octubre 22, 2020

Crisis estructural de las derechas cruceñas

Análisis de la escalada y clímax de conflicto en la Asamblea Legislativa Departamental en ocasión de la posesión de la delegada indígena yuracaré mojeña (Rosmery Gutiérrez) el 19 y 20 de mayo de 2011.

El pasado febrero del año en curso, con motivo de los festejos del primer año de creación del Estado Plurinacional y de la inauguración de las sesiones de la Asamblea Legislativa Plurinacional (gestión 2011 – 2012), el Vicepresidente García Linera hacía alusión a que el país ingresaba a la “quinta fase del proceso de cambio, que tiene como objetivos la consolidación del poder económico del Estado y de las organizaciones sociales, además de cambiar el esquema ideológico cultural de la sociedad y regular las contradicciones internas del país” 1

Planteaba que los componentes de la quinta fase son:

1º        Poder económico: potenciar al pequeño y mediano productor, agricultor además de los empresarios, con una estrecha vigilancia a las compañías (transnacionales). “Poder económico para el pequeño productor, el pueblo, las organizaciones sociales, los sindicatos, los gremios junto con el Estado” 2 haciendo alusión a la problemática de que el Gobierno tiene el poder político, pero no el económico.

2º        Poder cultural: la lucha ideológica por el sentido común y los esquemas organizativos mentales de las personas. “Allí está la verdadera lucha, ahí está la descolonización, la nueva educación, el nuevo ser humano revolucionario, en la mente. Los profesores tienen en sus manos la batalla más dura y complicada porque son los obreros, artesanos, ingenieros y arquitectos de la mente y pensamiento de la sociedad”.

3º        Administración de las contradicciones y tensiones internas en el seno del pueblo, como las del campo – ciudad, por los precios de los productos agrícolas, por la tenencia de la tierra entre regiones, los salarios y otros. “Se trata de tensiones creativas para avanzar, si no los hubiera estaríamos paralizados y como Gobierno, consultando al pueblo, tendremos que saber dirigirlas, regularlas, equilibrarlas, no anularlas porque forman parte de las fuerzas vitales del desarrollo y el crecimiento”. Afirmaba que las contradicciones podrán ser antagónicas o dialécticas.

Respecto a las contradicciones en el seno del pueblo, Raúl Prada Alcoreza 3 puntualiza que éstas deben ser trabajadas por medio de “la práctica de la crítica y la transformación de las relaciones de fuerzas inherentes, así como de las instituciones que hacen agenciamientos concretos de poder”. Dependiendo de la efectividad en el manejo de las contradicciones y tensiones internas, se podrá sobrellevar el dilema de la transición, resolviéndose ésta en una transición transformadora, frente a la posibilidad de la transición restauradora, que provoca estancamiento y luego un periodo crítico de regresión.

Como vemos desde la perspectiva del Estado como campo de lucha 4, los componentes de la relación Estado 5 —Estado como idea, Estado como institucionalidad y Estado como correlación(es) de fuerzas— continúan orientado y ordenando el devenir del proceso de cambio. Sin embargo, habiéndose consolidado la etapa constituyente que formalizó una nueva institucionalidad y reglas del juego político que afectó definitivamente las correlaciones de fuerzas a nivel nacional, aun queda pendiente la ruptura del viejo orden estatal como idea, que consiste en el monopolio de creencias y legitimaciones del comportamiento social que regulan el comportamiento humano. Es decir, las ideas fuerzas que fundamentan y justifican la relación mando obediencia o gobernante – gobernado, sin necesidad de recurrir (hasta la última instancia) a la coacción o coerción. Significa el desmontaje del imaginario social de la anterior organización estatal conocida como la “República”.

Lo llamativo de la actual tarea de los ideólogos del MAS de “resignificar” el Estado como idea o como monopolio del poder simbólico (Pierre Bourdieu) es que en la aludida quinta fase del proceso de cambio, la lucha ideológica por el sentido común y los esquemas organizativos mentales de las personas sale definitivamente de la geografía material y simbólica del Gobierno central (la ciudad de La Paz) hacia las regiones, departamentos y municipios para la culminación de la integración estatal.

