octubre 23, 2020

Los Derechos de la Madre Tierra

Un hecho sin precedentes en el mundo se constituye la iniciativa boliviana referida a la Ley de Derechos de la Madre Tierra, instrumento jurídico que se encuentra en proceso de formulación en la Asamblea Legislativa Plurinacional y que cuenta ya con un amplio respaldo en el ámbito nacional y la admiración del mundo entero.

En el intento de superar el homo centrismo y los paradigmas del desarrollo basados en la supremacía del ser humano y el uso/abuso indiscriminado de los recursos naturales y los atropellos cometidos contra nuestros semejantes y contra las otras especies que forman parte de la naturaleza, esta propuesta de Ley, es sin duda un referente y un hito.

En la 41º conmemoración del Día de la Tierra, que se celebra el 22 de abril, y a 10 años de hecha pública la Carta de la Tierra por la Unesco, Bolivia da un paso significativo con esta propuesta de Ley que busca colocar al ser humano en una justa dimensión, y lo sitúa al mismo nivel que todos los seres que habitan el planeta. Sin duda es un gesto de humildad inmenso, y es el mismo que han practicado y practican aún muchos pueblos indígenas y culturas que no han perdido su ligazón con la naturaleza. Es una especie dere-ligare (volver a unir) aquello que estuvo alguna vez unido.

Sobre la base de los siguientes seis principios: Armonía; Bien colectivo; Garantía de regeneración de la Madre Tierra; Respeto y defensa de los Derechos de la Madre Tierra; No mercantilización; e Interculturalidad, esta Ley se orienta a instituir una ética basada en valores, mismos que se constituirán en imperativos y desafíos para el conjunto de la sociedad. De igual modo, y de manera consecuente, se espera habrán de crearse mecanismos de vigilancia para su cabal cumplimiento, así como sanciones, entre otros aspectos que garanticen que este instrumento, a diferencia de muchos otros, quede sin efecto.

Los derechos de la Madre Tierra que se plantean son: a la vida; a la diversidad de la vida; al agua; al aire limpio; al equilibro; a la restauración; a vivir libre de contaminación. Sin duda con el cumplimiento de estos derechos, estaríamos garantizando su propia restauración y recuperación del deterioro al que la hemos sometido.

Quizá junto a otros mecanismos y movimientos que se vienen gestando desde hace varios años a nivel mundial, podamos como nación dar el ejemplo y hacer efectiva la construcción de un lugar donde quepamos todos, y donde esté por encima de todo, el bien común en su sentido más amplio.

Este instrumento, ligado a solventes y eficientes procesos de educación, sensibilización, comunicación e información que se vinculen con fomentar una ética, valores y principios, así como nuevas (para algunos) formas de concebir el mundo, la vida, el hogar común, la espiritualidad, las relaciones con la naturaleza, entre otros aspectos que se vienen planteando desde varios lugares y culturas, permitirá dar fuerza y vigor a quienes aspiran vivir y disfrutar de este maravilloso planeta con toda su diversidad.

*     Comunicadora y periodista

Be the first to comment

Deja un comentario