agosto 19, 2026

La minería en la economía nacional

por: Ramón Rocha Monroy

Dos pilares estratégicos tiene el modelo económico vigente: el gas y la minería. Con ellos, el crecimiento económico del país es sostenible. Según las estadísticas, las exportaciones en 2013 subieron a los 12.042 millones de dólares con un crecimiento del 3 por ciento respecto de las cifras de 2012, según informó el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), que es un ente privado. De ese monto, 6.589 millones de dólares corresponden al gas natural y 3.038 millones a la minería. Doce petroleras extranjeras tienen contratos de riesgo compartido con YPFB para exportar gas a Brasil y Argentina. Sin embargo, Bolivia continúa albergando la riqueza minera que signó su pasado en las eras de la plata y del estaño, aunque la estructura del modo de producción sea otra. Veamos.
Dos sectores dinámicos

El cierre de las minas estatizadas por efecto de la “relocalización”, ha concentrado la producción minera en dos sectores: el cooperativismo y las concesiones a transnacionales. El movimiento cooperativo es un formidable bloque social, pero, en términos de producción, por lo general desecha las mínimas condiciones de ingeniería minera, seguridad industrial, obras de infraestructura en el subsuelo, salud, seguridad laboral y otras conquistas sociales que beneficiaban a los trabajadores sindicalizados de la minería estatal. En cambio, algunas transnacionales que operan en el país han desarrollado un aparato productivo del siglo XXI, con comedores de interior mina que albergan a un millar de personas y catering a cargo de empresas extranjeras; sin embargo, la tributación sobre las ganancias de dichas transnacionales es del 1 por ciento en cifras redondas. Así lo manifestó el legendario dirigente minero Edgar Ramírez Santiesteban en el programa Esta casa no es hotel, que se difunde los domingos por la noche. Esto querría decir que, por un lado, la profundización del proceso consiste en exigir mejores condiciones de producción a las cooperativas mineras y mayor seguridad industrial, laboral y otras conquistas sociales para los trabajadores de este sector, así como una tributación mayor a la que beneficia a las transnacionales. Dos caminos que pueden restituir vigor a este sector que fue durante siglos el motor de la economía.

Para este año se ha previsto una disminución de poco más del 18 por ciento en la cotización de los minerales, en una línea de descenso que se arrastra desde 2011, según declaró el Ministro de Economía y Finanzas Públicas. El promedio a la baja en las cotizaciones entre 2011 y 2013 fue del 25 por ciento, y se ha previsto un descenso menor pero sostenido para el próximo quinquenio, según el ex Ministro de Minería Dionisio Garzón.

En palabras del ex Ministro, en 2013 “el precio de la libra fina de estaño pasó de $us. 11,04 a 10,33 (-6,43%), el cobre de 3,66 a 3,35 (-8,46%), el plomo de 1,08 a 1,01 (-6,48%) y el zinc de 0,94 a 0,95 (1,06%); la cotización de la onza troy de oro de $us. 1.681 a 1.201 (-28,54%) y la de plata de 30,87 a 19,65 (-36,34%). Si la cotización de la onza troy de plata cae por debajo de los $us. 19 y el valor del oro es inferior a los 1.200, vamos a tener problemas de costos y competitividad”.

Los pronósticos del Gobierno para 2014 son una tasa de crecimiento económico del 5,7%, una inflación de 5,5% y una inversión pública de $us. 4.519 millones, de los cuales 1.503,3 millones (el 34%) se invertirán en el rubro productivo, en especial en el sector hidrocarburífero, en el agropecuario, en industria y turismo, y 94,7 millones, el 6,1% en minería.

Este es el panorama de la economía boliviana: por un lado, los problemas del sector minero, que experimentaron una caída del 8.57% en las regalías mineras, pero por otro, un alza en las ventas de hidrocarburos del 11,3% para 2013, según el Instituto Nacional de Estadística. El crecimiento de la economía del país continúa, sin embargo, como producto del modelo económico de inversión pública en infraestructura básica, industria, desarrollo social y redistribución del ingreso elaborado por dos profesores de la universidad pública.

A ello se agrega el Informe de Estabilidad Financiera del Banco Central de Bolivia que en septiembre de 2013 registró “una recuperación del sector minero con un crecimiento del 1,35% como resultado de mayores niveles de producción de zinc, wólfram y plata por encima de lo observado en similar periodo de 2012, principalmente en la minería privada”; con la incorporación de 5.000 nuevos trabajadores al sector, según informó el ministro de Minería, Mario Virreira.

La minería es actividad generadora de empleo masivo, un factor fundamental para disminuir los bolsones de pobreza en el país. Sin embargo, el Estado Plurinacional debe estudiar la forma de extender los beneficios de la legislación social boliviana al sector cooperativista y una mayor tributación a las empresas transnacionales. Es cierto que la poderosa mina San Cristóbal inyectó $us 300 millones de dólares para enfrentar la caída de las cotizaciones y la reducción de la calidad del mineral, pero la tributación que paga al Estado está por debajo de la escala vigente en tiempos de los Barones del Estaño, es decir, antes de la nacionalización de las minas, según denuncia ex dirigente minero Edgar Ramírez. En general, la política implementada por el sector asalariado de la minería estatal es correcta. Huanuni, por ejemplo, invertirá $us 58 millones de dólares para enfrentar la caída de precios así como $us 1.000 millones destinados a exploración, producción e industrialización de minerales, y para ejecutar proyectos como Karachipampa, el ingenio de Huanuni y la fundición de Vinto.

Según expertos, la clave del problema está además en la explotación de minerales de alto valor, como el oro y la plata. El oro, en manos de los cooperativistas, rehúye el control técnico, ambiental o tributario y es una sangría constante para la economía nacional. Por otro lado, la exploración de oro y plata depende de la promulgación de una nueva ley minera que dé seguridad jurídica a los inversores elevando las tributaciones y, a cambio, sancione la toma de minas.


*    rochamonroy@gmail.com

Sea el primero en opinar

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*