agosto 23, 2026

Identidad e historia de Bolivia en la memoria del mundo

Luego de la invasión de Estados Unidos a Irak, las tropas de asalto saquearon bibliotecas y archivos que custodiaban tesoros invaluables, destruyendo la memoria de ese país. El periodista Robert Fisk de The Guardian, relató esa atrocidad:

Primero llegaron los saqueadores, después los incendiarios. La Biblioteca Nacional y el Archivo Nacional, un tesoro de valor incalculable de documentos históricos otomanos –incluyendo los antiguos archivos reales de Irak— se convirtió en cenizas a 3.000 grados de temperatura… En medio de las cenizas de la historia iraquí encontré un archivo volando por los aires: páginas de cartas escritas a mano en la corte de Sharif Hussein de La Meca para Lawrence de Arabia y los gobernadores otomanos de Bagdad. Yo sostenía en las manos los últimos vestigios de la historia escrita de Irak, pero para Irak este es el Año Cero; con la destrucción de las antigüedades del Museo Nacional Arqueológico el sábado y la quema del Archivo Nacional y después de la Biblioteca Coránica, la identidad cultural de Irak se ha borrado 1.

En respuesta la UNESCO creó el Programa Memoria del Mundo (1992), con el objetivo de facilitar la preservación del Patrimonio Documental Mundial, garantizar su acceso universal y crear mayor consciencia a nivel mundial sobre su existencia e importancia. Este patrimonio representa la memoria colectiva de la humanidad y forma parte del patrimonio cultural mundial. El PDM refleja la diversidad de los pueblos, culturas e idiomas, traza la evolución del pensamiento, descubrimientos y logros de la sociedad humana, es el legado del pasado a la comunidad del presente y futura y por ello debe ser preservado, protegido y accesible, en forma permanente y sin obstáculos 2.

El concepto de Patrimonio Documental Mundial (PDM), señala que un documento es aquello que “documenta”, “consigna” algo con un propósito intelectual deliberado y reconoce que algunas culturas son más documentales que otras. Se caracteriza por tener un contenido informativo que se transmite a través de un soporte; son movibles, consistentes, conservables, reproducibles y trasladables; pueden ser Textuales (manuscritos, libros, periódicos, carteles; inscritos con tinta, lápiz, pintura u otro medio; con soporte diverso: papel, plástico, papiro, pergamino, hojas de palmera, corteza, tela, piedra, etc.), No textuales (dibujos, grabados, mapas o partituras), Audiovisuales (películas, discos, cintas y fotografías, grabadas de forma analógica o numérica, con medios mecánicos, electrónicos u otros), y Virtuales (sitios de internet, almacenados en servidores).

El Programa Memoria del Mundo es de carácter internacional, cuenta con una Secretaría Central, un Comité Consultivo Internacional, Comités Regionales y Nacionales, además de una vasta red de socios en los sectores gubernamentales, profesionales y empresariales. Los comités regionales son estructuras de cooperación que agrupan a personas de dos o más países en pro de los objetivos del Programa. El Comité Regional para América Latina y el Caribe (MOWLAC), fue creado el 2000, con el fin de asegurar la preservación de la herencia documental que tiene significado mundial; preservar el Patrimonio Documental Regional; y lograr la concienciación en los Estados de su herencia documental. Los comités nacionales de la Memoria del Mundo son organismos autónomos, con mandato propio y reglas propias de composición y sucesión 3.

Participación de Bolivia en el Programa Memoria del Mundo

Bolivia participa en el Programa Memoria del Mundo con registros desde 2002, en el que logró la primera nominación de la obra de Alcide D’Orbigny, Voyage dans l’Amerique Meridionale (1845-1847) que integra la Memoria científica de América Andina: las expediciones e investigaciones científicas en Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú. Siglos XVIII-XIX 4. El 2005, Bolivia incorporó un delegado que llegó a ocupar la segunda Vicepresidencia del MOWLAC (2008-2009) 5. El 2015 volvió integrar el comité, 6 cuyo delgado fue elegido presidente del MOWLAC (2018-2019), en la XVIII Reunión del MOWLAC, realizada en Willmestad, Curazao.

El 2016 se creó el Comité Nacional de Memoria del Mundo-Bolivia, que se caracteriza por ser representativo (participan ocho de nueve departamentos del país), plural (incorpora delegados del sector público y privado) e inclusivo (representantes de organizaciones sociales e indígenas), que aglutina a las bibliotecas, archivos y museos del país que custodian documentos de importancia mundial, regional y nacional. La fortaleza del Comité Nacional se expresa en su carácter autónomo, con mecanismos de coordinación con el nivel gubernamental y organizaciones de la sociedad civil. Desde el 2016, organiza el Taller Nacional de la Memoria del Mundo para difundir la convocatoria y explicar la metodología de aplicación al Programa. Esa estrategia integradora ha logrado la nominación de ocho documentos de bibliotecas y archivos de las ciudades de La Paz, Cochabamba y El Alto (2016-2017), que se suman a las once nominaciones del periodo 2002-2015).

Bolivia ocupa el tercer lugar, después de México y Brasil, con un total de 19 nominaciones, 15 en la Memoria Regional y 4 en la Memoria del Mundo. El 2017 logró nominar: Repartimiento de tierras del Inca Huayna Capac. 1556-1578; Documentos del Plan Triangular para el control político y financiero de la Corporación Minera de Bolivia (1960-1970), y Real Ordenanza para el establecimiento e instrucción de Intendentes de Exército y Provincia en el Virreynato de Buenos Aires. Año de 1782.

El papel de los custodios es fundamental y para el cumplimiento de su misión deben considerar un código de ética: Integridad: el PD debe permanecer intacto, no se debe mutilar, censurar, manipular o falsificar; no poner en peligro su perdurabilidad por motivos de su uso diario; la restauración no debe deformar ni modificar su naturaleza. Responsabilidad: trabajar de manera competente, cuidadosa y honrada para garantizar su conservación y administración, evitar conflictos de intereses. Imperio de la Ley: observar y mantener con integridad y transparencia, las obligaciones contractuales, la legislación en materia de derechos de autor, los derechos morales, los acuerdos y las relaciones con los donantes, depositantes o los usuarios.

Fotos de izquierda a derecha: Repartimiento de Tierras del Inca Huayna Capac, Real Ordenanza de Intendentes y Documentos del Plan Triangular.


*    Magister Scientiarum en Historias Andinas y Amazónicas. Docente titular de la Carrera de Historia (UMSA), jefe de la Biblioteca y Archivo Histórico de la Asamblea Legislativa Plurinacional, presidente del Comité Regional de América Latina y el Caribe del Programa Memoria del Mundo de la UNESCO-MOWLAC.

1    Fernando Báez, Historia Universal de la destrucción de libros. Buenos Aires, Sudamericana., 2005.

2    Memoria del Mundo. Directrices para la salvaguardia del patrimonio documental. Preparada por Ray Edmondson. París, Unesco, 2002.

3    Ibídem.

4    Postulación conjunta de archivos históricos y bibliotecas de Bolivia, Colombia, Ecuador, España, Perú (Managua, Nicaragua).

5    Marcela Inch, Archivo y Biblioteca Nacionales de Bolivia.

6    Luis Oporto Ordóñez, Biblioteca y Archivo Histórico de la Asamblea Legislativa Plurinacional.

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