por: Edmundo J. Nogales Arancibia
Mientras se desarrolla el conflicto entre trabajadores y gobierno hay un grupo que se beneficia, no es la dirigencia trotskista que asumió la confederación de maestros urbanos en el último congreso de la organización, ni esa parte de la dirigencia con discurso radical que busca la ruptura con el Gobierno, sino la derecha que mira todo desde su sillón.
Desde las tendencias rupturistas expresaron que lo que más les importaba era el quiebre con el Gobierno y, por tanto, un pronunciamiento de la COB al respecto; tal vez por eso no se interesaron en organizar el paro asumido y dejan en segundo plano la lucha de los ex trabajadores de ENATEX.
Sin embargo, no vemos la magnitud de la situación de la cual la derecha saca provecho, un gobierno de los movimientos sociales se sostiene sobre los movimientos sociales a través de las organizaciones sociales, esto lo entendió la derecha y ha sido justamente la base de su estrategia para desgastar al Gobierno, buscando deslegitimar y desprestigiar a las organizaciones sociales.
No olvidemos que uno de los factores que llevó a perder el referéndum del 21F fue el ataque con el que se arremetió a las organizaciones del Pacto de Unidad, compuesta por indígenas de todo el país, campesinos e interculturales, y para hacerlo la derecha no limitó esfuerzos ni diferenció a la dirigencia de la organización misma, trajo de vuelta el discurso racista y de desprecio, manchó a toda la organización por hechos que ante la justicia deben ser individualizados y asumidos por quienes cometieron cada delito.
No se observa que la derecha busque posicionar el discurso de acción ciudadana y colectivos ciudadanos, los cuales reúnen por una emoción más que por la razón, los dispersan antes de organizarse, y los que llegan a ser parte de esos colectivos no se dan cuenta que no luchan por derechos sino por intereses de grupos políticos empoderados en el país, al fin y al cabo ni los representantes de la iglesia en Santa Cruz les dirán por qué se meten a política, ni los empresarios les dirán cuáles son sus intereses económicos.
Hasta ahí sobre la derecha, sin embargo, lo peor es que nosotros no veamos que si se debilitan las organizaciones sociales nos debilitamos como proceso, urge el trabajo conjunto y asumir una línea de profundización con estos movimientos, tenemos una agenda reciente, trabajada en la cumbre de movimientos sociales realizada hace unos meses en Cochabamba, es hora de ver por qué no se profundiza el proceso, ver el sujeto del proceso y fortalecerlo, asumir la construcción de una sociedad más justa en lo económico, político y social, momento de determinar y compartir tareas y responsabilidades, el proceso es del pueblo y si recibe más ataques de la derecha será el pueblo el que defienda el proceso, eso lo vimos en el último referéndum que pese a todo dio un gran apoyo al Sí en el campo y los barrios populares, en las fábricas y en las minas.
Se puede avanzar en estas últimas líneas y eso lo defendieron la mayor parte de las organizaciones de la COB, que no permitieron en los recientes ampliados realizados por su ente matriz que se quiebre el reencuentro con el Proceso, porque es parte de la tesis política de su último congreso.
Es necesario que veamos lo que nos dicen los compañeros trabajadores aún en medio del conflicto, la profundización es el camino.
* Abogado e integrante de la Escuela Nacional de Formación Política.

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