agosto 19, 2026

Bolivia: una praxis económica antineoliberal y anticapitalista, una respuesta al artículo “el PIB regresa al trono” de Gudynas

El Vivir Bien es la práctica esforzada de un pueblo, basada en su herencia ancestral, sus luchas y sus proyectos. No es el delirio inerte e interesado de algunos profetas que solo inmovilizan y cosifican la vida.
Sobre el sistema capitalista colonial

La crisis del sistema capitalista colonial se va profundizando sin posibilidades de detenerse y mucho menos de levantarse en los países donde ha establecido sus núcleos vitales, nos referimos a EE.UU. y a Europa occidental.

A estas alturas de la crisis, ya los mitos sobre los aportes de Keynes para la superación de la crisis son inocentes puesto que no fueron sus sugerencias publicadas en su libro “Teoría general del empleo, el interés y el dinero” las que ayudaron a salir de la crisis, el capitalismo solo pudo renovarse con la II guerra mundial. Esto, también corrobora que el capital no solamente es un sistema que se nutre de la producción de armamento, de guerras y otros artículos nocivos, sino que solo puede vivir de la muerte y el exterminio.

En un excelente artículo “La III guerra mundial será la mejor forma de salir de la crisis para EE.UU.” [1] publicado en RT, el analista Vardán Bagdasarián devela que en un informe de la CIA, EE.UU. establece la necesidad de la creación de un Gobierno mundial –que sustituya además la perdida e irrecuperable hegemonía norteamericana– que posibilite la salida a la crisis, pero este Gobierno solo podrá ser instaurado luego de que se desate una III guerra mundial, que además, “será nuclear”. Este, no solo es un documento que devela esta estrategia, es una realidad puesta ya en marcha por EE.UU. a través de su política internacional en todo el planeta y que se profundizará los próximos años.

Pero además, de esta especie de contraofensiva imperialista desesperada por enterrar con estruendo estrepitoso una hegemonía que ya saben no retornará, tenemos también las consecuencias sociales y económicas que están siendo ocasionadas por la crisis.

En Europa la aplicación del neoliberalismo implica un recorte a los derechos sociales de la población como también la precarización de las condiciones de vida y de trabajo. Los índices de desempleo se han disparado, existe un drástico recorte de los beneficios sociales para la población: seguridad social, salud, educación, vivienda. En EE.UU. pasa lo mismo, el desempleo ha crecido enormemente, muchas familias están viviendo de los cupos ofrecidos por el gobierno, otras están sin vivienda, existe un constreñimiento de las condiciones de vida que solo pueden expresarse en el reflejo del constreñimiento de la democracia.

Todas estas consecuencias, nos están mostrando que el sistema capitalista colonial, a pesar de haber organizado el sistema mundial de tal forma que ha generado la concentración y centralización de la riqueza en manos de las transnacionales y que paralelamente ha generado también una economía que se expresaba en cierta comodidad de la población de los países capitalistas, sustentada por la explotación a los países no capitalistas –como dice Galeano: en la división del trabajo donde unos se especializan en ganar y otros se especializan en perder. Ahora esta crisis no halla otra salida que atacar las condiciones de vida de los trabajadores –en general– para incrementar la plusvalía y trasladarla al capital transnacional, en la mayoría de los casos al sector financiero improductivo, estéril y nocivo, y en pocos casos a la burguesía industrial. Es decir, al carácter depredatorio permanente del capital donde explota trabajo y recursos naturales, en esta situación de crisis, va a depredar más aún a los trabajadores de los países pobres precarizando la existencia, por ejemplo, África o México y a los trabajadores de sus propios países; y por supuesto, profundizar la explotación de los recursos naturales.

Esta no es la única forma de existencia del capital, su forma de existencia más bien es mucho más compleja y no deseamos reducir esta complejidad a esta situación geopolítica donde analizamos fundamentalmente el núcleo capitalista en su crisis. Pero este, es un elemento fundamental para comprender lo que es el capitalismo colonial, es un hecho mundial que no puede ser dejado de lado en cualquier análisis económico, mucho menos si este análisis tiene la pretensión de ser crítico y ser útil para los pueblos. Luego de asentar este carácter primordial del capital, es posible insertar en el análisis otros problemas secundarios, o bien, tomar como presupuesta esta situación primordial sin ignorarla para enriquecer el análisis.

Una alternativa en Bolivia


Cuando decimos que el capital está precarizando el trabajo, estamos hablando de la reducción real y efectiva del salario, de su reducción en relación a la proporción de plusvalía que se apropia el capitalista, eso es lo que está sucediendo a nivel mundial.