Por su lado, las derechas cruceñas están en una crisis estructural que se debe a una acumulación de inconductas, errores estratégicos y fracasos, que redundan en la coyuntura de conflicto de la Asamblea Legislativa Departamental por la (no) posesión de la delegada indígena del pueblo yuracaré mojeño de parte del oficialismo departamental. Con el riesgo de ser redundante, pero en la búsqueda de analizar y comprender la política como proceso, reiteramos los factores que consideramos antecedentes para la actual situación:

  • Ruptura de la etapa de “ingeniería constitucional impecable” 6 de la que habla el Dr. Juan Carlos Urenda. Esta ruptura constituye un punto de inflexión en el proceso autonomista del Bloque Cívico Regional, abriendo la ruta de las acciones de hecho o de fuerza desarrolladas posteriormente a fines del año 2008.
  • Fractura y división interna de la elite y dirigencias cruceñas, con el consecuente desplazamiento de la línea institucionalista y moderada.
  • Toma de instituciones en septiembre de 2008.
  • Adecuación de los estatutos cruceños al nuevo texto constitucional en los diálogos políticos realizados en las ciudades de Cochabamba y La Paz.
  • Refrendamiento del texto constitucional en enero de 2009 y constitucionalización de 4 niveles de autonomía.
  • Vaciamiento progresivo del dispositivo ideológico discursivo de la autonomía, rompiendo su monopolio en el espacio de interdiscursividad política.
  • Las consecuencias del caso Rosza Flores: independientemente de que éste caso fuera “montado por el Gobierno” (como arguye la dirigencia cruceña) o no, la dirigencia cruceña recurrió (por segunda vez) a la violencia como recurso político válido y posible.
  • Profundas contradicciones en el régimen de verdad de las elites cruceñas y fracturas en el monopolio del sistema de creencias por la utilización de la fuerza como recurso político frente al discurso de defensa de la libertad, Estado de derecho, justicia y derechos humanos, entre otros dispositivos discursivos.
  • Desgaste e ineficiencia de la estructura corporativa cruceña en el agenciamiento político, a partir de la centralidad del Comité Cívico Pro Santa Cruz.
  • Deudas y responsabilidades socio políticas de la clase política cruceña que deben ser asumidas por la toma de instituciones y el caso Rozsa.
  • Fisuras en la credibilidad de las instituciones y figuras de autoridad política pública.
  • Vaciamiento progresivo del proyecto político que daba cohesión y contención al Bloque Cívico Regional.
  • El espacio del proyecto político contrahegemónico al proceso de cambio es llenado por la simple consigna de bloqueo al MAS.
  • Las elecciones nacionales de 2009 consolidan la fractura de la oposición nacional, desapareciendo la oposición como entidad nacional compacta hacia un pluralismo de oposiciones, tanto de derechas como de “izquierdas”.
  • Las elecciones departamentales y municipales de abril de 2010 posibilitan la reconfiguración del campo político cruceño, brindando la oportunidad de que las oposiciones locales se reinventen desde los territorios.
  • Sin embargo, sobreviene la anarquización de las autonomías que hace que las autonomías “aceleren en neutro”, impidiendo avance alguno y desgastando tiempo.
  • Concentración de los destinos de la política cruceña en la voluntad de personas.
  • Desconexión entre el campo político nacional y el campo político cruceño: disonancia cognitiva de la dirigencia cruceña respecto a los cambios en la ingeniería institucional y lógicas políticas que se han producido y se siguen realizando en el país.
  • Insistencia en el mantenimiento del imaginario del campo político cruceño como un “feudo” o frontera política infranqueable para el proceso de cambio o bastión de resistencia impenetrable para el MAS, contrastando lo anterior con la realidad fáctica de avance efectivo y real del oficialismo del Gobierno Central hacia los territorios.

Análisis de la crisis en la Asamblea Legislativa Departamental cruceña 7:

El conflicto respecto al 5to curul de los asambleístas indígenas se arrastra desde abril de 2010 (luego de las elecciones departamentales y municipales) y no se la había dado solución; en el interín se había realizado la VII marcha de la CIDOB, llegando a uno de los puntos más bajos en la relación entre el Gobierno y las organizaciones indígenas de tierras bajas. En ese año, hubieron acercamientos de parte de la Gobernación hacia las organizaciones indígenas de tierras bajas, sin embargo éstos acercamientos aun mantenían prejuicios, subestimación y funcionalización de los indígenas a las posiciones de la dirigencia cruceña.

