octubre 21, 2020

Tercer Encuentro Latinoamericano de Bibliotecarios, Archivistas y Museólogos (Centenario de la Biblioteca del Congreso 1911-2011)

Latinoamérica celebrará el Centenario de la Biblioteca del Congreso

Más de dos centenares de bibliotecarios, archivistas y museólogos de siete países de América Latina celebrarán el Centenario de creación de la antigua Biblioteca del Congreso (actual Biblioteca y Archivo Histórico de la Asamblea Legislativa Plurinaciona), con su participación en el III Encuentro Latinoamericano de Bibliotecarios, Archivistas y Museólogos, en el que se debatirá el Rol Social de las Bibliotecas, Archivos y Museos en América Latina. Entre nuestros invitados podemos citar a Celso Cabrera (Paraguay), Cesar Castro (Brasil), Ana Amerio (Argentina), Pablo Briceño (Chile), Yoannis Puente (Cuba), Margarita Torres (Colombia). Las sesiones empezarán el miércoles con el informe del Comité del II EBAM que se realizó en Lima (septiembre del 2010), seguido de los informes del Coordinadores Nacionales del III EBAM, pasando a la instalación de tres Mesas de Trabajo (Bibliotecas, Archivos y Museos). El viernes 17 se suscribirá la Declaración de La Paz, y se designará país sede del IV Encuentro Latinoamericano (EBAM 2012). La Declaración de La Paz se enviará a las autoridades de los países representados para su consideración. Durante el evento se presentarán los libros Archivos Militares de Bolivia. Historia y tratamiento archivístico de Luis Oporto Ordóñez y Archivos Gráficos (Afiches) de Bolivia. Historia y tratamiento archivístico de la Fundación Cinemateca Boliviana. También se presentará la edición No. 14 de Fuentes Revista de la Biblioteca y Archivo Histórico de la Asamblea Legislativa Plurinacional.

Mesa 1. Archivos

Los temas que se discutirán en la Mesa de Archivos son novedosos. Entre ellos mencionamos el “Impacto de la Ley de Transparencia en los Archivos del Perú”, “Los Documentos de archivo y la mejora en la calidad de vida” (Argentina), “Importancia de los archivos y de los archiveros”, “Archivos devastados e integración de archiveros”, “Archivos fotográficos de médicos y hospitales durante la Guerra del Chaco”, “Memoria del Ministerio de Economía del Estado Plurinacional”, “Los Archivos Diplomáticos del Estado Plurinacional”, “Los archivos sindicales en Argentina y Bolivia”, “Los Archivos de los gobiernos locales del Perú”, “Sistema de arquivo para a universidades estadual da Paraiba, Brasil”, “El Archivo Histórico Minero de Oruro, La Paz y Potosí”, “Los archivos de la Municipalidad del Callao”, “Fuentes potosinas en el Archivo Histórico de Córdoba, Argentina”, “Los Archivos de las sociedades de socorro mutuo y beneficencia en La Paz”, “Los Archivos personales en Colombia”, “Los archivos personales en la Argentina”, “Posicionamiento de la información en bibliotecas, archivos y museos”, “el Archivo de Carteles de la Cinemateca Boliviana”, “El archivo histórico de la Fundación Flavio Machicado Viscarra”, “El Archivo de campaña de la Guerrilla del Che Guevara en Bolivia”, “Archivos Audiovisuales de televisión de Medellín”, “El Archivo Fonográfico del Espacio Simón I. Patiño”, “El archivo oral en la Argentina”, “Preservacao de Documentos do Arquivo pessoal da Universidades Estadual de Paraiba”, “Conservación de documentos en nuevos soportes”.

Mesa 2. Bibliotecas

La Mesa de Bibliotecología, igualmente trae, temas de notable interés, muchos de ellos se tratan por primera vez: “Creación de la Biblioteca Virtual en la Memoria Institucional y Biblioteca Económica y Financiera”, “A Biblioteca Pública Do Maranhao como Instituicao Educacional”, “A Implantacao de gestao documental como ferramenta para o sucesso das organizacoes”, “Aplicación del Sistema ABCD en la Biblioteca Central de la Universidad Católica Boliviana”, “Plan de catalogación de la Biblioteca de Arata (libros y manuscritos raros y valiosos)”, “La producción bibliográfica aymara en Bolivia”, “Red de Bibliotecas rurales en 6 núcleos educativos de Coroico”, “Revistas Brasileiras de Ciencia Da Informacao”, “La Biblioteca de la Casa de la Libertad de Sucre”, “El libro como sujeto de poder”, “La Biblioteca Patrimonial de COMIBOL”, “El Capital Humano y la gestión del conocimiento en las organizaciones”, “Biblioteca Pública de San Lorenzo, Paraguay”, “El aporte del Centro de Información y documentación de la Defensoría del Pueblo de Bolivia”, “Bibliotecas Particulares en Cochabamba y su importancia para la investigación científica”, “La Biblioteca, un aporte para la construcción de la memoria colectiva”, “Bibliotecas de las Normales Educativas”, “El Centro Cultural “La Utopía” y la Biblioteca Popular en el proceso de cambio de Bolivia”, “Desafíos de las Bibliotecas Públicas de Atacama”, “La Gestión del Conocimiento en la Biblioteca Virtual”.

