marzo 7, 2021

Triunfo del progresismo en Ecuador


Por Soledad Buendía Herdoíza * -.


Las elecciones realizadas el pasado 7 de febrero de 2021 en Ecuador, pueden tener varias lecturas y suscitar muchos análisis, pero, sin dudad alguna, marcan el triunfo del progresismo y el rechazo a la vieja política y a sus prácticas.

El candidato del progresismo, Andrés Arauz, “un ilustre desconocido” –como lo llamaron los medios de comunicación–, despuntó y se llevó el primer lugar, ratificando que el correísmo es la mayor fuerza política del país. El segundo puesto está en disputa entre Guillermo Lasso, de Creando Oportunidades (CREO) y Yaku Pérez, de Pachakutik.

Grave error del Consejo Nacional Electoral (CNE) y de sus autoridades dar resultados preliminares del conteo rápido con una franja y con un empate técnico en el segundo lugar, ubicando a Yaku Pérez inicialmente con el 20,04% y a Guillermo Lasso 19,97%. No se dejaron esperar las respuestas de los movientes políticos involucrados, los reclamos y la disputa, que podría generar violencia en los próximos días.

El comportamiento de los ciudadanos y ciudadanas ecuatorianas sorprendió a los encuestadores, pues el viraje a la izquierda del electorado en casi un 70% no fue previsto. El voto de la juventud se repartió con Xavier Hervas, un agricultor, industrial y exportador, quien se presentó como gente nueva, con un discurso pro Derechos Humanos, a favor de la despenalización del aborto y la legalización de la marihuana, pudo captar un 15,98% del electorado.
Las provincias de la costa ecuatoriana le dan el triunfo al candidato del correísmo, quien, a pesar de la persecución y bloque político y electoral, demostró que la fuerza de las ideas, los principios y la lealtad, se imponen. Arauz llegó al corazón del pueblo plateando un proyecto de unidad, con la revolución 2.0.

Se viene una segunda vuelta, el 11 de abril del 2021, para definir quién gobernará por los próximos cuatro años el Ecuador. El progresismo tiene el gran reto de consolidar sus bases de apoyo y de conquistar ese porcentaje importante de voto ideológico, pero al mismo tiempo crítico, que no lo apoyó como primera opción.

La derecha nativa se juega su última carta. Será el pueblo en las urnas quien decida. Nada está dicho. A trabajar voto a voto para construir la Patria Grande y hacer del Ecuador el país de los derechos, la justicia social y la igualdad de oportunidades.


* Miembro de la Asamblea Nacional del Ecuador.

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