
Continuamos nuestra conversación con Boris E. Chuquimia Moruchi, quien nos hablaba de la organización de 40 jóvenes para el concierto de Charly García en La Paz en 1988 (uno o el primer concierto internacional). Nos contó la anécdota de un Circo Italiano llamado Orlando Orfei, que había llegado a la ciudad y que traía consigo un oso polar que se escapó en la Cancha Zapata.
En esta ocasión nos comparte otras de sus experiencias en conciertos: el de Soda Stereo, llamado “Doble Vida Tour”, el 2 de septiembre de 1988, y el de Enanitos Verdes. Fue tan fuerte lo de Charly García que todos apostaron por más.
Las bolsas
El Teatro al Aire Libre Jaime Laredo no tenía baños, no tenían tazas (inodoros), tenía unas letrinas donde tenían que ir parados. Esa es una de las anécdotas más raras en el concierto de los Enanitos Verdes.
El grupo estaba integrado originalmente como un trío con Marciano Cantero (líder, bajista y vocalista), Felipe Staiti (guitarrista) y Daniel Piccolo (baterista) en 1979; luego se les unieron Sergio Embrioni (guitarrista) y Tito Dávila (teclados).
“Uno de los compañeros llevó unos tragos. En esos tiempos estaba muy de moda comprar las famosas ‘bolsas’. Se compraban en la Plaza Triangular, eran tragos mezclados en bolsa, también las vendían en la calle Chuquisaca cerca de la Plaza Alonso de Mendoza. Probaron los Enanitos[L1] Verdes y estaban re netos de yucas, fue alucinante esa experiencia, teníamos que hacer que la gente se despiste para poder sacarlos del Teatro, mandábamos unas vagonetas por la Avenida del Poeta para que la gente piense que ellos estaban ahí, y los sacábamos por otra puerta en otras vagonetas, por la puerta de atrás, fue muy bonito. Ahora no las encuentro, pero el baterista me regalo sus baquetas.
En mi ropero tenía dos poleras: la de Charly y la de los Enanos. La productora nos dijo haremos algo más grande: Soda Stereo en la curva sur del Estadio Hernando Siles.”
Concierto Soda Stereo
“Obviamente nos organizamos mejor, con mucha más experiencia. Me acuerdo que quisieron poner molinetes (es una especie de barrera física que, tras verificar su autorización de forma manual, visual o mediante el circuito electrónico incorporado, permite o impide el acceso de una persona a un lugar determinado).
Esos molinetes, para poder contabilizar la cantidad de gente, además, eran como una novedad de la época, eran unos aparatos de puro fierro. Esa vez sufrimos para poner el escenario porque no había tarimas en La Paz. Me acuerdo de que llegaban parlantes de Audio Watts, Sonilum desde Santa Cruz, un referente en la industria del espectáculo en Bolivia. No me acuerdo si estaba Abelardo Suárez ese tiempo.
Imagínate en ese tiempo armar un escenario en la curva sur del estadio, que es como una mesa, y poner unos soportes para el sonido, las luces, y si le pones fondo eso se convierte como una vela de barco, entonces el viento empujaba y todo se levantaba. Tuvimos que poner sacos de arena, todo lo que se nos ocurra para poder hacer peso ahí, para que no se levantara el escenario con el viento.
La afluencia de la gente fue tan grande que te juro que en las puertas de la curva sur había tanta gente amontonada que ya no pudimos con la presión y nos tuvimos que trepar las rejas para decirles que se calmen, que ya abriríamos las puertas, que vayan más atrás… la gente se aplastaba, las chicas se desmayaban, era una masa de gente. Por seguridad tuvimos que abrir las puertas de emergencia, porque ya era demasiada gente”.
Hamburguesas Clap
“Uno de los encargados tuvo la genialidad de decir que las puertas de la recta estaban abiertas para la entrada, entonces la gente comenzó a correr para allá, para aliviar esa masa crítica se vaciaron un poco las puertas y ahí pudimos ordenar un poco, obviamente los molinetes estaban en el suelo, rotos, no pudimos controlar nada. A nosotros, los de poleras amarrillas, la masa nos metió, yo terminé en la parte superior de la curva.
En eso nos llamaron para la cena, estaban de moda esas hamburguesas Clap, eran las primeras que había en el barrio de Sopocachi, de empresa, de restaurante, no de carrito, estaban bien empaquetadas, y las pusieron delante de los parlantes. También estaban haciendo los últimos ajustes de sonido y la gente estaba entrando, hubo como un corte y algo hizo que las bocinas sonaran más fuertes y que las hamburguesas volaran por todo lado, a la pista.”
Gustavo Cerati
Soda Stereo fue una banda de rock argentina formada en 1982 originalmente por el cantante y guitarrista Gustavo Cerati, el bajista Zeta Bosio y el baterista Charly Alberti. Es considerada –por un sector de la crítica especializada– como la banda más importante, popular e influyente del rock en español y una leyenda de la música latinoamericana. Fue el primer grupo de habla hispana en conseguir un éxito masivo en Latinoamérica y tuvieron un papel muy importante en el desarrollo y la difusión del rock latinoamericano y el rock en español durante los años 80 y los 90.
“Bajamos apenas… pidiendo permiso. Logramos reunirnos abajo, se calcula que había como 15 mil personas, estaba repletísimo. Me acuerdo que cuando llegó la banda había una carpa atrás para que estén ellos. Nosotros seguíamos en la parte logística. Me acuerdo que Gustavo Cerati, el vocalista, me llamó y me dijo: ‘ven. Che, vos sos piola con tu equipo’; me dio una Coca Cola en lata, el agarró su whisky y me dijo: ‘me gusta tu equipo, me gusta tu trabajo, salud, vamos pibe’. Debería haberme tomado una foto, pero no había cámara en ese momento, ese es mi mayor recuerdo con Soda.
Mi vida después cambió, es como cuando te entra un venenito de querer siempre estar en espectáculos. Produje algunos shows, eventos, estuve en otros conciertos y abrí mi propia tienda llama Rock Music acá en Cochabamba.”

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