A la postre, pasó un año del surgimiento del problema y el oficialismo cruceño además de la bancada de los VERDES no realizaron gestión política para la resolución del mencionado conflicto, que hubiera evitado las consecuencias de las 4 victorias políticas arrogadas por el MAS desarrolladas líneas abajo.

La temática indígena deviene en central en la actual coyuntura ya que por las composiciones internas de las correlaciones de fuerzas entre el Frente Amplio del oficialismo departamental y el MAS, los 5 delegados indígenas se ubican en un lugar estratégico para negociar y hacer variar las correlaciones de fuerzas. Inclusive se fortalece la posibilidad y posición de una bancada indígena que pudiera aspirar a la Presidencia de la Asamblea Legislativa Departamental y las comisiones más importantes, siempre y cuando existe la voluntad de los indígenas de tierras bajas de devenir en sujeto político en este periodo. El tema central para los pueblos indígenas de tierras bajas consiste en decidir si dan el paso para su consolidación como movimiento indígena con vocación de poder o se mantienen en la perspectiva reivindicacionista, bajo el alero o del MAS o del oficialismo cruceño.

El manejo de la temática indígena dará gobernabilidad a la Asamblea Legislativa Departamental. Sin embargo, es imprescindible contextualizar que la temática indígena de tierras bajas no es la mera sumatoria a la agenda del MAS ni tampoco a la agenda de los VERDES / Frente Amplio, habida cuenta de los avances y reconocimientos de los derechos colectivos de los indígenas originarios y campesinos en la constitución del Estado Plurinacional.

Los indígenas de tierras bajas devienen en sujetos políticos, frente al actual desgaste y crisis estructural de las derechas cruceñas. A su vez, por las contradicciones con el Gobierno y el MAS, los indígenas de tierras bajas emergen como nuevos actores políticos que pugnan por consolidar sus propios espacios de poder.

El MAS aprovecha el conflicto para intentar recomponer su relación debilitada con las organizaciones indígenas de tierras bajas, frente a la negativa intransigente de los VERDES / Frente Amplio de dar posesión de la delegada indígena yuracaré mojeña.

La Gobernación se sigue manejando como Prefectura, ya que no ha realizado una serie de procedimientos formales y de fondo de transición hacia la nueva realidad institucional y, sobre todo, por la mentalidad con la que maneja el Ejecutivo a la Asamblea Legislativa Departamental, como si fuera el extinto Consejo Departamental.

El Gobierno logra 4 victorias políticas frente a las inconductas del oficialismo departamental: 1º acercamientos y posibilidades de recomposición con el movimiento indígena de tierras bajas, 2º quebrar la alianza interna del Frente Amplio – VERDES, 3º posesionar a la delegada indígena y 4º hacer variar las correlaciones de fuerzas al interior del Legislativo Departamental. (17 votos a favor y 10 en contra: 4 VERDES votaron a favor de la posesión de Rosmery Gutiérrez y su suplente José Carlos Cortez. 8) Con estos eventos, el Gobierno central nos recuerda que la construcción y variación de las correlaciones de fuerzas no se supeditan únicamente a momentos electorales, sino que dependen de la gestión política que se realice.

Algunas Conclusiones tentativas:

Si bien los cívicos y los principales dirigentes cruceños hablan públicamente de la necesidad de la“reconducción del proceso autonómico”, vemos la constatación política institucional en los hechos descritos con anterioridad que estamos ante la derrota del proceso autonómico que se inició como proyecto contrahegemónico del bloque indiano originario campesino popular / MAS, allá en el año 2004. No es solamente la derrota política del proceso autonómico, sino de quienes condujeron dicho proceso, que deberán asumir los costos y consecuencias de los fracasos.

