octubre 23, 2021

La empresa capitalista del narcotráfico

La lucha al narcotráfico promovida por los gobiernos y la cooperación extranjera en tiempos neoliberales significó políticas dirigidas para promover un supuesto desarrollo alternativo y/o la erradicación forzosa. Se criminalizó al productor cocalero poniéndolo como el autor principal de todo el conglomerado de mafias, carteles y el consumo masivo de países de Norteamérica y Europa, desconociendo la realidad de que estamos hablando de una empresa, una empresa capitalista que posee ganancias extraordinarias.

La cocaína es una mercancía como cualquier otra. Lo que significa que la plusvalía es generada en el proceso de producción, que existen procesos de acumulación de capital, en sí, un proceso efectivamente de producción capitalista. Pero la diferencia de ésta mercancía en particular con otras es que posee una logística de recorrido del productor al consumidor muy bien sofisticada, la competencia contiene un tinte de muerte y sangre; y su clandestinidad manifiesta aún más la forma transfigurada del capital.

El narcotráfico no sólo abarca la esfera de la circulación y la esfera de la especulación porque caeríamos en un espacio moralista en donde expresaríamos que existen “capitalistas inescrupulosos que se meten a negocios turbios”, y rematando con recomendaciones jurídicas que nos aconsejan agudizar el control. Pues el narcotráfico tiene su proceso de producción capitalista, su proceso de subordinación al trabajo, es decir el campesino cocalero le rebaja costos mediante el desgaste de su propio cuerpo (Speeding; 2005), subordinando formas de organización de la economía no capitalistas como por ejemplo el Ayni.

Entonces, el narcotráfico viene a valorizarse extrayendo plusvalor desde el inicio, es decir desde la producción campesina cocalera hasta la producción de la droga. Además todo el flujo de excedente se orienta hacia los países del centro, según las Naciones Unidas el Gramo de la cocaína en países de producción de hoja de coca (Bolivia, Perú, Colombia) cuesta 2 Dólares Americanos mientras que en los EEUU el mismo gramo se encuentra en 100 Dólares Americanos.

He ahí los errores de cualquier política ingenua que piensa que la “erradicación” es respuesta a la disminución de los narco-dependientes, sin ver en realidad las transferencias del plusvalor. El valor agregado se viene generando en la transformación de la hoja de coca, con las mezclas que se realizan con las sustancias químicas, la pasta base de cocaína tiene un precio y tiene un público a diferencia del clorhidrato de cocaína que tiene otro costo y otro público objetivo. Dependerá del valor donde se transforme de pasta base a clorhidrato. Y adicionando también la dependencia al producto que en la mercancía droga es la máxima expresión de la subordinación real del consumo al capital.

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