Mesa 3. Museos

La Mesa de Museos, reunirá a los museos más importantes de nuestra ciudad, en la que se debatirán los siguientes temas: “El Museo de la Memoria de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de La Paz”, “El Archivo Histórico y Museo Policial de Bolivia”, “El Museo Pedagógico de la Escuela Ayllu de “Warisata””, “La Fundación Cinemateca Boliviana”, “Características del Museo de Historia Natural de La Paz”, “Los Museos Municipales del Gobierno Municipal Autónomo de La Paz” y “El Museo Nacional de Etnografía y Folklore”.

Centenario de la antigua Biblioteca del Congreso

La historia de la creación de la Biblioteca del Congreso está enmarcada en el contexto de la guerra civil de 1899, que motivó el traslado del Poder Ejecutivo y el Poder legislativo a la ciudad de La Paz, en 1900. Sin embargo, no existía en esta ciudad una biblioteca que respondiera a las necesidades de información de los legisladores. En esa época una biblioteca era un lujo que apenas podía costear el Estado. El Congreso Nacional tuvo serias dificultades para documentar su acción legislativa, pues no contaba con una biblioteca que le proporcionara información esencial, tanto en doctrina como jurisprudencia y legislación comparada. La toma de decisiones se tornaba cada vez más complicada. Recién percibieron la importancia de contar con una biblioteca.

Para salvar esa situación crítica, en septiembre de 1911, el Senador Moisés Ascarrunz Peláez, presentó un proyecto para organizar una biblioteca legislativa para el Congreso Nacional. El Senado autorizó Bs. 15.000 para la compra de libros y además una hermosa y sobria estantería en madera fina en los Estados Unidos de Norteamérica.

En su histórica misión, recibió el apoyo de la crema y nata de la clase política e intelectual del liberalismo: El ex Presidente Ismael Montes adquirió 52 obras de lo más actualizado, literatura positivista propia del liberalismo, disponible en España, como Derecho Constitucional (Sansonetti), Bases Sociológicas del Derecho y el Estado (Vaccaro), Sociología (Giddings; Gumplowicz; y Rossi), La Revolución Francesa(Carlyle), Derecho Civil (D’aguanno), Economía (Buylla), Medicina Legal (Lombroso), Gobierno Congresal(Wilson), Derecho Administrativo (Goodnow), Sentido Económico de la Historia (Rogers), Historia de la Economía Política (Ingram), Así hablaba Zaratrusta (Nietzche), La Explotación de las Riquezas (Scheel), La Educación (Bunge), etc. A ellos se sumaron Aníbal Capriles (La Justicia, de Spencer), Benedicto Goytia (Historia Universal de César Cantú en 11 tomos), Tomás O’Connor D’Arlach (Código Civil de Escovela, 22 tomos), Nicolás Suárez, el magnate del Caucho (Antropología Social de Marfol; Tratados de Política de Azcárate; y La Policía de Gámbara), Simón I. Patiño, el Rey del Estaño (Código Civil Español; yEnjuiciamento ambos de Manresa), Juan Muñoz Reyes (Biblioteca Internacional de Obras Famosas, 22 tomos), Casto Rojas (La Revista de Hacienda; La Moneda de Oro en Bolivia y su Cuestiones Económicas y Financieras), Pedro Antonio Blanco (Diccionario Geográfico de Oruro, Diccionario Geográfico de Cochabamba, y la Monografía de la Industria Minera en Bolivia), Juan Misael Saracho (Jurisprudencia Administrativa; y Derecho Civil de Dato), Claudio Pinilla (Derecho Internacional de López Sánchez), Manuel Vicente Ballivián (Historia del Uruguay de Bollo; Diccionario de la Política de Block; Archivo Boliviano de su autoría; y obras en inglés), Ismael Vásquez (Traité des Chemins du Fer de Carpentier, esenciales en aquella época), M.B. Mariaca (Diccionario Salvat, 9 tomos); en fin, la lista es extensa.

El Senado Nacional mandó comprar la Historia Universal de G. Onken en 16 tomos, Historia del Consulado y el Imperio de A. Thiers en 15 tomos, Memorias del Gral. O’Leary en 26 tomos y La Creación. Historia Naturalde Brehem en 9 tomos, magníficas obras, encuadernadas en pasta dura. La Sección Archivo de la Cámara de Diputados entregó una donación de 60 publicaciones oficiales, entre ellas El Redactor de Diputados (1900-1911), El Redactor del Congreso (1901-1908), y Proyectos de informes (1901-1911). El despliegue del Senado fue el acicate para que los representantes nacionales se esmerasen mandando comprar obras con su propio peculio. Así, los diputados tarijeños donaron el Código de Comercio (Pastor), los representantes de Oruro (de la Capital, y provincias de Carangas, Abaroa y Poopó), importaron desde Buenos Aires La Historia de la Humanidad de F. Laurent, bella obra profusamente ilustrada, con grabados de la época impresos en litografía y encuadernada en pasta dura en 5 tomos. Los diputados de Cochabamba, fueron más allá pues hicieron traer desde París, El Grand Dictionaire Universel du XIX Siécle, encuadernada en 17 tomos. ¡Sin duda el idioma no significó un óbice! Estas colecciones llevan autógrafos de los donantes.

