agosto 17, 2022

La autonomía universitaria


Por Claudia Miranda Díaz * -.


El 15 de junio es una fecha emblemática para la comunidad estudiantil universitaria, porque se recuerda el aniversario de la Reforma Universitaria surgida en la ciudad de Córdoba, capital de la provincia del mismo nombre, ubicada en la República Argentina.

Hace 104 años los estudiantes de la Universidad Nacional de Córdoba protagonizaron una revuelta que dio inicio a un movimiento estudiantil que se replicó en las juventudes universitarias de América Latina. La Reforma Universitaria de 1918 se la conoce con distintos nombres: Reforma Universitaria de Córdoba, Reforma Universitaria de Argentina, Grito de Córdoba o simplemente Reforma Universitaria.

La Iglesia católica, que llegó al continente junto con la invasión española, fundó varias universidades en lo que fue –en este caso– el Virreinato del Río de la Plata; la más emblemática fue la Universidad Mayor Real y Pontificia de San Francisco Xavier de Chuquisaca, fundada en Chuquisaca, actual Sucre. A pesar de la independencia de nuestros países de la colonia española en el siglo XIX, la Iglesia católica continuó manteniendo el poder político en las nuevas repúblicas.

En el año de la Reforma Universitaria los estudiantes de la Universidad Nacional de Córdoba –universidad pública– se rebelaron a los intentos de reorganización nacional de la Iglesia católica para recuperar el poder político perdido. Los estudiantes denominados “reformistas” se enfrentaron al clericalismo, a “los católicos”, en busca de una modernización institucional que aboliera la educación obligatoria de Teología (estudio de Dios y de la Biblia), el Derecho Canónico (normas de la Iglesia y el Vaticano) y Filosofía (deberes para con los siervos –educación medieval–). La Iglesia utilizaba las universidades para difundir su ideología. El enfrentamiento entre reformistas y católicos fue ideológico.

Este movimiento estudiantil se extendió entre marzo y octubre de 1918, periodo en el cual se produjeron violentos enfrentamientos entre reformistas y católicos. El movimiento se inició en el Hospital de Clínicas, situado en el barrio Alberdi, centro de la vida universitaria cordobesa, lugar donde se declaró la huelga que dio inicio al movimiento de la Reforma Universitaria. El 15 de junio de 1918 los estudiantes irrumpieron en la universidad para impedir la elección del rector, identificado con las ideas católicas; declararon una segunda huelga general, que tuvo su mayor relieve el 9 de septiembre cuando la Federación Universitaria de Córdoba asumió la dirección estudiantil de la universidad y el Gobierno ordenó al Ejército reprimir la ocupación.

La revuelta estudiantil tuvo su máxima expresión en el célebre “Manifiesto Liminar” (21 de junio de 1918) de la Federación Universitaria de Córdoba –redactado por Deodoro Roca–, titulado: “La Juventud argentina de Córdoba a los Hombres Libres de Sudamérica”, que finaliza diciendo: “La juventud ya no pide. Exige que se le reconozca el derecho a exteriorizar ese pensamiento propio en los cuerpos universitarios por medio de sus representantes. Está cansada de soportar a los tiranos. Si ha sido capaz de realizar una revolución en las conciencias, no puede desconocérsele la capacidad de intervenir en el gobierno de su propia casa”.

El movimiento se extendió a las demás universidades del país, impulsado por la recién creada Federación Universitaria Argentina (FUA), y a otras casas de estudios de América Latina, consagrando: la autonomía universitaria, el cogobierno estudiantil, la extensión universitaria, la libertad de cátedra, la asistencia libre a clases, concursos para cubrir cargos docentes; logros que permitieron el acceso a la educación de grado a todos por igual. En Bolivia se alcanzó en 1930-1931.

Desde un inicio la Reforma Universitaria se percibió a sí misma como un movimiento político-pedagógico permanente, de vocación latinoamericana y antiimperialista.


*            Economista.

 

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