agosto 17, 2026

La II Feria Internacional del Libro de El Alto


Por Esteban Ticona Alejo * -.


Una feria del libro es la apuesta de acceder a otra forma de conocimiento mediante la escritura, aunque no exclusivamente ya que hoy existen otras maneras de representar y transmitir el conocimiento. Lamentablemente en un escenario comercial capitalista generalmente estas actividades están organizadas por los empresarios del libro, en este caso por la Cámara Departamental del Libro de La Paz y apoyada por el Gobierno Autónomo Municipal de El Alto.

Una ciudad joven como es El Alto es plausible que tenga su propia feria, aunque esté pivoteada por la Cámara del Libro. Vimos aciertos y carencias en la II Feria Internacional del El Alto 2025, realizada entre el 27 de marzo y el 6 de abril.

Es un gran tacto que la feria se realice en un local como la Terminal Metropolitana de El Alto. Supongo que esta no fue diseñada para la realización de alguna feria, pero se la ha adecuado. Tiene una amplitud envidiable, imprescindible para realizar una feria del libro. La ubicación no está lejos de la Ceja de El Alto, punto de referencia para moverse en la urbe.

Faltó una pancarta gigante que publicite y que llame la atención de los potenciales visitantes. El dueño de una librería muy conocida en la ciudad nos comentó, al ser preguntado, “¿por qué no hay letrero visible en la entrada principal de la terminal? No nos dejaron”. Esta respuesta es muy llamativa, ¿quién se opone? Se supone que el Gobierno Municipal es coauspiciador de la feria del libro, ¿o simplemente asistieron para no quedar mal?

Para un mejor acceso de los visitantes se hubiera coordinado los viajes con los dueños de los minibuses, por ejemplo desde la Ceja hasta la Terminal y viceversa. Eso suponía una mejor coordinación y mucha divulgación sobre la feria. Los canales de televisión y medios de comunicación no le han dado mayor cobertura a esta feria.

Otro acto importante fue tener como invitado especial al Taller de Historia Oral Andina (THOA), con casi 42 años de vida institucional y vanguardistas en la recuperación de la memoria oral de los pueblos ancestrales del país. ¡Jallalla THOA!

También nos llama la atención la presencia de 12 invitado/as internacionales. Varios de ellos radicados y otros bolivianistas. Solo algunos/as que visitaron el país para la feria. Sabemos que es un gancho tener invitados extranjeros para este tipo de actividades. Pero a la par, ¿por qué no se invitó a escritores/as e investigadores bolivianos? Incluso no aparecen en el programa digital como invitados especiales los escritores e intelectuales de la ciudad de El Alto. Si en el futuro se repite siempre habrá gran desbalance y con el peligro de legitimarse y reproducir otra forma de colonialismo: el intelectual.

Otro aspecto llamativo. En estos últimos años se hecho costumbre presentar un libro en varias ocasiones. Es justificable para mayor difusión y si un trabajo es publicado en otra ciudad. Pero hay casos en las que hace dos años que se presenta y representa. ¿Cuál es la razón? ¿No se vende el libro? En fin.

El ingreso gratuito es otro gran acierto, pero supongo que es pérdida para la Cámara del Libro. También estamos en la década internacional de las lenguas indígenas y se ha visto muy poco de revalorizar esta actividad específica. Los gobiernos municipales y el Estado central podían haber dinamizado más este movimiento. Se han visto muy pocos, por ejemplo, conversatorios o conferencias en aymara, quechua, guaraní… ¡Wali kusawa Altu pata markana panka qhatu utjawayi. Jilañapawa uka qhatuxa. Jallalla!


*       Sociólogo y antropólogo aymara boliviano.

 

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