octubre 27, 2026

Hablemos de la democracia pactada

Días atrás, los inefables dóxofos de la política boliviana unieron sus caras, corbatas, ternos y le mostraron al país una foto con inicuos que vienen del siglo XX y pretender proyectarse en el siglo XXI. No dijeron ni chis ni mus, una presentadora hablo por ellos, y ellos, como en todo el periodo neoliberal, hacían mímica.

Mostraron clase media, con un indio adaptado, mostraron misoginia y sexismo político, mostraron una foto que nos recuerda a la del 2002 donde están Goni, Doria, Eid, Sánchez Berzaín, “Fufi” Saavedra, Mirtha Quevedo, Carlos Mesa, esa foto se dio en la casa del Goni, cuando presentaba al candidato a vicepresidente.

Esa foto 2002 era el lugar de la tragedia, la foto 2017 es la de la comedia.

Por lo visto y leído, la embajada gringa quedo en éxtasis con la foto 2017, habían logrado algo que solo el embajador Rocha hizo en 2002, cuando obligó a Jaime Paz Zamora unirse, sí o sí, con Gonzalo Sánchez de Lozada y dijo -además- que con Evo, Bolivia se iría por el caño, el 2003 su candidato se fue por el caño de la historia y con él, el “carnicero de octubre” más conocido como el “Zorro” Carlos Sánchez Berzaín.

Los que bordeamos medio siglo de vida, sabemos quiénes son estos señores, qué hicieron en el pasado, y cómo dejaron el país. Sabemos lo que es estar en la resistencia al modelo neoliberal. Conocemos cómo dejaron nuestro sistema universitario y –fundamentalmente- sabemos cómo, porqué y a quienes vendieron nuestras empresas públicas, las regionales de las CORDES y las estratégicas como la COMIBOL, ENDE, ENTEL, ENFE y YPFB.

Empresas que teniendo protección constitucional acabaron vendidas en un mercado de mercachifles y a precios de fraude.

Fue el tiempo donde las empresas estatales no tenían ningún valor de mercado, los precios de gallina muerta, fueron la regla de oro que una mafia llamada “clase política”, usaba para engordar sus billeteras y las de las transnacionales. Acabaron pidiendo limosna de la cooperación internacional para “pagar aguinaldos” como torpemente lo dijo Carlos Mesa el 2004 por televisión.

Fue un momento nefasto, pues vimos como “la privatización” (Jaime Paz Zamora), “la capitalización” (Gonzalo Sánchez de Lozada) y “la michi-capitalización” de Hugo Banzer y Tuto Quiroga fue un plan organizado desde las transnacionales, para saquear Bolivia a título de generación de empleos (Goni oferto en 1993, 250.000 empleos; el 2002 ofreció 500.000 como si nada) nunca cumplió, era un espejismo, cantos de sirenas, gallos, monos, gorilas, zorros incluidos.

Aterrados con la UDP, una y otra vez, la gente creía las falsas promesas y votaba por los mismos personajes que gobernaban haciendo mímica a la embajada, con una democracia paralítica y una economía suicida.

Por ese tiempo nacieron “nuevos ricos”, y hoy esos nuevos ricos son dueños de medios de comunicación, eso explica la virulencia mediática de consorcios privados que para estadísticas oficiales son “empresarios” pero actúan como verdaderos oligopolios mediáticos dependientes de la embajada gringa, los mismos dóxofos de opereta no se salvan de la embajada, al fin y al cabo si dios los cría la embajada gringa los junta…

Los tiempos han cambiado, la gente joven no conoce lo que hicieron los seis, solo los ven como tenaces opositores y hábiles con la lengua, una especie de magos contemporáneos que de ser gobierno, todo lo harían muy bien, mejor que Evo y sus ministros.

Así que hablemos de la democracia pactada, o pasanaku político como la gente del común solía conceptualizar adjetivando en las calles, calles que al fin y al cabo son el lugar donde las revoluciones se deciden o se mueren, o se traicionan… todo depende.

Todo comienza un caluroso día de agosto en 1985, nace el “PACTO POR LA DEMOCRACIA” firmado por el MNR de Víctor Paz Estenssoro y Jaime Paz Zamora, pero al final se suma la ADN de Hugo Banzer. La ADN había ganado las elecciones pero la embajada gringa decidió que su mejor soldado se posicione para iniciar el desmantelamiento del Estado, y la condición para que ocurra fue destrozar al movimiento obrero, Paz Estenssoro cumplió puntillosamente las órdenes.

