agosto 15, 2026

Primarias, un gran punto de partida

A pesar del intento opositor de boicotear la realización de las primeras elecciones partidarias de la vida democrática del país, éstas se realizaron sin ningún incidente reseñable.

Seguro que en futuras primarias se mejorarán muchos aspectos a partir de los fallos vistos y aceptables en esta primera experiencia, que en principio ha servido para tener una radiografía de cada fuerza política.

Además, se desmontan las tres matrices de opinión que la oposición, política y mediática, quiso imponer. En primer lugar, el que no había nada que elegir pues cada fuerza sólo contaba con un binomio inscrito. La pobre elección de la oposición tiene que ver también con sus propias limitaciones democráticas. Si no tienen democracia interna ni compiten entre sí, es muy difícil motivar a la militancia a que vaya a votar.

Sin embargo, el binomio del MAS, que no tenía competencia porque uno no cambia la fórmula que funciona, logró un gran ejercicio de movilización que superó el 40% de participación y más de 400 mil votos emitidos. Es cierto que podrían haber sido más y que también supone, como mencionaba el vicepresidente Álvaro García Linera, un llamado de atención que deberá permitir ver en qué territorios del país hay una debilidad política-organizativa que será necesario subsanar antes de la campaña electoral.

En segundo lugar, con esta elección el MAS demuestra que es un partido-movimiento conformado por organizaciones sociales y sindicatos, y no por funcionarios públicos, como se empeña en subrayar la oposición político-mediática. En todo el país no llegan a 20 mil los servidores públicos, y la cifra de 400 mil votos resulta de multiplicar por 20 a los funcionarios de la administración estatal.

Es una fuerza además que está distribuida de manera homogénea por todo el país, oriente y occidente, ciudades y núcleos rurales.
Es más, el número de militantes del MAS que votaron en las primarias supera la cantidad conjunta de adeptos de la alianza Bolivia Dice No de Rubén Costas y Óscar Ortiz, y la de la plataforma Comunidad Ciudadana de Carlos Mesa.

En tercer lugar, la oposición insiste con el monto gastado en su realización, pero estas primarias sirven como base para futuros procesos electorales que deberán democratizar la vida interna de los partidos y fortalecer la institucionalidad estatal, vaciada por el neoliberalismo, y sin ninguna duda que en el próximo proceso de primarias serán varios los binomios que competirán entre sí.

Aunque será necesario para las próximas primarias mejorar la ley y exigir un mínimo de participación, pues tampoco es justo que organizaciones que no tienen presencia en algunos departamentos puedan constituirse en fuerzas nacionales sin serlo.

A partir de este mes de febrero comienza una larga precampaña que culminará en una campaña intensa. Lo que esperamos de las organizaciones políticas y binomios que se presentan a las elecciones, una vez superadas las primarias, es conocer cuáles son sus propuestas para el país en materia económica, política y social. Cuál es el proyecto de país que tienen para Bolivia en el período 2020-2025.

Ya se superó la primera fase preelectoral, ahora debe ser el tiempo de la política, de los binomios y de la ciudadanía.

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