En Bolivia, el gobierno del Presidente Evo Morales, lleva adelante un programa muy serio de políticas públicas orientado a mejorar las condiciones de vida de los trabajadores, una de esas políticas, es el pago de un doble aguinaldo (bono por navidad) como un premio a los trabajadores por el incremento de la producción (PIB) sobre el índice de 4,5%, medida que es cuestionada por el señor Gudynas. Otras medidas son, las reformas positivas a la seguridad social, incrementos salariales permanentes, ampliación de la seguridad social para todas las personas del campo y la ciudad, salud y educación universales, bonos a los estudiantes de primaria y secundaria, bonos a las personas adultas mayores, bonos a las madres y niños recién nacidos, seguro agrícola, todas estas medidas muestran una tendencia del gobierno a mejorar las condiciones de vida de los trabajadores.

Este incremento salarial, el aumento de la parte del salario en relación a la plusvalía generada por los trabajadores, es parte del contenido social del modelo económico que se lleva adelante en Bolivia, es una práctica de redistribución estatal de los recursos que se va consolidando como cultura de gestión pública, es también una medida que obliga a la empresa privada a compartir sus ganancias con sus trabajadores. Por eso, no solamente estamos hablando de una medida que tiene una concepción de la economía totalmente distinta a los modelos neoliberales que se implementa en los países “que eran ricos” sino también de una alternativa efectiva, capaz de ponerse en práctica, que tiene un sentido opuesto al modelo neoliberal, y puede ser posible gracias a los cambios en el modelo que se están llevando adelante en Bolivia y gracias a esta revolución en marcha que el pueblo, a través de sus organizaciones y movimientos sociales, de los pueblos indígena-originarios, está llevando adelante.

Es decir, esta medida es producto de una concepción de país, de sociedad y de estado, pero también es resultado de que ahora este país puede darse ese derecho de incrementar los salarios, por el carácter popular del gobierno y por los éxitos económicos que ha alcanzado. Tampoco en Bolivia esta es una situación acostumbrada ya que siempre fue un país condenado a la precariedad absoluta y a la reducción de los salarios.

Del crecimiento económico y medidas económicas anticrisis

El crecimiento económico que se vive en Bolivia, es producto de la nacionalización de los hidrocarburos y esta es producto de la recuperación de la soberanía efectiva del país a través de las movilizaciones y la revolución popular e indígena en marcha. Todo el excedente que antes chorreaba como un río hacia las transnacionales en el extranjero, ahora se convierten en una mayor inversión económica y social, en mayores condiciones para la economía del país. De ahí viene el crecimiento de la economía, de cuánto antes era apropiado por las transnacionales y de cuánto ahora se ha recuperado, hablamos de los recursos naturales estratégicos, principalmente el gas. Este éxito económico es en realidad la expresión económica de una lucha y una profunda transformación política.

Mientras que en el extremo norte del planeta, la crisis capitalista se profundiza porque cada vez más en occidente y Norteamérica aumentan la concentración y centralización de capital en sectores especulativos contrayendo de esta forma la demanda. Transfieren la plusvalía al sector financiero y bursátil –esto es lo único que pueden hacer debido a la estructura de su economía y debido a su condicionamiento político de clase–, con lo que se profundiza más aún la crisis.

En cambio si se redistribuyen los excedentes generados en una economía, es posible fortalecer el mercado interno y una parte de este circulante beneficia también a otros sectores de la economía nacionales tanto productivos, como comerciales y de servicios.

Con un incremento salarial, es indiscutible que el excedente, en gran medida, se queda en la clase trabajadora, es muy sugerente la lectura del texto de Marx en el que debate con Weston que sostenía que era imposible un incremento de los salarios porque los capitalistas devolverían a los obreros este incremento a través del incremento de los precios de sus mercancías, y también en “El Capital” de Marx en el que critica la posición de Senior que sostenía que una reducción de la jornada laboral o incremento del salario en relación a la plusvalía, afectaría a la producción general de ese país [2] o, en el mismo texto, donde más adelante analiza las determinaciones del salario.

El PIB, el desarrollismo y el Vivir Bien

El señor Gudynas, indica no estar contra la medida del segundo aguinaldo ni argumentar contra ella sino contra su fundamentación. Veamos.

