octubre 16, 2026

Redistribución de ingresos para precautelar la estabilidad

Por Pablo Laura * -.


La búsqueda de estabilidad se constituye en uno de los objetivos que, de manera implícita, las personas definen en sus vidas. A partir de ello, encontrar seguridad, paz y bienestar se traduce en condiciones que deben primar en nuestra sociedad, a efectos de convivir con valores de unidad, igualdad, dignidad, libertad, respeto y armonía.

Es entonces que los gobiernos determinan políticas para conseguir estabilidad social como una de las más importantes, aun cuando durante la ejecución de estas se presentan factores que afectan al concepto de lo que es una sociedad estable. Sin embargo, con esfuerzo, desde el Gobierno y el apoyo de los ciudadanos, es posible generar resultados que incidan en la reducción de brechas de desigualdad entre ricos y pobres, crear oportunidades mediante la inclusión y cambiar el pensamiento sobre que el patrimonio personal sea más importante que la sociedad en su conjunto.

El actual Gobierno garantiza la ejecución de políticas sociales que forman parte del Modelo Económico Social Comunitario Productivo (Mescp), como la redistribución de ingresos para la población vulnerable con la entrega del Bono Juancito Pinto por el derecho a la educación, beneficiando a más de dos millones de niñas, niños y adolescentes como medida para asegurar la permanencia escolar; el Bono Juana Azurduy, beneficiando a más de 102 mil madres, niñas y niños, permitiendo una adecuada nutrición, reducción de la mortalidad infantil y la desnutrición; y la Renta Dignidad, por el derecho a una vejez digna, beneficiando a más de un millón de adultos mayores, apoyando económicamente a las personas en una edad en la que posiblemente no puedan generar ingresos.

Por tanto, la redistribución de ingresos se constituye en una medida clave en la economía de nuestro país, porque a partir de ella se espera cumplir con los retos que pueden ser considerados como utópicos para cualquier sociedad, siendo que se tienen como objetivos disminuir significativamente la pobreza, reducir las brechas entre ricos y pobres y mejorar la calidad de vida de los bolivianos, especialmente cuando el contexto internacional actual refleja escenarios adversos para una población que busca estabilidad en el sentido económico y social.

Resulta entonces gratificante pensar que el Gobierno impulsa y mantiene este tipo de medidas económico sociales de carácter soberano, que en el tiempo benefician y seguirán beneficiando a nuestra sociedad en su conjunto, precautelando por la estabilidad de las personas desde que uno se encuentra en el vientre de la madre, en proceso de formación, a través del estudio que por consiguiente permitirá sustentar el diario vivir, hasta que el destino indique que sea hora de cerrar los ojos.


* Contador público.

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