Ninguna institución escatimó esfuerzos para dotar de obras a la flamante biblioteca. Desde Sucre, el Archivo General de la Nación, envió un lote de 69 publicaciones oficiales desde 1894 hasta 1900. La Biblioteca Pública Municipal donó un valioso lote de publicaciones oficiales entre los que mencionamosMensajes Presidenciales (1880-1908), Memorias Ministeriales (Relaciones Exteriores, 1863-1908; Gobierno, 1872-1910; Hacienda, 1832-1911; Justicia e Instrucción Pública, 1870-1909; Guerra, 1868-1911; y Colonización, 1905-1910); Redactores (del Congreso, 1870-1907; del Senado, 1889-1911; y de Diputados, 1890-1906), Proyectos e Informes del Senado (1890-1909), y de Diputados (1883-1909);Presupuestos de la Nación (1865-1910), Memorias Municipales (1874-1910) y Presupuestos Municipales(1877-1911).

Luego de un año de ardua labor, el 14 de septiembre de 1912 informó de su exitoso trabajo, en la solemne inauguración de la Biblioteca del Congreso. En corto tiempo reunió 5.000 obras actualizadas, para apoyar documentalmente a la definición de políticas públicas que se discutían en el Congreso. Se designó como primer director a Carlos Flores L. La estantería fue instalada en los amplios salones del edificio del Palacio Legislativo, donde fueron las obras dispuestas al servicio de los parlamentarios.

Mas tarde se sumaron nuevos recursos informativos, como las Actas de la Primera Asamblea Constituyente de 1826, la Colección Oficial de Leyes desde 1825, el Reglamento de Intendentes de Exército y Provincia de 1782 (que pone en vigencia la nueva administración política y administrativa emergente de las Reformas Borbónicas que habían desencadenado las grandes rebeliones indigenales de 1780-1782). La obra completa de Alcides D’Orbigny, Voyage dans l’Amerique Meridionale, que viene a ser el primer estudio científico de la naciente república, por cuyo valor que fue declarada Patrimonio Documental de la Humanidad por la UNESCO el 19 de noviembre de 2002. Otro notable impreso es el Mapa de Juan López de Velasco, Descripción de la Audiencia de los Charcas (1601) que muestra las cinco únicas ciudades en Charcas en esa época: Santa Cruz de la Sierra, La Paz, La Plata (Sucre), Potosí y Paria, además el extenso litoral en el que se observa el Puerto de Mexillones. La versión original autógrafa del célebre Himno Patriótico Nacional, compuesta por Benedetto Vincenti en 1845. La curiosa Enciclopedia Histórica de Lessage (1826) que vaticina ya la creación de una nueva República denominada como Alto Perú, independiente de Lima y Buenos Aires. La imponente obra de Pascual Ahumada Moreno sobre la Guerradel Pacífico (impresa en 1898, en 8 tomos y uno de índices). La Recopilación Documentos Coloniales de Víctor M. Maurtúa (23 tomos) y los 4 del Alegato Boliviano compilados por Eliodoro Villazón y Bautista Saavedra, empleado en el histórico juicio arbitral de frontera Norte con el Perú (1906). La Hemeroteca Nacional se fue desarrollando paulatinamente. Hoy es la más completa y mejor conservada de La Paz, cuya utilidad para la investigación científica es crucial. En ella encontramos 11 rarísimos títulos para el siglo XIX, 54 para el siglo XX y 3 para el siglo XXI, dos de ellos de circulación gratuita.

Semblanza de Moisés Ascarrunz Peláez, fundador de la Biblioteca del Congreso.

Nació en La Paz el 24 de diciembre de 1862 y falleció el 24 de junio de 1939. Hijo de una tradicional familia paceña, se educó en el Colegio Seminario. Después de recibirse bachiller partió a Suiza en viaje de estudios. Regresó al país y se graduó como Abogado en 1885. Integró las filas del Partido Liberal. Incursionó en el periodismo en 1888; con Zoilo Flores fundó “El Imparcial”, del que fue director en 1889. Sufrió prisión y exilio por sus ideas durante los gobiernos de Arce y Baptista. Fue Diputado Liberal por el Departamento de Oruro en 1895 y munícipe en Oruro y La Paz, donde ocupó la Inspección de Bibliotecas. Fue Rector de la UMSA en 1923, y más tarde colaboró en “La República” afín al presidente Bautista Saavedra. En su producción intelectual destacan La Revolución Liberal y sus Héroes (1899), El Partido Liberal en el Poder (1917), Hombres Célebres de Bolivia (1920) y el Anuario Estadístico y Geográfico.

 

*     Director Biblioteca y Archivo Histórico de la Asamblea Legislativa Plurinacional.

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