Indica que “si bien la medida puede ser progresista, si sus bases conceptuales son conservadoras, a la larga terminan tiñéndolo todo”, antes también indica que este tipo de “medidas, refuerzan el capitalismo” puesto que con este incentivo se buscaría “profundizar el extractivismo”. Otra de sus argumentaciones, es que critica como es que unos gobiernos del sur sean capaces de revivir al criticado PIB capitalista sostenido por corrientes capitalistas de la economía, por la academia y el Banco Mundial. Finalmente indica que este tipo de medidas “también van en contra del Vivir Bien por sus impactos sociales y ambientales”.

No nos engañemos. El señor Gudynas sí está contra esta medida, pero sería difícil sostenerlo francamente, imagínense, un economista crítico que, de alguna forma, es referencia de proyectos alternativos se encuentre chocando contra una medida popular la cuál, hasta él en el fondo le da por lo menos un poquito de crédito en tanto “progresista”.

El capitalismo no es el indicador PIB o el concepto de producción y crecimiento. El capitalismo el sistema colonial que hemos descrito más arriba. El capitalismo es una realidad social con la cual se topan los pueblos en su cotidiana realidad, el capitalismo son esos efectos coloniales devastadores que ha generado en nuestros países y que son difíciles de revertir, esas condiciones de miseria que está creando en los países que antes eran ricos. El capitalismo ha cercenado, mutilado los salarios, ¿cómo ahora un incremento puede ser capitalista? Aquí en el sur, así los indicadores mantengan el nombre de PIB, los contenidos sociales del modelo que se impulsa, se orientan a derrotar al capitalismo en la práctica, por eso el PIB ya no es herramienta del capitalismo transnacional, ahora es indicador que los pueblos utilizamos para el cambio social.

El incremento de la producción y su redistribución con el pueblo era algo que antes estaba condenado en nuestros países, incluso con la muerte de muchas personas de organizaciones y movimientos sociales que se atrevían a movilizarse por reivindicar mejores condiciones de vida o reclamar este derecho. Ahora, estas políticas que benefician al pueblo son posibles a través de un gobierno revolucionario en el gobierno.

El segundo aguinaldo es un incremento del salario como premio por el incremento de la producción. Este es un derecho del pueblo, así como decidir sobre su economía, no se puede privar este derecho a los pueblos desde una supuesta teoría económica crítica, que en realidad es una teoría que viene del paradigma de la cooperación internacional con la pretensión de sustituir la perspectiva y lucha de los pueblos. La economía de un pueblo es un tema muy serio y delicado, la economía no puede parar porque las necesidades no se pueden detener, no se puede cambiar este proceso por teorías que ni siquiera se han discutido y que tal vez ni siquiera son anticapitalistas o antineoliberales, incluso probablemente sean parte de la estrategia ideológica capitalista para desalentar la movilización popular y sus proyectos.

Finalmente, a usted le gusta hablar del Vivir Bien, con todo gusto compartirle que el Vivir Bien es una práctica permanente del pueblo boliviano, de lucha, de resistencia, de construcción, de ganar derechos, de ejercerlos, de cuidarlos. Es una práctica de recuperación de nuestra dignidad y de nuestra memoria histórica, de la lucha de nuestros abuelos y abuelas contra la colonialidad del capitalismo. El Vivir Bien, es un ejercicio diario de la soberanía real conquistada tan difícilmente y es la protección estratégica de esta soberanía para no perderla frente a la conspiración capitalista permanente que nos acecha. El Vivir Bien es el ejercicio responsable y cuidadoso de los recursos que existen para la gestión de las necesidades del pueblo, es también la búsqueda de alternativas a la economía capitalista y la miseria a la cual nos ha condenado, es el ejercicio del derecho a gestionar nuestra propia economía, es acceder en igualdad de condiciones a la riqueza mundial para el bienestar común del pueblo, el Vivir Bien es la recuperación de nuestras formas comunitarias de organización económica, debilitadas y exprimidas durante quinientos años, pero que todavía tienen la fuerza de alumbrar a este pueblo. En fin, el Vivir Bien es este proceso de cambio en el que vamos soñando con un futuro mejor pero caminando firmes en los pasos que estamos dando.


*    Periodista alternativo, estudió economía y medio ambiente. Miembro de la Red de Economistas de Pensamiento Crítico de Bolivia.

1    http://actualidad.rt.com/actualidad/view/108568-guerra-mundial-eeuu-salir-crisis-economica

2    Marx, Carlos. Salario, precio y ganancia. Marx, Carlos. El Capital, Tomo I, Capítulo VII.3. La última hora de Senior. Marx, Carlos. El Capital, Tomo I, Sección sexta, El salario.

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