octubre 22, 2020

EE.UU. busca intervenir en Libia para reposicionar su dominio militar

El internacionalista Luis Quintana puso en evidencia el interés que tiene el Gobierno de Estados Unidos para intervenir en el conflicto de Libia. Destaca que el presidente estadounidense, Barack Obama, está perdiendo fuerza en el Congreso de su país, mientras el ala conservadora del Partido Republicano avanza en el hemiciclo.

Dice que Obama debe buscar una manera de congraciarse con los republicanos y una de las estrategias que plantea es «activar un nuevo frente bélico, en este caso en el norte de África, que le serviría además para frenar el fervor por los cambios legítimos a los que aspira el pueblo árabe».

Asimismo, espera reposicionar el dominio militar de EE.UU. luego de los fracasos en Afganistán, en Irak y el poco control que tienen de la situación de Al Qaeda en Pakistán.

A continuación, teleSUR transcribe íntegra la entrevista con el internacionalista Luis Quintana:

Luis Quintana va a estar con nosotros hablando del tema de Libia. Imposible empezar este diálogo sin hablar del rol de Estados Unidos en esta situación, adelante.

Efectivamente Estados Unidos (EE.UU.) tiene un papel fundamental en toda esta crisis, primero porque EE.UU. factura, es decir, fabrica una crisis que le de el piso de legitimidad internacional para poder intervenir militarmente, para poder activar mecanismos multilaterales a través de la ONU (Organización de las Naciones Unidas) y la OTAN (Organización de Tratado del Atlántico Norte) para poder intervenir y controlar un territorio que le va a ser útil a sus intereses económicos, fundamentalmente por las reservas de petróleo.

Pero, lo fundamental, el análisis debe concentrarse en cuáles son las causas internas en EE.UU. que llevan a este país a tener el interés de  intervenir en esta oportunidad.

En primer lugar, hay un fuerte socavamiento del liderazgo del presidente (Barack) Obama a lo interno de EE.UU frente el avance del ala más conservadora del Partido Republicano, que actualmente controla el Congreso de EE.UU., al mismo tiempo que pone en peligro las principales ofertas electorales que hizo Obama cuando se lanzó como candidato a la Presidencia de ese país.

Estamos hablando que en estos momentos el Gobierno de EE.UU., presidido por Barack Obama, está acorralado por la derecha más recalcitrante del Partido Republicano, y éste debe buscar algunas medidas para congraciarse con el Partido Republicano, y una de las medidas fundamentales es activar un nuevo frente bélico, en este caso en el norte de África, que le serviría además para frenar el fervor por los cambios legítimos a los que aspira el pueblo árabe, pero al mismo tiempo, reposicionar el dominio militar de EE.UU. luego de los estrepitosos fracasos en Afganistán, en Irak y el paupérrimo control que tienen de la situación de Al Qaeda en Pakistán.

En este sentido, a EE.UU. le es muy útil en este momento utilizar la plataforma de este conflicto árabe para poder reposicionarse frente a sus aliados de la OTAN, poder reactivar los mecanismos multilaterales para enfatizar su dominio militar y al mismo tiempo poner un gobierno títere en Libia que le sirva por supuesto para el control de los grandes yacimientos de hidrocarburos livianos que tanto necesita Europa como EE.UU.

Luis, la propuesta del presidente venezolano, Hugo Chávez, de enviar una comisión a Libia, conocer la situación desde el mismo lugar de los hechos ya ha sido una propuesta denegada por parte de Nicolás Sarkozy, al frente del Gobierno francés. ¿Qué podemos esperar con el correr de los días?.

En este momento la Liga Árabe está haciendo las consultas internas para ver la viabilidad de conformar esta delegación internacional. Pero para hacer esta propuesta aún más viable, los Gobiernos latinoamericanos en bloque y la Unasur (Unión de Naciones Suramericanas) en particular, que se van a reunir los cancilleres la semana que viene en la ciudad de Quito, Ecuador, deben pronunciarse colectivamente sobre una salida en primer lugar que reivindique el espacio multilateral, en segundo lugar que reivindique una solución pacífica y negociada al conflicto; en tercer lugar que siente las condiciones para el cese al fuego porque en este momento esta injerencia imperial ha creado las condiciones, el caldo de cultivo, para que se desate una guerra civil en Libia.

En este momento hay una guerra civil en Libia y lo que busca la propuesta del presidente de Venezuela es precisamente frenar el conflicto, frenar en este momento la confrontación bélica entre hemanos de un mismo pueblo y al mismo tiempo poder crear una instancia, digamos multiregional, integrada por América Latina, por África y por la Unión Europea que permita sentar a las partes en una misma mesa y salir con una solución pacífica que evite derramamiento de sangre y que por supuesto evite una intervención militar que es al final lo que busca la OTAN con EE.UU. a la cabeza.

Y hay otro tema fundamental en esta situación para analizar y tiene que ver con el poder de las imágenes y de los medios de comunicación. Esta vez tecnología de por medio, no ha ocurrido lo que sucedió en la guerra del Golfo, un medio informaba algo y nadie lo contradecía. ¿Qué podemos decir esta vez de los que sucede con el tratamiento de los medios de comunicación en Libia?.

En este momento (narra imágenes en estudio) estamos viendo imágenes de un bombardeo que hubo efectivamente en una ciudad donde se confrontan fuerzas leales a (Muammar) Gaddafi y las fuerzas de la rebelión, pero observamos por el propio testimonio de los médicos que están en favor de la rebelión que estas bombas no produjeron muertos sino que los muertos fueron producto de la confrontación directa entre las fuerzas de tierra tanto leales a Gaddafi como leales a la rebelión.

Es decir, fue un bombardeo focalizado para poder proteger el retiro, el repliegue de las tropas leales a Gaddafi y nunca para afectar a la población civil, creo que son las primeras imágenes a las que tenemos acceso donde se evidencia un cráter producto de una bomba pero que no produjo ninguna víctima humana.

En este sentido, es evidente que hay dos fuerzas que están muy armadas en Libia que están siendo confrontadas y atizadas por unos intereses imperiales, pero definitivamente lo que se busca es evitar la profundización de este conflicto y evitar legitimar unas condiciones que legitimen la intervención directa de EE.UU. y de la OTAN en este país.

Definitivamente, la intención que se busca desde América Latina, al menos desde la posición de Venezuela, América Latina y desde otros países del mundo árabe es evitar a toda costa una intervención militar directa y al mismo tiempo evitar también una rebelión de los pueblos árabes en la propia Europa porque recordemos la gran comunidad árabe que vive en el seno de la Unión Europea y en el seno de EE.UU.

¿Qué reacción podrían tener estas comunidades de inmigrantes en estos países?. Es lo que teme precisamente Francia, es el recelo que tiene el Gobierno francés de respaldar inequívocamente una intenvención militar. El Gobierno francés está precavido de poder respaldar esta iniciativa de EE.UU. temiendo una reacción interna que le sea muy desfavorable y que se sumen a las grandes protestas de inmigrantes que ya ha habido en Francia, cosa que no le conviene en este momento al Gobierno francés.

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