Por Esteban Ticona Alejo * -.
Después del golpe de Estado fallido del pasado 26 de junio se ha inaugurado una especie de deliberación sobre el episodio. Distintas esferas sociales tienen su propia forma de ver el propósito. Las redes sociales permiten aproximarnos a esta dinámica societal. Sabiendo que no todo está en las redes, podemos acceder a algunas prácticas y pensamientos de nuestro pueblo y hacer deducciones lógicas, como de las personas que están conectadas con el mundo de la comunicación, aunque este sea solo memes y chismes.
Después de la bronca, nos preguntamos: ¿por qué dejamos de investigar y estudiar a las Fuerzas Armadas y a la Policía? Por ejemplo, su rol en el Estado Plurinacional, en las políticas de cambios sociales profundos, que se han ido implementando, en fin. Según la Constitución no pueden deliberar, pero actúan y uno puede ver desde esas prácticas lo que hacen y lo que buscan. Es decir, nos interesa saber: ¿qué piensan sobre los cambios sociopolíticos de los últimos años en el país?
Creo que nos quedamos en la idea de que las Fuerzas Armadas y la Policía coadyuvan a las transformaciones del país, pero sus acciones en los últimos cinco años nos permiten teorizar que no les importa coadyuvar ningún cambio. Una primera reacción sañuda a la transformación política la tuvimos en el golpe de Estado atípico de noviembre de 2019, fue terrible ver cómo se vendían a las posiciones antidemocráticas, racistas, fascistas, de políticos y dirigentes cívicos del país. Sabemos que recibieron mucho dinero por perpetrar el motín. ¿Cuánto cobraron por la ruptura democrática?
El retorno a la libertad en el año 2020 nos dejó ofuscados y dejamos pasar nomás lo sucedido, como si no hubiese pasado casi nada. Hasta ahora no se tramitó la extradición de las cabezas militares y policiales de ese golpe. Por ejemplo, el exgeneral Kaliman y el exministro de Defensa López huyeron a otro país, sin pagar por sus delitos consumados. Además, tampoco se hizo una gran purificación al interior de las Fuerzas Armadas ni de la Policía, identificando quiénes fueron los principales ideólogos y ejecutores contra el pueblo.
Hoy vemos con mucha tristeza lo que sucede en las fronteras del país con el contrabando, siempre triunfan los malhechores. La pregunta es: ¿si las Fuerzas Armadas han estudiado para hacer la guerra, por qué son derrotados por los delincuentes? ¿Son inútiles para la conflagración? ¿Solo sirven para hacer golpes de Estado o sus intentos? En los espacios policiales no es tan diferente. Por ejemplo, en el patio de la Felcc en la ciudad de La Paz está lleno de abogados ofreciéndose “ayudar” a los litigantes que cayeron en alguna desgracia. Algunos policías, indecorosamente, solicitan gratificaciones a los afectados. Uno ya no sabe si los policías y los abogados se han aliado para estos “trabajos” de exigencia.
Nuestra dejadez y lentitud han hecho que varios grupos de las Fuerzas Armadas y la Policía usufructúen el poder, que no deberían tenerlo. Les hemos empoderado a las Fuerzas Armadas y a la Policía, quienes se han convertido en instituciones con poder político de facto. Obviamente, lo que digo no es ninguna justificación para cualquier forma de golpe Estado, como la frustrada el pasado miércoles 26. Hasta ahora la Fiscalía está actuando de manera diligente y ojalá llegué a esclarecer lo que realmente sucedió y castigue a los culpables. No se puede confiar más en las Fuerzas Armadas ni en la Policía. Además, nos obliga a pensar seriamente en su futuro.
Rescato algunas ideas interesantes de las redes sociales, sobre todo de los/as jóvenes que ven innecesaria tener a las Fuerzas Armadas e incluso a la Policía. Es decir, plantean su desaparición. En los últimos años siempre se ha hablado de ejecutar reformas en las instituciones nombradas, pero ninguna ha dado sus frutos. Ambos organismos solo han brillado practicando la violencia extrema y el quiebre democrático. Pasir urunakanxa, wasitampiwa, uka pallapall jaqinakaxa t’unantañ munistu. Nayra maranakkhamawa sarnaqañ munapxi. Jank’akixay arm aytapxchixa jaqi jiwañatakixa. Arsusiñasawa, ¿janicha?
* Sociólogo y antropólogo aymara.
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