En 1989 se conforma el “ACUERDO PATRIÓTICO” firmado entre el MIR de Jaime Paz y ADN de Hugo Banzer, aquí vemos ya a Samuel Doria Medina como Ministro de Planeamiento y Jorge “tuto” Quiroga como Ministro de Economía, se inicia la repartija de ministerios y viceministerios, administración de empresas publicas regionales y estratégicas, se inicia también el proceso de privatización en Bolivia. Si entre 1985-1989 se había logrado desarmar al único frente de resistencia al neoliberalismo, desde 1989 comienza el saqueo de Bolivia.

En 1993 gana el MNR pero debido a su porcentaje se ve obligado a negociar con la mayor cantidad de frentes posibles y nace el “PACTO POR LA GOBERNABILIDAD” con el MRTKL de Víctor Hugo Cárdenas, MBL de Juan del Granado y UCS de los hermanos Fernández herederos de Max Fernández. La capitalización redujo dramáticamente las arcas estatales, el desmantelamiento del aparato productivo fue la nota característica de ese tiempo, la oferta de los 250.000 empleos de Goni, no avanzó ni un milímetro.

Para 1997 gana ADN y nace el “COMPROMISO POR BOLIVIA” firmado con el MIR de Paz Zamora, UCS de Johnny Fernández, CONDEPA representada por Remedios Loza, NFR de Manfred Reyes Villa, PDC de Benjamín Miguel y KND de Fernando Untoja. Con Hugo Banzer como presidente y “tuto” Quiroga como vicepresidente se cierra el ciclo de privatizaciones con lo poco que quedaba, la democracia pactada entra en su senilidad y las transnacionales ya ven en Bolivia un peligro, particularmente después de la guerra del agua en Cochabamba y la tenaz y cada vez más prolija resistencia cocalera.

El año 2002 gana el MNR, pero como ya es costumbre no le alcanzan los votos, como a ninguno le alcanzó, esta no iba a ser le excepción. Goni se ve obligado a amarrarse con todos los que pueda, porque si no el Evo… El contubernio es bautizado como “PLAN BOLIVIA PARA UN GOBIERNO DE RESPONSABILIDAD NACIONAL” entre el MNR de Goni, MIR de Paz Zamora, UCS de Fernández y NFR de Manfred Reyes Villa.

Como habrán podido advertir, ninguna coalición/contubernio tuvo durabilidad, todas fueron una esponja para asaltar las arcas del Estado, convertir a la democracia en un revolcón general que no era precisamente corporal sino monetario. De este hecho las transnacionales y la embajada gringa eran las mayores gananciosas, pues los inquilinos de palacio hacían de pie juntillas todo lo que a ellos se les ocurría, hasta “tuto” se disfrazó de cowboy un 4 de julio en la Arce con fotito y todo.

Fue un tiempo donde la aparición de la televisión privada, las encuestas y sondeos, las manipulaciones mediáticas, las falsas noticias y las “noticias erradas” eran el pan del día, pero en sus formas primitivas.

Hoy las cosas han cambiado substancialmente, y lo que ayer era primitivo, hoy ha logrado formas cualitativamente superiores, hoy el Pentágono, el Departamento de Estado, la CIA y ONGs gringas han logrado posicionarse a través de varios políticos de derechas para resucitar a los neoliberales ya no solo como recuerdo, sino como programa político, arrinconados estos últimos once años, están en desesperación por volver a la lógica de la burguesía burocrática, donde el político es a la vez empresario.

Un tema adyacente es que la derecha, al revés de lo ocurrido en el periodo neoliberal, hoy no necesita configurar un aparato intelectual sólido, sino hacer correr dinero, del resto se ocupan los medios que hacen miedos, y las redes sociales que enredan al desprevenido…

La democracia pactada 1985-2002 es la historia del neoliberalismo en su forma decente, lo que ahora nos ofrecen los neo-neoliberales es un modelo mafioso como el de Temer en Brasil o Macri en Argentina, saqueo acelerado e inmediato, tal parece ser el nuevo mecanismo que la crisis del capital está usando en tierras de Simón Bolívar, Tupac Katari y Bartolina Sisa. 

La historia de la democracia pactada es la crónica de una muerte anunciada… y ocurrió en octubre del 2003.

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