noviembre 3, 2026

Conspirar o dialogar, el dilema del empresariado cruceño


Por La Época -.


El empresario cruceño ha recibido la señal que esperaba. El presidente Luis Arce, en la inauguración de la Expo Feria Internacional, el viernes último, ha sostenido de manera categórica: “debemos fortalecer la articulación de todas las formas productivas que reconoce la Constitución Política del Estado” y, si aún fuese insuficiente, remató: “trabajemos una agenda conjunta que permita tener un país ganador. Avancemos unidos generando encuentro, diálogo y complementariedad. Daremos un salto cualitativo”.

Tres grandes líneas de acción propuso el jefe del Estado Plurinacional y que, en dependencia de cómo sea la reacción del empresariado cruceño, pueden marcar un nuevo tipo de relacionamiento entre el Gobierno y las organizaciones productivas de ese departamento que, en gran parte, financiaron, unas por convicción y otras obligadas, el golpe de Estado de 2019.

La primera línea de acción, y no podía ser de otra manera, parte de poner en marcha efectiva esa articulación establecida en la Constitución cuando sostiene que se reconocen cuatro tipos de economía: estatal o pública, privada, cooperativa y comunitaria. Por tanto, lo que hace Arce es despejar la susceptibilidad contra el gobierno popular alimentada por corrientes conservadoras de la derecha.

La segunda, el guiño es mayor y seguramente no se lo esperaba el sector productivo cruceño: trabajar una agenda común. Eso implica determinar formas concretas de articulación entre el Gobierno y los empresarios para contar con una agenda común en el marco de la Constitución y sin que se afecte los intereses del bloque nacional-popular-indígena, que es el sustento social y político del Gobierno.

Y esa disposición del Gobierno implica que el empresariado cruceño debe tomar una decisión entre seguir en la dirección de respaldar los planes desestabilizadores de la derecha o lograr esa articulación a la que ha sido invitado por el presidente Arce. Esta “primera vez” que el presidente lanza una señal de esa naturaleza, según destacan medios de comunicación opositores, se debe, y es lo que no dicen, a que las organizaciones empresariales se han conducido, antes del golpe de 2019 y luego de recuperada la democracia, sobre la base de objetivos políticos y no económicos.

Es decir, y ahí viene la tercera línea de acción lanzada por el jefe de Estado: el diálogo como método para dirimir los problemas y las contradicciones que son bastante comunes en cualquier sociedad. Y diálogo para conseguir una complementariedad y no la irracional competencia en la lógica del pensamiento neoliberal.

En realidad, hay que reconocer, existe la gran necesidad de este encuentro, complementariedad y diálogo entre Gobierno y empresarios para seguir reactivando la economía y, sobre todo, para enfrentar los efectos de una recesión económica de la economía mundial que no da señales de terminar y que el gobierno de Arce ha sabido sortear. Los datos están ahí: la economía está creciendo, la pobreza ha disminuido a niveles más bajos de los registrados hasta antes de la interrupción democrática en 2019 y la inflación es la menor de la Región.

Sea el primero en opinar

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*