agosto 23, 2026

Vero Pérez: Un legado muy lindo

Por Sergio Salazar Aliaga *-.


Vero Pérez es cantante, estuvo en la Coral Nova, y es una de las voces más interesantes de esta nueva generación. Gran representante de la música nacional, fue parte de la banda de jazz Efecto Mandarina, con quienes publicó cinco discos, mientras que participó en diferentes bandas, grabando otros álbumes. También es poeta y actualmente música solista. A continuación reproducimos nuestro diálogo con ella.

La música estaba ahí

“La música me ha llamado desde siempre, no es que yo la busqué, estaba ahí, esperando que yo aparezca para ser transmisora. Desde muy pequeña cantaba, tenía unos cinco años, pero también fui muy influenciada por mis papás, por mi mamá en particular ya que ella canta muy lindo, no es cantante pero de pronto sí le hubiera gustado serlo. A diferencia de otros padres, ella quiso fomentarme el canto, tuve ese apoyo constante para involucrarme en la música, siempre estuvo muy presente.

Al inicio escuchaba música para niños, después las novelas Chiquititas, Cebollitas, estas cosas argentinas que tienen mucha música, me sabía las canciones de memoria. Luego escuchaba lo que ponía mi mamá, boleros, Luis Miguel; a mi papá le gustaban las zambas argentinas.

Al crecer comencé a descubrir mi propia música, me gustaba el pop, los Backstreet Boys, Christina Aguilera, Mariah Carey, todo eso; más grande, en la rebeldía, escuchaba otras cosas, como Charly García, Soda Stereo, música Argentina. Después comencé a oír lo que mis hermanos, por un lado mucho rap, Snoop Dogg, Tupac Shakur; por el otro era mucho rock progresivo, The Doors, Frank Zappa, Deep Purple, Led Zeppelin, y con todo eso ya fui armando un marco gigantesco de música. Esto me ha hecho dar cuenta que a mí lo que me ha gustado es la música, no un género ni un tipo de estilo.

Después fui encontrando mi camino, conocí la música electrónica, me gustó mucho, conocí el jazz (género musical nacido a finales del siglo XIX en los Estados Unidos) y es ahí que me enamoré completamente, porque para mí era una fusión de todo lo demás.”

El canto

“Estuve en diversas academias, por ejemplo en la Academia de Música Hohner; entré un poquito al Conservatorio de Música, pero no pude acabar porque mi colegio era muy estricto y pasábamos clases hasta muy tarde, estaba en el Franco Boliviano; en mis ratos libres era parte de la Coral Nova, en la coral (Calenga) para niños.

Fue en ese último espacio que conocí a la persona que para mí me enseñó todo lo que necesitaba saber de técnica, que es el maestro Ramiro Soriano, quien nos hacía hacer unos ejercicios maravillosos, obviamente eran duros en esa época, yo no sabía por qué hacíamos escalas y abdominales al mismo tiempo; eso me hizo trabajar mucho el diafragma, y entendí que el cantar era un ejercicio físico también, era una manera de transmitir algo muy potente.

Luego pasé un par de clases, un poco más grande, con Beatriz Méndez, quien también es lírica, por lo que aprendí mucho de impostación, de trabajar el diafragma y todo lo que es técnica, cosas que estudié a temprana edad. Cuando salí del colegio tenía la oportunidad de irme a estudiar a Francia, pero decidí quedarme, porque también el colegio es un microcosmos que te tiene en una cultura que no es la tuya, algo que pasa con los colegios extranjeros; entré a una carrera y me dediqué a la música acá.

Estudié comunicación social, terminé la carrera súper rápido, hice mi tesis sobre ‘Bandas sonoras en el cine boliviano’, que es lo que me gustaba a mí, es muy linda mi tesis. Finalmente me dediqué solamente a la música; diría que, profesionalmente, desde los 17 años me dedico a cantar.”

Mala Praxis

“Mi primera banda se llamaba Mala Praxis, no éramos tan buenos; el nombre es un término que se utiliza en la medicina para una mala práctica. Lo primero que hicimos fue un tributo a Pink Floyd, era lo que nos gustaba en ese momento, éramos muy rockeros, yo cantaba y los cinco chicos tocaban.

Estuvimos muy poco tiempo, alrededor de unos seis meses, el plan era tocar en el Equinoccio, era como una despedida del cole. Tocar ahí era la meca del rock, por lo que queríamos despedirnos de ese ciclo así, de esa manera llegamos al Equi.”

Efecto Mandarina

“En la Universidad, a través de un amigo, conocí un Dj que era compositor, productor, y no hacía música de otros (covers), entonces me dijo que podíamos trabajar juntos, que le pusiera la letra a una melodía, era un dúo maravilloso. Con el Dj Marcelo Guerrero hicimos algunas canciones y comenzamos a tocar en festivales electrónicos, que en esa época estaban muy de moda. Hacíamos música ‘house’, que eran nuestras composiciones.

Con Guerrero conocí a Bladimir Morales, el bajista de Efecto Mandarina. Antes era una banda de Acid jazz, no había vocalista y eran otros integrantes: Boris Vásquez en el saxofón, Rodolfo Alcázar en la guitarra, Mateo Sánchez en la batería y, por supuesto, Bladimir Morales. Era otra conformación, totalmente distinta a la que conocemos hoy; nos invitaron a tocar y fusionar, cuando aparecí empezamos a cantar, todo fluyó.

Luego el Dj Guerrero se fue a Cochabamba, los otros músicos viajaron y se fueron. Boris es ahora director de la Orquesta Juvenil en Santa Cruz, Rodolfo Alcázar trabaja en la Nasa en Francia, Mateo Sánchez se fue a estudiar batería a Buenos Aires, entonces quedamos solo Blady y yo. Aquí fue que invitamos a Diego Ballón y Eddy Chuquimia; yo conocía a Diego porque tocábamos de vez en cuando en trío con Jorge Villanueva, fue así como nos juntamos los cuatro y estuvimos juntos por 14 años.

También toqué con Jorge Villanueva, me invitó el Grillo Villegas, tengo un disco con él, igual toqué con Wara en el sinfónico e hicimos una gira por Europa. Fui invitada por muchas bandas, estuve con Taki Ongoy en dos discos. Ahora estoy de solista, con un nuevo disco.

Con Efecto Mandarina fuimos a tocar a Colombia; grabamos nuestro videoclip en Monterrey, México; en el Teatro Caras y Caretas en la ciudad de Buenos Aires; tuvimos una destacada participación en un importante festival de la ciudad de Montevideo, llamado BandaZ en Red.

Creamos algo muy lindo, somos de una generación que hizo música más masiva. Creo que tenemos un gran legado, con cinco discos, entre los que están ‘Frenesí’, ‘Ningún vals’ y ‘Al final’.”


  • Cientista político.

     

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