agosto 18, 2026

Los registros de Bolivia en el Programa Memoria del Mundo (MoW) de la Unesco

Por Luis Oporto Ordóñez *-.


El Programa Memoria del Mundo (MoW) de la Unesco

Creado en 1992 a nivel internacional (MoW), y en 2000 a nivel de Latinoamérica y el Caribe (MoWLAC) por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), declara que “la Memoria del Mundo es la memoria colectiva y documentada de los pueblos del mundo, traza la evolución del pensamiento, de los descubrimientos y de los logros de la sociedad humana y es el legado del pasado a la comunidad mundial presente y futura”.

Define al patrimonio documental mundial como “el fruto a lo largo del tiempo de comunidades y culturas”, lo que le faculta “reconocer el patrimonio documental de minorías étnicas existentes dentro de las naciones, o bien de culturas únicas que pueden traslapar las fronteras políticas de algunas naciones modernas o coincidir parcialmente con ellas”.

El alcance del Programa es holístico. En el sentido cronológico, “abarca el patrimonio documental a lo largo de toda la historia registrada”, por ello “nada queda fuera de él por ser demasiado antiguo o demasiado nuevo”. La concepción del Programa rompe con el sentido de propiedad de un pueblo o nación y reconoce que el patrimonio documental “pertenece a toda la Humanidad, debe ser plenamente preservado y protegido para todos y (…) debe ser accesible para todos de manera permanente y sin obstáculos”.

Proteger, preservar, custodiar y difundir el patrimonio documental, es una responsabilidad compartida de profesionales, técnicos, autoridades políticas locales, departamentales y nacionales. Por ello, “la misión (esencial) del Programa Memoria del Mundo es incrementar la conciencia y la protección del patrimonio documental mundial y lograr su accesibilidad universal y permanente”.

Un hito fundamental

El libro Patrimonio Documental de América Latina y el Caribe. El registro regional del Programa Memoria del Mundo de la Unesco 2000-2018, compilado por Lourdes Blanco (+) y Sandra Moresco, publicado con prólogo de Adolfo Pérez Esquivel, en 2021, con el auspicio del Centro Nacional de Memoria Histórica de Colombia y del Archivo Nacional de los Emiratos Árabes Unidos, es un hito en la historia del MoWLAC, obra pionera que describe de manera analítica las 173 colecciones archivísticas y bibliográficas de 33 países registradas por la Unesco de 2000 a 2018.

Bolivia en el MoW

Hasta el año 2018 México tenía 30 documentos registrados, seguido de Brasil con 25 y en tercer lugar Bolivia con 22. La Unesco decretó una pausa en las convocatorias en 2019 y reinició sus actividades en 2022. En la XXII reunión, realizada en Oranjestad (Aruba), Bolivia inscribió tres documentos: “Arte de la Lengua Moxa de Pedro Marbán” (Museo Nacional de Etnografía y Folklore), el “Fondo Escrituras Públicas de La Plata” (Archivo y Biblioteca Nacionales de Bolivia), y la “Relación de los instrumentos que se remiten de estos reinos de España a la América para el nuevo establecimiento de la Casa de Moneda en la Villa Imperial de Potosí, siglo XVIII” (Casa Nacional de Moneda). En la XXIII reunión, en Santiago de Chile, Bolivia registró tres nuevos documentos:

  1. “Dossier de documentos relativos a la revolución del 25 de mayo de 1809 y la Guerra de Independencia en los Virreinatos del Perú y del Río de La Plata (1809-1824)” (Casa de la Libertad). Reúne documentos que destaca la revolución de 1809 en La Plata (Sucre), liderada por graduados y magistrados de la Universidad Mayor, Real y Pontificia de San Francisco Xavier de Chuquisaca, instalando la primera “Audiencia Gobernadora”, movimiento que fue continuado en La Paz y otras ciudades de Charcas así como en Buenos Aires (sede del Virreinato del Río de La Plata), que marcó el comienzo de la Guerra de Independencia. Estos documentos anónimos y clandestinos, reflejan este periodo de singular importancia para la creación de los estados de Bolivia, Perú y Argentina y ofrecen perspectivas del bando revolucionario y el de las autoridades españolas, con presencia de mujeres. Incluye poemas, panfletos y correspondencia con Simón Bolívar y José Artigas. El dossier, único en su género, contiene 26 documentos cosidos juntos, representando el periodo histórico y político de la emancipación en la región.
  2. “Tasas de los indios que están en la Corona Real que mandó hacer el Excelentísimo Señor Don Francisco de Toledo Visorrey y Capitán General en estos Reynos e Provincias del Perú, 1575” (Casa Nacional de Moneda). El expediente refiere a la primera tasa hecha en la Villa Imperial de Potosí y una amplia región bajo la jurisdicción de Charcas, que incluye Cusco y Arequipa. Ofrece un panorama detallado de la población indígena de Potosí y su sociedad, tras la reforma toledana que introdujo las reducciones y estableció el tributo basado en la riqueza y productividad local. Las reformas toledanas de 1570 marcaron una nueva política tributaria. Este manuscrito de 349 folios, dividido en tres partes y encuadernado artesanalmente en cuero y madera, proporciona amplia información sobre aspectos sociales, económicos, comerciales, políticos, lingüísticos, cartográficos y religiosos de la época (siglos XVI y XVII). El expediente de la tasa fue mandada levantar por el Virrey, que legisló desde Charcas.
  3. “Actas del Cabildo Secular de Potosí (1585-1817)” (Archivo y Biblioteca Nacionales de Bolivia). Tras la incorporación del Cerro Rico a la producción minera de plata, el incesante incremento de su actividad determinó que en 1561 fuera promovido de asiento minero a Villa Imperial, con su propio cabildo y jurisdicción territorial, adquiriendo enorme gravitación y fuerte incidencia en la economía global de la época, alcanzando a ser una de las villas más populosas del planeta. El fondo documental está compuesto por 33 libros de Acuerdos de Cabildo, en los que se encuentran las actas de las reuniones celebradas por el ayuntamiento para el despacho de los asuntos pendientes a su cargo: producción, aprovisionamientos, obras públicas, oficios, entre otros, siendo de una riqueza y una importancia proporcionales a las de la famosa Villa Imperial de Carlos V.

Reflexión final

Bolivia avanza con fortaleza en el registro de documentos de valor histórico y alcance internacional en el MoW. Para ello es preciso incorporar a los Archivos y Bibliotecas del país, replicando la exitosa metodología de 2016-2018. La vasta riqueza del patrimonio documental del Estado Plurinacional de Bolivia requiere ser visibilizada, evaluada e incorporada al Patrimonio Documental de la Humanidad.


  • Magister Scientiarum en Historias Andinas y Amazónicas y docente titular de la carrera de Historia de la UMSA.

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