Este artículo pretende la descripción y análisis de las oportunidades económicas de Bolivia en el marco del contexto actual de la economía mundial y los procesos de globalización. Primero, vamos a describir la dinámica del comercio mundial, y su evolución hasta la actualidad. Posteriormente, vamos a situar a Bolivia en aquel escenario. Y por último, realizaremos un análisis geopolítico, de las oportunidades para Bolivia, en el actual escenario mundial del debilitamiento hegemónico del norte-atlántico.
No vamos a realizar un análisis valorativo de la historia boliviana del enclaustramiento, pero reconocemos su irrenunciable reivindicación al retorno soberano hacia las costas del pacífico usurpadas por invasión bélica de la élite pro imperialista chilena; injusticia que perdura por más de un siglo.
El concierto mundial
El Cuadro 1, nos muestra que en el periodo 2000-2012, son Europa y Norte América las regiones más dinámicas para el comercio mundial; el eje Atlántico-Norte. No obstante, si observamos la dinámica del comercio mundial, en 2000 ambas economías captan el 63% de las exportaciones mundiales, y en 2012 el 47%; entre 2000 y 2012 se tiene una reducción del 24% en su participación.
Por otro lado, el Asia (excluyendo a Japón) ha incrementado su participación de 21% en 2000 al 32% en 2012; mostrando un incremento del 55% en 13 años. Este hecho muestra el incremento de la relevancia del comercio Pacífico-Sur del Asia para el comercio mundial.
A su vez, como muestra el Cuadro 1, América Latina ha mantenido una participación estacionaria alrededor del 5,5% para el comercio mundial durante los últimos 13 años. En 2000 el 60% de sus exportaciones se concentran en Norte América, el 12% en Europa, y el 18% en el comercio intrarregional, juntos representan el 90% de sus exportaciones. En 2012 el 76% de las exportaciones de América Latina se distribuye entre Norte América (41%), Europa (13%) y la misma región (22%); una estructura que no ha sufrido modificaciones desde 2009. Esto muestra la alta dependencia del comercio latinoamericano respecto al circuito Atlántico-Norte; no obstante habrá que reconocer la reducción de dicha dependencia en 26% en los últimos 13 años.
En anexo, como se observa en el Cuadro 1, la importancia del circuito Pacífico-Sur del Asia ha incrementado para Latinoamérica. En 2000 las exportaciones latinoamericanas al Asia (menos Japón) representan el 5%, y en 2012 estas ascienden al 18%. Lo cual muestra la importancia que empieza a tomar el Pacífico-Sur para el comercio mundial.
Bolivia ante el mundo
El Cuadro 2 (ver cuadro en PDF adjunto a este sitio) es contundente al mostrar la vocación mediterránea de Bolivia. En 2011 el 60% de sus exportaciones corresponden a países de la región, y solo el restante 40% de sus exportaciones tiene algún vínculo con circuitos oceánicos. Lo llamativo es que esta tendencia al comercio mediterráneo se refuerza en el tiempo, incrementándose en 34% en los últimos 12 años.
Dentro el comercio extra regional, Norte América y la Unión Europea son los socios comerciales más importantes de Bolivia. Esto muestra su dependencia al comercio Atlántico-Norte, no obstante la misma se reduce en 50% en los últimos 12 años. Otros destinos de exportación empiezan a cobrar importancia, en su mayoría explicado por la importancia del Asia para el comercio mundial, que en 2012 llegan a representar el 20%.
De este breve examen, podemos enfatizar en la vocación mediterránea y regional de Bolivia para el comercio mundial. Por otro lado, al igual que Latinoamérica, el circuito Atlántico-Norte reduce importancia para su comercio, y empieza a reforzarse los lazos comerciales con el Asia.
Oportunidades de la crisis hegemónica
En la actualidad vivimos la crisis hegemónica del Atlántico-Norte, para muestra véase el Cuadro 1 (ver cuadro en PDF adjunto a este sitio), y el ascenso del poder Asiático a la cabeza de la China; denominado el motor del crecimiento mundial. No obstante, nótese que estamos en los albores del cambio hegemónico en el sistema capitalista mundial. En estos momentos el circuito Atlántico-Norte todavía es relevante, aunque debilitado, para el comercio mundial.
En este escenario, se debate las oportunidades del circuito Pacífico-Sur para una nueva geopolítica mundial. Las posiciones están encontradas, por una parte la CEPAL (2012) recomienda para la región aferrarse al eje Atlántico-Norte; a pesar de su decadencia. Por otro lado, existe una corriente “antiimperialista” que piensa en la existencia inmediata de un nuevo orden mundial a la cabeza del “comunismo” Chino.
Lo cierto es que el cambio en el orden capitalista mundial es un fenómeno que está aconteciendo, y la velocidad de este cambio es función de la estrategia geopolítica de los países en condiciones de ascenso; que en este caso viene a ser la China. Desde este punto de vista, el rol de América Latina es fundamental para potenciar (acelerar) o mitigar (desacelerar) el desplazamiento del circuito mundial del Atlántico-Norte hacia el circuito Pacífico-Sur. China ganaría poder y alcance -en su afán de consolidarse como nueva hegemonía- en el escenario mundial, y América Latina puede beneficiarse del ciclo ascendente de dicha economía para su desarrollo.
Bolivia debe cambiar su vocación intrarregional y abrirse al mundo, si quiere beneficiarse del nuevo orden mundial en proceso. Luego de la pérdida del litoral boliviano, su estrategia del desarrollo ha estado orientada al crecimiento del Oriente y su vinculación con el comercio Atlántico. El nuevo escenario, no proclama abandonar esta estrategia sino cambiar de prioridad, y la prioridad en el largo plazo deberá ser el circuito Pacífico-Sur.
En ese sentido, la vinculación marítima de Bolivia al circuito Pacífico-Sur, mediante Ilo-Perú, será fundamental para el éxito (o fracaso) de Bolivia en el siglo XXI. La eficiencia de la administración pública para el potenciamiento mercante boliviano hacia el Asia, será determinante para el rol que pueda jugar Bolivia dentro el nuevo orden mundial en proceso.
Sin abandonar, la estrategia de desarrollo hacia el Atlántico, la vinculación que pueda tener Bolivia entre el Atlántico y el Pacífico, con la construcción del ferrocarril Puerto Suarez-Ilo, pondrá a Bolivia como país estratégico para el comercio mundial en la región.
Por tanto, estas son las oportunidades para la región, y para Bolivia en particular. El escenario ideal es recuperar soberanía sobre el pacífico, por tanto esta debe ser una política de Estado irrenunciable e imprescriptible durante todo el siglo XXI.
Referencias
• CEPAL. (2012). Panorama de la inserción internacional de América Latina y el Caribe. Chile.
• United, N. (2012). International Trade Statistics Yearbook. US.
* Economista (ariel.eco44@gmail.com).

Leave a Reply