
Bitácora del Quilombo de Sergio Antezana, publicado por Complot Diseño en la ciudad de La Paz recién hace unos días, tiene un cuidado de edición de Liliana Carrillo; la foto de portada, diseño y diagramación a cargo de Franz Fox; y los dibujos que le dan un toque mágico al libro están hechos por Alejandro Pacheco González. Además de eso, cuenta con la presentación del mismísimo Pato Peters, “el único pato al aire” del Stereo 97, ídolo de mi generación.
El libro es una literatura autobiográfica, eso le da un toque extravagante.
¿Qué se puede decir de una escritura como la de Sergio Antezana?
En primer lugar, te hace vivir las temporalidades, recorrer los años 90, transitar sus propias vivencias, sus pasajes por la música, sus infiltraciones y nuevos conocimientos, sus gustos musicales, las entrevistas que pudo realizar, sus observaciones. Es un mundo fascinante, donde uno se retroalimenta de la música. Prácticamente se sale con la suya.
El libro está dividido en tres partes: una de recopilación de artículos ya escritos en algunos medios de difusión, como en la revista Rascacielos que coordinaba Claudia Daza, donde pudo hacer una entrevista a Robi Draco Rosa, otros publicados en su blog personal y otros en su muro de Face. Por otro lado, hay una serie de poemas que son totalmente inéditos, que salen en este libro por primera vez a la vida pública y que, además, contienen una sensibilidad absoluta. Por último, están las letras de sus canciones. No olvidemos que el libro es parte de su último disco. Podríamos decir que se trata de un libro bastante completo que permite conocer a fondo al autor.
Temporalidad
Como decíamos, Sergio tiene esa magia en su narrativa en la que nos puede llevar por el tiempo y el espacio. Podríamos decir que es un texto narrativo que hace una distinción entre el tiempo de la historia, el del relato, el de la escritura y el de sus canciones, el presente.
Es un detalle no menos importante que nuestras vidas se piensen al giro en torno al tiempo, los conflictos y las alegrías, todo llega y todo pasa. Los hechos se retrasan, se demoran y en ocasiones llegan tarde. Se vive el presente, se evoca el pasado, cuyos efectos persisten, y se proyecta el futuro, de ahí los deseos.
Por eso el libro en sí me parece algo extraordinario, por el hecho de ser música y tener algo más para complementar. En lo personal, yo que soy a veces un poco… no diría flojo, pero se me hace que el buscar algo más me perjudica en la lectura, es así que n el libro ya viene con un código QR para que cada individuo pueda escuchar las canciones que menciona.
Para seguir con la temporalidad en las narraciones que nos va relatando nos pone en el lugar correcto, cito, de su crónica Don Carlos, el Quijote del canto vital: “en los noventa, el país era diferente”, nos dice, “el Equi se ubicaba en la calle Belisario Salinas y tocaban artistas como Luis Rico, el Papirri y otros intérpretes de esa música que había sido callada entre los setenta y ochenta. Ya había retornado esa generación de universitarios que fueron exiliados del país, solo que ahora eran profesionales trabajando en Ong’s. Yo y algunos otros nos colábamos a esa generación. Tomábamos una cerveza toda la noche, no nos alcanzaba para más. Los universitarios éramos nosotros ahora. Al terminar la noche, robaba el afiche, lo llevaba a la casa y lo colocaba en la pared de mi cuarto. No sé por qué, ahí estaban: Luis Rico, Altiplano, Carlos López… etc.”.
La poesía
Según la web Concepto “los poemas son una composición literaria del género de la lírica, usualmente en breve extensión, que consiste en la descripción subjetiva de un estado emocional, existencial o de alguna vivencia. Para ello emplea un lenguaje metafórico, abundante en tropos y giros lingüísticos y en licencias imaginarias”.
En la presentación “La música en la literatura” Berenice Ruiz señala que “la música tiene una relación cercana con la poesía, paradójicamente son muy distintas en su origen, en el método y en sus procedimientos, pero hay muchos momentos donde la música desemboca en un universo poético y momentos donde la poesía se vuelve al universo musical”.
El pasado año escribí: “la poesía nos entrega palabras ordenadas, mientras la música nos da el sonido, pero que lindo final cuando se mezclan entre palabras y sonidos, ambas trascienden para tener un verso rimado”.
Sergio, como vivencia propia, estuvo muy cerca de la Nueva Trova, del Nuevo Canto Latinoamericano.
Muchas veces la música y la poesía son combinadas y muchos cantautores han acudido a las letras de los poetas para hacerlas música, entre ellos están Oscar Alfaro, Jaime Saenz, Blanca Whiethüchter, Roberto Echazú. De algún modo estos poetas esperaban impacientemente ser musicalizados.
La música y la poesía siempre han estado íntimamente unidas, es un acervo cultural, de pueblo; la poesía se expande y se traduce al público en la música, en el canto.
Dentro de los poemas que más me gustaron está “08/11”, que dice: “Todo es vacío, lo real, lo abstracto, lo infinito, lo diminuto/ Todo/ El vacío es la experiencia más natural en el hombre/ Somos vacío/ Un átomo está constituido por un núcleo alrededor del cual giran electrones/ No existe entre unos y otros/ No se tocan/ Hay vacío inmenso en cada átomo/ Vacío que se multiplica por millones dentro de nuestro cuerpo/ Todo está formado de átomos vacíos”. Y no sigo más, para que ustedes lectores puedan comprar el libro y continuar lo que sigue.
Comedia
Bueno, yo lo subtitulé de esta manera porque hallé en algunos cuentos un poco o bastante humor.
A modo de anécdota, me encontraba en una reunión burocrática y aburrida y en eso, de reojo, continué con la lectura hasta que me topé con “Muerte por sobredosis de api”. Todo mal para mí, porque comencé a tener un ataque de risa con carcajadas y la gente se volteó a verme como si fuera el loquito del barrio. Lo disfruté tanto que, bueno, tuve que salir directo al baño. Les prometo que no paraba de reír, una genialidad.
El cuento nos habla de la tradición de Alasitas y el porqué nos ponen películas como Frozen, Coco o Los Avengers Endgame. Ahí se pregunta: ¿cuántos apis tengo que tomar para ver la película? Se conflictúa por la sumatoria, por el frío, a veces por las lloviznas (que en la ciudad de La Paz son tremendas). Además uno no puede estar sentado ahí sin consumir, las caseritas te botan por su nivel de capitalismo impregnado, y si uno tiene el atrevimiento de tomar por lo menos unos nueve apis después te viene un cólico para morir. Léanlo, la verdad que disfruté mucho este libro, las imágenes, los poemas, la historia y, por sobre todo, las canciones que compuso Sergio Anteza.

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