, los medios de comunicación hacen la vista gorda de la verdadera tragedia que se cierne sobre el país: miles de personas, pertenecientes a un enorme sector informal de la economía, que buscan su pan diario, cada día en las calles, se ven en la necesidad de encerrarse en sus casas, ante la amenaza del coronavirus y los exabruptos de un Ministro de Gobierno, que parece haber llegado al paroxismo histérico en su rol. Esta problemática circula ampliamente por las redes sociales, todos los días y a cada momento, y sin embargo, los medios televisivos no se dan por aludidos e ignorando la verdadera problemática del país, persisten en la campaña «quédate en casa». Pereciera ser que no perciben lo que se avecina inevitablemente: la prolongación de la cuarentena no podrá ser aguantada por esos sectores populares, no porque les falte fortaleza espiritual, sino porque sus hijos sienten hambre.

Consecuentemente, los disturbios estallarán tarde o temprano, con el consabido saldo de víctimas luctuosas, en las que la autoproclamada Áñez unirá sus fuerzas al coronavirus para sembrar luto en la población. Ese es el problema que se avecina en Bolivia.

Así pues, la cobertura de una problemática que se orienta solamente en unos sectores de la población y obvia a los sectores populares, es altamente discriminadora. Tratándose de omisión de la problemática de sectores populares, la discriminación es racista, pues lo popular en nuestro país coincide, en un alto grado, con lo indígena.


* Militante de la izquierda boliviana

Sea el primero en opinar

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*