diciembre 3, 2023

Los errores crasos

Por Adolfo Mena Gonzales -.


Después de una excelente entrevista de una hora y media, realizada al Presidente del Estado por un medio de comunicación privado, se denota soberanía sobre nuestros recursos naturales, una posición de unidad y, además, lo más importante, certidumbre a la población en cuanto a la economía. Pero salen personajes que pareciera que no ven la televisión y tampoco siguen a la par el discurso del compañero Presidente.

Tanto así que esas personas, que son parte del aparato estatal, erróneamente definen unilateralmente salir a dar declaraciones sobre reuniones con el representante del mayor usurpador de recursos naturales, promotor de dictaduras militares, además de querer desgastar a gobiernos progresistas. En pocas, reunirse con el representante de los Estados Unidos para el Hemisferio.

Pareciera que somos ingenuos y no hacemos una lectura política del momento histórico interno y externo que se tiene, al ver una desesperación de los Estados Unidos de querer mantener su posición de imperio y de primera potencia, mostrando que puede reunirse con gobiernos con quienes incluso no tiene reciprocidad en cuanto a representantes de alto nivel, lo cual únicamente hizo favor al Tío Sam, ya que esta acción lo que hizo fue amplificar ante la opinión internacional y mediática privada un posible restablecimiento de relaciones diplomáticas, obligando a la Ministra de la Presidencia a salir a desmentir este hecho, dejando muy mala imagen de nuestra posición antiimperialista y soberana.

En política, tanto interna como internacional, se debe tener clara la línea ideológica. Podemos conversar, pero no dar declaraciones que históricamente sabemos pueden ser tergiversadas por quienes desean que se caiga el bloque progresista y, sobre todo, nuestro Proceso de Cambio. Con eso no solamente dañas la imagen interna, sino que, incluso, dañas la imagen ante el bloque progresista internacional, que trata de unificarse para dejar de depender del Tío Sam, para que sus sanciones a países como Cuba y Venezuela sean solo un mal recuerdo, mostrando que esta nueva multipolaridad es más aceptable que aquel bloque injerencista que desde hace décadas Washington mantenía en Latinoamérica.

Son nuevos tiempos y la diplomacia de los pueblos no implica dar paso y espacios al Imperio. Es verdad que nos reunimos con todos los gobiernos, pero la diplomacia de los pueblos es eso: Reunirse con el pueblo, con sus representantes, con ese bloque que históricamente ha sido olvidado y explotado, incluso en el mismo Estados Unidos. Por eso, es una pena que esta situación se dé en una coyuntura tan complicada y sin tener una lectura política clara del momento que se vive, tanto internamente como internacionalmente. Reuniéndose primero con el Gobierno antes que con los explotados.

Esta acción, que fue (a opinión personal) un hecho unilateral que después tuvo que salir a salvar y aclarar la titular de la Presidencia, quien está ejerciendo un rol de salva apuros de los errores de esa gente que se autodenomina “renovadora” contra los ataques de otro sector autodenominado “radical”, va generar desgaste en el compañero Presidente y su gobierno.

De nada sirvió tener diplomáticos de esa nueva Academia Diplomática, que supuestamente dejaban de lado esos preceptos coloniales de esa diplomacia de antaño, si seguimos cometiendo los mismos errores de ser portavoces y amplificadores de personajes nefastos, como el agregado para Asuntos del Hemisferio de los Estados Unidos, mostrando que siguen con intención de manejar nuestros recursos, que no se arrepienten de las declaraciones del Comando Sur y, que encima, plantean tema de reposición de relaciones diplomáticas de alto nivel. No seamos ingenuos, diplomacia sobra; lo que falta es visión política en la Cancillería.

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