Por Griselda J. Chambi Quispe *-.
La polémica respecto a la Ley del Oro tiene dos bases fundamentales: la venta y la compra del metal precioso. Sin embargo, debemos hacer el análisis respecto al valor que tiene este mineral; entendemos que el país tiene 42,5 toneladas de oro en las bóvedas del Banco Central de Bolivia (BCB), en este aspecto el precio del kilo de oro al 8 de marzo de 2022 era de 63,49 dólares, vale decir que las Reservas Internacionales Netas (RIN) en oro equivalían a dos mil 698 millones de dólares. Aunque al 15 de febrero de 2023 el precio se redujo a 59,13, o sea que las RIN pasaron a dos mil 513 millones. Lo anterior refleja que Bolivia por solo conservar el oro físico perdió 185 millones de dólares.
Con el proyecto de la Ley del Oro lo que se pretende es que el BCB pueda comprar el metal precioso a los productores nacionales, a precios determinados internacionalmente, lo que incrementará las RIN en cuanto a las toneladas de oro; pero cuando el precio del oro a nivel internacional aumente el BCB podrá venderlo. Como ejemplo tenemos que el 15 de febrero de 2022 si el BCB hubiera comprado 10 toneladas de oro a 59,13 dólares hubiese invertido 591 mil 300 dólares, pero si el precio se incrementaba en un dólar, es decir a 60,13 dólares, el valor de esas 10 toneladas hubiese quedado en 601 mil 300 dólares. En definitiva, cabe destacar que por cada dólar de incremento en el precio del kilo de oro se hubiese ganado 10 mil dólares, suponiendo que esta ganancia se ensancha cuando se agranda la cantidad física de compra.
La fluctuación del precio del oro a través de la historia alcanzó picos muy interesantes, pero lo lúcido de esta ley (si se aprueba) es que el BCB podrá comprar barato y vender cuando se eleve el precio. Ahora bien, las críticas de algunos políticos y analistas económicos indican que este proyecto es negativo debido a que el Gobierno reducirá las RIN, porque “venderá” el oro que tenemos; es decir, estos profesionales solo analizan la parte de la venta de oro sin considerar la compra a los productores y sus ventajas.
En este proyecto de ley se debería establecer una cantidad mínima de oro físico. Por ejemplo, que el BCB tenga 45 toneladas en sus bóvedas, mientras que lo demás pueda estar sujeto a las compras y ventas para que el país pueda obtener ganancias por transacciones comerciales internacionales.
Desde mi percepción, el ver solo la parte negativa de una ley no es profesional, y se deben considerar todas las “aristas” de una norma, los pros y los contras. El costo de tener toneladas de oro como adorno no beneficia al país, pero la acción de obtener ganancias adicionales incrementará las RIN y se dará mayor valor a los recursos naturales que tenemos. Las leyes no son malas, los responsables de su ejecución son quienes pueden distorsionar los fines y alcance de las mismas.
- Contadora pública.

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