octubre 26, 2020

Silvio Caiozzi: “Otro cine es posible”

Un gran privilegio y una gran fortuna es, por cierto, asistir a una gran obra de cine producida en nuestro continente, como ser “Coronación”(2000) del director chileno Silvio Caiozzi, basada en la novela de José Donoso, galardonada con decenas premios, a nivel internacional, por su impecable calidad artística.

Esta película que fue exhibida en la Cinemateca Boliviana el pasado 11 de agosto, con motivo de la inauguración del ciclo “Cine y Literatura”, auspiciado por el Consulado General de Chile en La Paz, que contó, además, con la presencia del propio director, será vista nuevamente en la misma sala este martes 16, cerrando el ciclo que presenta obras de otros grandes directores de Chile, a las que no podemos dejar de asistir.

En un diálogo con Silvio Caiozzi, durante esta su reciente visita a La Paz, conversamos sobre las posibilidades que tiene el cine independiente latinoamericano, que se debate entre la falta de oportunidades para compartir, con su público, historias que nos permitan re-conocernos y mirarnos en nuestras diferencias y similitudes. En ese sentido este director avizora un mejor futuro para la promoción de este cine, despojado de las presiones de lo que manda el mercado: “Otro cine es posible. Yo apuesto al internet que nos va a abrir la puerta para que en el futuro, este cine sea global. Cuando internet nos permita comercializar nuestras obras independientes, va a ser otro mundo”, afirma con un espíritu optimista.

“Coronación”, basada en la obra del gran novelista chileno José Donoso, es una verdadera obra de arte, que narra historias de cuatro generaciones de la sociedad chilena, a través de sus personajes, en los que el cineasta exploró y construyó de manera magistral, para traspasarlos al lenguaje cinematográfico, de la mano del propio literato, quién según cuenta, acompañó y apoyó al director en esta difícil tarea de llevar una obra literaria al cine. Esta obra ganó decenas de premios desde el año 2000 en que se puso en circulación en los privilegiados espacios de los festivales.

Caiozzi lamenta que “en el mundo, un 99 por ciento de directores tienen que entregar su talento a lo que el productor o lo que la televisión ordena. Entonces ese maravilloso cine de los años 60 o 70 desapareció, y no porque a la gente no le guste, porque hay público para ese cine, sino porque a los productores no les conviene eso, sobre todo en la televisión, ellos necesitan que siempre haya ruido en la pantalla de TV, porque si no la gente cambia de canal. Es así de despiadado”. Sin embargo, hacer cine en países como los nuestros tiene ventajas, reconoce, y asume como “un privilegio” poder seguir haciendo un cine independiente.

Resulta paradójico que teniendo una cercanía geográfica y cultural con países como Chile, en este caso, no tengamos la posibilidad de acceder a obras de este nivel y que son producidas en nuestro continente. El problema es el mismo de siempre, en lo que se refiere a la circulación de los productos de la llamada “industria cultural”, industria que por cierto es desfavorable para la difusión de la producción latinoamericana que está colmada —como es el caso de la cinematográfica— de productos norteamericanos de las mega industrias, y nos vemos privados de mirarnos y re-conocernos en nuestras propias historias, lenguajes y personajes, de los que tenemos, por cierto, mucho en común.

El cine y las artes en general tienen un lugar fundamental en la construcción de las identidades, tanto individuales como colectivas. He ahí la importancia de estas expresiones, a las que sin embargo, escasamente hemos sabido, como sociedades, valorar y mucho menos alentar y menos compartir, creando verdaderos apoyos e intercambios entre países de la región, valiéndonos de políticas públicas efectivas, de manera que se favorezca su consumo y difusión entre la gran mayoría de la población.

 

*          Es periodista y comunicadora

Be the first to comment

Deja un comentario