octubre 27, 2020

La integración frente a la crisis del capitalismo globalizado

La crisis global del capitalismo continúa golpeando a los países ricos por el lado del fuerte endeudamiento. Las recientes manifestaciones por parte de las calificadoras de riesgo, como la S & P, que bajaron la calificación de la solvencia financiera de su deuda a los EE.UU., de AAA (triple A) a AA+ (doble A positivo) han causado una serie de reacciones en los mercados especulativos de las bolsas y las necesarias inquietudes de los investigadores y analistas de la economía y la política. En este sentido se plantea una amenaza inminente: una recesión generalizada de los países ricos o desarrollados, que ahora están en situación de alto endeudamiento. Esta crisis no se solucionara en el corto plazo, la salida es aún incierta. Sin embargo, con certeza, se puede afirmar que la historia no es lineal y la reconfiguración de la economía y sus actores hegemónicos será distinta. Los EE.UU. ya no es, desde hace tiempo, la hegemonía económica mundial, tampoco la hegemonía política.

En los hechos, los países denominados emergentes (China, Brasil, India, Canadá, Rusia) son los que ya están liderizando las posibilidades de crecimiento de la economía mundial.

Frente a esta realidad en la que se encuentran los países ricos (EE.UU., Inglaterra, Alemania Francia), están reaccionando de la manera más violenta y descarada, tomando por asalto armado aquellos países que tienen recursos naturales estratégicos como: petróleo, minerales, agua y otros recursos estratégicos. ¿Estamos ante un proceso del nuevo colonialismo del Siglo XXI?, ¿Es una distribución imperialista de los recursos residuales del planeta?; ¿Estos países no tienen la capacidad de renunciar a sus objetivos de “super-desarrollo” a costa de la destrucción total del planeta y de agudizar el hambre y la miseria del sus invadidos? Y las interrogantes de este articulo, ¿Cuáles son los efectos que se desatan sobre América Latina?; ¿Qué medidas defensivas y ofensivas debemos tomar como iniciativas que salgan de la misma región?

Efectos en las economías de la región

El 5 de agosto del presente la agencia S&P anuncio que la solvencia en materia de deuda de los EE.UU. bajo de calificación (de AAA a AA+), a los dos días se produjo un terremoto financiero que se sintió en todas las bolsas de valores, durante varios días, entre el 7 y el 18 de agosto cayeron los valores de las acciones y bonos en estos mercados en más de 400 puntos, según los expertos este desplome bursátil fue más dramático que el producido entre finales del 2007 y principios del 2008.

La revista del norte “El Economista” (The Economist, en inglés) apuntó que la misma agencia, S & P habría calculado pérdidas de entre unos US $ 50 a 100 millones de dólares a los tenedores de bonos del tesoro de los EE.UU. y en consecuencia el costo del crédito se incrementaría entre US $2.3 a 3.8 millones por cada billón de la deuda del gobierno norteamericano.

Los efectos de este terremoto financiero en las bolsas de valores, donde hay un alto grado de especulación pero que luego afecta a la economía real, está ocasionando que los agentes de las bolsas aconsejen a sus clientes (los compradores y vendedores de valores) migrar a los valores de las materias primas, (denominados commodities en inglés). Este hecho podría ser más frecuente si la crisis de los EE.UU. y los países europeos se agudiza. Los capitales especulativos en las bolsas son depredadores de la economía real, al migrar a valores que están relacionados con la producción de: petróleo, gas, el oro, la plata, los metales ferrosos y minerales raros, así como, desgraciadamente, alimentos básicos como el trigo y el arroz. Siendo que el 50% de nuestras exportaciones latinoamericanas están en estos rubros, podemos ser las víctimas de estas ambiciones desmedidas de las especulaciones en estos mercados.

La integración y alianza para cerrar filas frente a los peligros: UNASUR, integrando la política con la economía

Según datos de la CEPAL: “los 12 países que conforman la UNASUR (Argentina, Brasil, Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela) suman en conjunto 391.841.958 habitantes, que representan el 68% de la población de América Latina y el 5,7% de la población mundial, según las proyecciones y estimaciones de la CEPAL. Así mismo: El PIB (producto interno bruto) del bloque representa el 5,9% del PIB mundial, medido en paridad de poder adquisitivo (PPA). El PIB per cápita promedio es levemente superior a los 10.000 dólares PPA”. (UNASUR un espacio de desarrollo y cooperación por construir).

La UNASUR (Unión de Naciones Sudamericanas) tuvo muchos éxitos en defensa de la democracia y la paz en aquellos países en donde se amenazaron estos objetivos en plena consolidación. De este accionar efectivo en la política regional debe pasar, ahora, a la coordinación económica para que la región enfrente efectivamente a la crisis global de la economía. La coordinación de acciones para resistir la crisis podría evitar los efectos fatales que podríamos sufrir si es que nos enfrentamos a ellos de manera aislada y solitaria, como países individualizados.

Un plan de defensa y emergencia de la UNASUR debe estar dirigida a la protección de los recursos naturales. Una región que según los datos tiene el 25% del agua dulce del planeta y 123 millones de barriles de reservas de petróleo probadas, información que se dio en el foro en Buenos Aires. Se trata, entonces de consolidar un blindaje frente a los avances de la crisis que actualmente viven los países super-desarrollados.

El Consejo Sudamericano de Economía y finanzas

En la reunión de ministros de economía de los países de la UNASUR, el 12 de agosto pasado en Buenos Aires se conformo el “Consejo Sudamericano de Economía y Finanzas”, instancia que debe servir para pensar en las turbulencias que causará la crisis de la economía globalizada y diseñar las estrategias comunes que permitan consolidar un “blindaje” regional.

Entre las acciones que se comienzan a plantear están: un fondo latinoamericano de reservas; el uso de monedas locales en el intercambio regional para des-dolarizar nuestras transacciones; la consolidación del Banco del Sur; la puesta en mesa del debate sobre la banca de desarrollo regional a partir de la CAF y el BID. Aspectos que deben ser discutidos a la brevedad posible, preparar resultados concretos para las próximas cumbres presidenciales.

Las primeras reuniones de este Consejo Sudamericano de Economía y Finanzas se realizaron a puerta cerrada, aspecto que motivo el reclamo de las organizaciones sociales, representadas por el Premio Nobel de la Paz 1980, Adolfo Pérez Esquivel, quienes pidieron ser recibidos en este cónclave, argumentando que las organizaciones tienen sus criterios propios respecto a lo que se debe hacer en materia de medidas contra la crisis. Esta situación de voluntad de los grupos de la sociedad civil organizados, muestra las características propias de la región. Es menester recordar que las luchas anti-neoliberales en nuestros países son producto de una lucha permanente de los pueblos y sus organizaciones. Por lo tanto no se trata solo de plantear acciones de blindaje para el corto plazo, creyendo que la crisis es un asunto de tiempo corto. Las organizaciones sociales tienen la capacidad para pensar en el largo plazo, porque ellas son las víctimas de la opresión y el saqueo de nuestros recursos, en la historia larga de la región.

En próximas ocasiones comentaremos de las propuestas que se deben discutir para el largo plazo y el rol de obediencia que les toca desempeñar a los burócratas de los Estados Latinoamericanos frente a sus pueblos y sus organizaciones.

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