septiembre 4, 2026

A 212 años del grito libertario en Cochabamba: el tren de la inversión pública

Por Rafael Villarroel *-.


El 212 aniversario de la gesta libertaria de Cochabamba trajo consigo la singularidad de la entrega del Tren Metropolitano, obra que ha convocado la atención de todo el país. Este evento nos invita a reflexionar acerca del papel de la inversión pública y el concurso del Estado en la prestación de servicios.

El Tren Metropolitano, una obra que, de acuerdo a los datos publicados, ha requerido la inversión de aproximadamente dos mil 500 millones de bolivianos, tendrá un retorno no solo económico, sino social, en función al servicio que prestará en seis distintos municipios del departamento de Cochabamba.

Pero el monto del costo debe ser asumido como lo que es: una inversión que a lo largo del tiempo tendrá un redito que, a diferencia del campo privado, deberá que ser medido no solo en el campo del retorno económico, sino también en su valor intrínseco como factor multiplicador para el bienestar de la población y el desarrollo de sus actividades que amerita el esfuerzo por parte del Estado.

El costo de esta importante obra, asumido por el Estado, a tiempo de su análisis también debe ser sopesado con el hecho de que, producto de la ley de capitalización, los privados que se hicieron cargo de los ferrocarriles decidieron, junto a cientos de millones de dólares invertidos en otras líneas, suprimir un servicio tan importante para los cochabambinos, con el costo social que eso ha significado para el desarrollo de todo el valle cochabambino.

La historia del siglo XX en Bolivia tiene, entre sus factores comunes, la formación de monopolios privados ineficientes y abusivos que con gran frialdad se inclinaron en muchas oportunidades por la explotación abusiva de ellos, sacrificando al país, como es el caso de la oferta eléctrica, el estaño o los propios ferrocarriles. Ante esta inacción, el Estado, en la segunda parte del siglo pasado, fue quien realizó grandes esfuerzos para poder corregir las disposiciones creadas, siendo el germinador de la primera generación de las empresas públicas.

Debe anotarse, además, que el esfuerzo del Tren Metropolitano no es aislado, y que hoy se cuenta con experiencias del retorno de estas inversiones en distintos ámbitos, como son el incremento de la oferta eléctrica y la integración del mundo rural a la electrificación; la democratización de las telecomunicaciones; el acceso al agua potable (Miscuni); el trasporte masivo por teleférico o el ingreso de energías limpias y alternativas.

Con motivo de esta obra, el balance nos arroja que el Estado, con el concurso de las empresas públicas, ha realizado significativos aportes de inversión en ámbitos estratégicos que han contribuido a la democratización del acceso a servicios, que son tangibles en el presente, dejando constancia de que su participación es fundamental para el desarrollo obtenido en los últimos tres lustros.


* Economista.

Sea el primero en opinar

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*


Casinacho