Ahora bien, no en el sentido de una “caza de brujas” como algunos medios masivos de comunicación sugieren entre líneas, como el caso del asambleísta de los VERDES Jorge Santistevan Hurtado 9, quien votó a favor de la delegada indígena yuracaré mojeña, ni tampoco responsabilizar por completo al Gobernador Rubén Costas. Como hemos analizado, el problema es mucho más serio que la (in)conducta política personal de algún personaje en particular, al contrario….sugiere el agotamiento de una forma de hacer y reproducir política en el oriente, que está estrechamente vinculado con la estructura corporativa cruceña, su institucionalidad, su proceso de toma de decisiones, el reclutamiento de sus liderazgos y su atávica visión de mundo.

Alude de manera directa a la obsolescencia del Comité Cívico Pro Santa Cruz como aparato ideológico de la cruceñidad 10 y su responsabilidad directa e indirecta con los acontecimientos políticos cruceños, conduciendo a los actuales derroteros. Lo que estamos evidenciando hoy, es el fin de una época que se inició en la década del 50 con la fundación del Comité Pro Santa Cruz, constatando la imperiosa necesidad de pasar a otros repertorios de representación y acción colectiva, además del debate ideológico pluralista dentro de la sociedad, donde ninguna organización —o estructura corporativa— pueda definir por sí misma (es decir, que no tenga la concentración de todos los recursos de poder en sus manos) los destinos de una sociedad tan diversa como la cruceña.

1    Diario CAMBIO: Gobierno apunta a consolidar el poder económico y cultural. 21 de febrero de 2011

2    Fuente citada.

3    PRADA ALCOREZA, RAÚL: El mapa de las contradicciones. Semanario La Época. 30 de enero de 2011.

4    GARCÍA LINERA, ÁLVARO; PRADA, RAÚL; TAPIA, LUIS Y VEGA CAMACHO, OSCAR: El Estado como campo de lucha. CLACSO Coediciones, Muela del Diablo y Comuna. La Paz, Bolivia. 2010

5    El Estado es una maquinaria política que se objetiviza en instituciones que monopolizan las creencias dominantes de una sociedad, que expresa una correlación de fuerzas al interior de una colectividad nacional. En GARCÍA LINERA, ÁLVARO: 2008. Estado, Poder y Punto de Bifurcación.Conferencia Magistral en el Aula Magna de la Universidad Domingo Savio el 11 de diciembre de 2008. Santa Cruz. Transcripción realizada por CEJIS, a cargo de Sebastián Ochoa y Leonardo Tamburini, en base al registro de Televisión Boliviana – TVB.

6    URENDA DÍAZ, JUAN CARLOS: 2011 Balance del Proceso Autonómico. Mojón 21. Revista de Pensamiento Político Cruceño. Fundación Boliviana para la Democracia Multipartidaria – FBDM.

7    Si bien sostenemos en este trabajo que la denominada “crisis” en la Asamblea Legislativa Departamental cruceña fue producto de una serie de errores, inconductas y consecuencias acumuladas del ciclo político de la etapa de polarización de bloques de poder antagónicos (analizados brevemente con anterioridad), en la actual coyuntura la crisis se manifiesta en su escalada clímax los días 19 y 20 de mayo de 2011.

8    El MAS toma control de la Asamblea Departamental Cruceña. El Deber, 19 de mayo de 2011. El “voto traición” para la posesión de Rosmery Gutiérrez y su suplente José Carlos Cortez con 17 votos a favor y 10 en contra. 4 VERDES votaron a favor y dejaron al oficialismo con 10 votos: Ruddy Dorado, Jorge Santistevan, Gladys Vaca y Jeanette Méndez.

9    Gutiérrez pidió el desistimiento contra acusados y Jorge Santistevan Hurtado: no consensué, ni negocié con el MAS. Diario El Deber, 21 de mayo de 2011. Ayer el segundo vicepresidente del Comité Cívico, Alberto Añez, reveló que Santistevan lo llamó desesperado por las presiones de que era objeto: “Santistevan me llamó llorando, dijo que si no votaba, lo metían preso… y no necesitaban el voto de Santistevan, bastaba con los del MNR. Santistevan negó lo afirmado por Añez.

10  ARGIRAKIS JORDÁN, HELENA: 2011. El Comité Pro Santa Cruz como aparato ideológico de la cruceñidad. Mojón 21 Revista de Pensamiento Político Cruceño. Fundación Boliviana para la Democracia Multipartidaria – FBDM.

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