septiembre 27, 2021

Atajo (Segunda parte)

Por Sergio Salazar Aliaga *-.


Un gran y entrañable amigo, poeta, zurdo, Sandro Delgado, en el famoso Bocaisapo de la calle Jaén me habló de su hermano “Pulga Presidente”, canción del gran Panchi Maldonado, quien se extendió en nuestro diálogo sobre este tema.

Pulga Presidente

“A José Luis Delgado, al pulga presidente, lo conocí el año 1991, yo era chango y estaba en la universidad estudiando pintura, empezando… y quería hacerme unos pesos, quería trabajar, se me ocurrió hacer unas pañoletas y las teñía con técnica batik, lo que permite sobreponer colores, logrando con ello una variedad de matices con líneas quebradas o craqueladas, algo que estaba de moda en esa época. Fui al Prado, a la altura del edifico de la Alameda, pero me sacaron todos los comerciantes y tuve que ir un poco más arriba, y no me dejaban vender, me preguntaban los mismos vendedores si tenía permiso. Entonces decidí ir a probar donde estaban los artesanos y ahí estaba el pulga, le pregunté si podía vender mis pañoletas, me dice: ‘¡claro hermano!’ Y me hace espacio, ahí nos conocimos, él era artesano, entonces a las personas que se acercaban les decía ‘probátelo sin ningún compromiso, todo bien’, y así comienza la canción.

La canción ha salido con partes de lo que él decía, lo de ‘Pulga Presidente’ fue después de las elecciones de 2002, cada vez que nos encontrábamos me decía ‘vas a votar por Pulga Presidente’, de ahí nació el coro.

En la primera estrofa habla sobre Chicaloma, fue una invitación del pulga para pasar carnavales, uno de sus amigos nos dio un cuartito para dormir, no había nada, tierra y adobe, dejamos nuestras cosas y nos fuimos a la fiesta, en la noche dormimos, y en eso siento algo en mi cuello, prendo la linterna y estaba plagado de vinchucas, nos asustamos, decidimos volver a La Paz, de ahí viene la letra: ‘La cosa comenzó en fiesta de Chicaloma, habíamos festejado por tan lindo encuentro, pero al amanecer y bien asustado vinchuca me ha despertado’.

También me invitó en agosto al preste de Tocaña, donde él vive, además estuvimos alojados al lado de su casa, hicimos una carpita, hemos tomado, comido, bailado bien pagado –como se dice–, y me decía: ‘vas a votar por Pulga Presidente y si gano una semana de fiesta y al que no vote lo voy hacer sentar en un hormiguero’; eso también está en la canción.”

Hoja Verde

“En realidad, ‘Hoja verde’ de la coca no pertenece a mi autoría, es de Lino Gabriel Aragón Claros, la compuso en la década de 1940 bajo el título ‘Labios mentirosos’, es un huayño muy lindo y, bueno, nosotros hicimos nuestra versión con Atajo. En Bolivia la coca es parte del cada día, yo me sentía muy identificado con esa canción, y da la casualidad que en ese momento la coca estaba siendo reivindicada, por el 2001 había movimientos sociales, los cocaleros del Chapare, nosotros hicimos algunos conciertos en la Plaza Alonso de Mendoza, donde está el Tambo Quirquincho, días de acullico, había ferias donde se vendía todo sobre coca, se comenzaba a hablar todo sobre la tradición de la hoja de coca.

También recuerdo una vez en la Plaza San Francisco que tocamos ‘Que la DEA no me vea’ y leí ahí una lista de todos los muertos que hubo de la guerra de la coca, porque el Gobierno la quería erradicar, fueron muchísimos, me tardé mucho, la gente que estaba un poco cansada comenzó a silbar, pero cuando canté ‘Hoja verde’ todos empezaron a cantar, se hizo muy popular, muy conocida, pegó en la juventud paceña, esa canción la grabamos en Alemania, en Bonn.”

Que la DEA no me vea

“En una época, cuando empezó la Ley 1008, era terrible el acoso, la DEA entraba a los bares hacer requisa, creo que ahora la Alcaldía entra así, pero antes entraban a buscar drogas en el público, en los músicos, pero también a los dueños y a los barman, ya nadie quería salir; a veces encontraban en el suelo, entraban y a todos botaban al piso, uno podía caer en el riesgo, por más inocente que pueda ser, y te creaba ese estrés, en la canción dice textual: ‘Que la DEA no me vea que me causa estrés’.

Esa canción está en el disco ‘Personajes paceños’, fue interesante porque la sacamos con dos versiones, una censurada y otra no, eso a raíz de que me llamó Juan Carlos Gutiérrez, que era el productor, yo me encontraba en España, y me dijo: ‘No puede salir tu canción Que la DEA no me vea, vamos a tener problema con la Policía, con los gringos, no me animo’. Yo le dije que si no salía la canción no salía nada, le propuse que sacáramos las dos versiones, el que quiera censurarse que escuche esa, y los que no quieran tienen la original; en realidad un mal negocio para ellos porque quién va escuchar la canción censurada. Pero ha pegado muchísimo más en el disco ‘Nunca más’, porque es otra versión, una que, como dije, grabamos en Alemania.”

La mística

“En 2006, que fueron los primeros 10 años de Atajo, yo conformé un grupo de producción para hacer el festejo, que trabajamos un año antes, estaban Luis Gómez y Jean Friedman en la producción general, Nini Gorzerino de Stage Manage, Edwin Calle en la escenografía, Raúl Hernández en el diseño, y yo coordinaba todo; realizamos el evento de los 10 años, lo llamamos ‘Hechos en Bolivia’, en plural por todas las cosas que habían pasado.

Comenzamos a buscar auspicios y nadie nos apoyó por el contenido, teníamos una carpeta donde hablábamos de la Guerra del Gas, los muertos de 2003, de la guerra de la coca, del agua, nos pusieron la cruz, nos cerraron puertas, las empresas telefónicas… los únicos que nos apoyaron fueron Walter Gómez, que en ese momento estaba en la Alcaldía en Culturas, la Coordinadora del Agua a cargo de Óscar Olivera y ese tipo de auspicios que tuvimos fue muy de cuates, que creían en lo que estaban haciendo.

El escenario lo llenamos de esculturas, de pancartas y de grafitis, como si fuera la ciudad de La Paz. A partir de ahí se nos encendió el foco de que teníamos que diseñar los conciertos, poner luces, el sonido, qué se iba hacer, de que íbamos hablar, fue muy propio de Atajo, después vinieron los prestes, la mistura, las matracas, no ponerle reglas; en el primer preste nos ayudó el Limberth Alarcón (el Limbo) del Equi, que fue el primer padrino, después hicimos otro más, que gustaron mucho a la gente.

Atajo era una banda que a lo largo de su historia compartió escenario con Café Tacuba, Aterciopelados, Molotov, Manu Chao, Cordel do Fogo Encantado, Actitud María Marta, Kalamarka, Vicentico, Nito Mestre, entre muchos.

La despedida tenía que ser en el Teatro Municipal. Después de hablar con la banda, tocamos en todo Bolivia, la despedida duró un año, pero ahora me encuentro en Suecia comenzando un nuevo proyecto.”


  • Cientista político.

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