Por Miguel Ángel Marañón Urquidi * -.
Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial el dólar norteamericano ha dominado el comercio mundial, convirtiéndose de esta manera en una moneda de aceptación global con valor de uso y valor de cambio universalmente aceptado. Vale decir que cualquier ser humano podía dirigirse a cualquier país con dólares y adquirir lo que quisiera. Sin embargo, el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania sacudió el orden global económico.
Líderes de países importantes, y autoridades financieras de varios países, están acelerando un cambio y alejamiento respecto al dólar americano. Países como China, India y Brasil, a través de sus bancos centrales, están comprando oro como nunca antes, lo cual significa que están cambiando la estructura de sus reservas internacionales, aumentando oro y disminuyendo dólares.
Al analizar a estos tres países vemos que China solo en el mes de febrero compró más de 25 toneladas de oro. Ahora bien, las cantidades de oro que estos tres países tienen están lejos de lo poseído por los Estados Unidos, con ocho mil 133 toneladas, frente a las dos mil 068 toneladas de China, 795 de India y 130 toneladas de Brasil. Sin embargo, la tendencia de estos países, sumados a otros, es a incrementar sus reservas de oro. Asimismo, es mucha coincidencia que estos países hayan aumentado su comercio entre ellos, dejando de lado al dólar americano como moneda de pago, y dando mayor importancia al yuan.
Según un artículo de la BBC de Londres la economía global está avanzando a la multipolaridad, y cita como dato importante que los dólares americanos se encontraban en las reservas oficiales de divisas de los países en 70%, disminuyendo a 58% en dos décadas. Vale decir que los países amplían su confianza en el metal precioso, porque este mantiene su valor incluso en tiempos de crisis financiera. A diferencia de las monedas internacionales, que están sujetas a pérdidas de valor ya sea por la coyuntura financiera internacional o por políticas económica mal aplicadas.
Pese al actual contexto, no podemos decir que el dólar perderá su importancia a nivel internacional, por lo menos en un corto plazo, pero un número cada vez mayor de países dependerán menos de la moneda norteamericana. Todo esto, sumado a que los Estado Unidos utilizan las sanciones financieras y económicas como arma importante para debilitar a sus contrincantes, no hace otra cosa que obligar a estos países sancionados a buscar alternativas monetarias tales como el yuan, incluso a engrosar sus reservas internacionales con oro.
Los clásicos ejemplos, a Rusia (por el conflicto bélico) los Estados Unidos y los países europeos empezaron a confiscarle sus activos. Lo cual le obligó a dar mayor importancia al comercio recíproco con China (compra y venta), utilizando principalmente el yuan como medio de pago. Lo mismo pasó con Venezuela, que sufrió el congelamiento de sus cuentas bancarias internacionales (que se encuentran en dólares) a causa de supuestas elecciones fraudulentas, cuestión que les forzó a comerciar con Irán y China, teniendo como moneda principal de transacción el yuan chino.
La multipolaridad económica y financiera beneficiará a la mayoría de los países, ya que se dinamizará el comercio internacional y disminuirán las trabas financieras.
* Economista.

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