junio 13, 2021

Principales retos inmediatos ( I )

  1. El escenario internacional

El entorno internacional mostraba en el primer cuatrimestre de 2011 un comportamiento favorable desde el punto de vista del desempeño de los productos básicos de exportación, debido a la locomotora de los países asiáticos. Así, los precios que en abril de 2011 habían alcanzado un nivel de auge, superior al registrado el 2008, empezaron a declinar en agosto.

Las perspectivas de la economía mundial han empeorado en los últimos meses, principalmente a causa de cuatro factores: la desaceleración del crecimiento económico países avanzados, la crisis de la deuda soberana, aumento del riesgo de un impacto negativo en la actividad económica y del círculo vicioso real-financiero, y, por último, el aumento mundial de la aversión al riesgo ha disparado la volatilidad en los mercados financieros, contagiando a la mayoría de activos de riesgo y a las economías emergentes desde 2009.

La variable clave es cómo van a reaccionar las economías emergentes, en especial China e India (Chindia), respecto a las cuales el FMI esperaba un crecimiento en torno al 9 % y 7,5% respectivamente en este año y el siguiente, y en mucha menor medida América Latina (4,5% y 4% respectivamente). El producto mundial se estimaba que crezca en 4,0% en 2011 y 2012 y el comercio mundial 7,5% este año y un 5,8% en 2012, (ver Cuadro 1)

Para el último trimestre de 2011 y el primer trimestre de 2012 se prevé una recesión del área del euro y un estancamiento en 2012 (0,2%) y un lento crecimiento en EEUU (1,6%). El crecimiento en Latinoamérica y Asia emergente sigue siendo sólido y, en términos generales, es consistente con un escenario de aterrizaje suave. La OCDE prevé una desaceleración de China de un 9,1% en 2011 a 8,6% en 2012.

El FMI prevé que después de un crecimiento de los precios del petróleo (30,6%) y de los productos no combustibles (21,2%), en el 2012 podrían declinar los precios del petróleo solo un 3,1%, mientras que los precios de los productos básicos excluidos el petróleo un 4,7%.

La inflación será moderada pero más alta que en los años anteriores, en los países desarrollados un 2,6% en 2011 pero bajaría a 1,4% en 2012, mientras que sería mucho más acentuada en las economías emergentes en 2011 (7,5%) para bajar un poco en 2012 (5,9%) inducidos por los precios de combustibles y alimentos, aunque no se prevén aumentos de la tasa de interés internacional.

  1. Las perspectivas de corto plazo

La política económica y social aplicada permitió desde 2006 el cambio del modelo y de las transformaciones estructurales en un contexto de estabilidad económica, permitió enfrentar la Crisis Financiera Internacional en 2008 y el Colapso del Comercio Mundial en 2009 y debe permitir un sendero del crecimiento sostenido de la inversión y del producto, la generación de empleo digno así como la erradicación de la pobreza extrema.

Las variables macroeconómicas de la economía boliviana para 2011 y 2012 mostrarían un escenario de inflación moderada, menor a dos dígitos, y un crecimiento entorno al 5%, junto con un superávit en las cuentas externas. En las cuentas fiscales si bien hay un déficit presupuestado del 4,2% en 2011 y 4,5% para el 2012, es probable un balance fiscal equilibrado en 2011 y un déficit bajo en 2012. Las proyecciones del FMI para el 2011 y 2012 son un superávit en cuenta corriente del orden del 4% y un nivel de la deuda pública bruta respecto al PIB del 32,4% en 2011 y de 31,4% en 2012. (Cuadro 2)

El contexto externo favorable desde 2006, traducido en favorables términos de intercambio es probable que ya no continúe.

Dado este contexto menos favorable, la economía boliviana presenta cuatro desafíos importantes inmediatos: a) la volatilidad y los precios de los alimentos en el mercado interno e internacional, b) la limitación en la producción de carburantes líquidos, las restricciones energía eléctrica y los todavía elevados precios del petróleo y c) el uso o destino de los recursos fiscales para lograr un mayor crecimiento del producto, empleo digno y la erradicación de la extrema pobreza y d) el aumento de las inversiones y de su eficacia.

  1. La volatilidad y el precio internacional de los alimentos

La producción de alimentos, que va a ser una variable determinante en el corto y mediano plazo, va a presionar en el nivel y en la volatilidad de los precios, por lo que se requiere de reglas claras de la participación del Estado a través de EMAPA e Insumos Bolivia y de las propias empresas públicas de alimentos, así como del papel del sector privado y la política de comercio exterior. Este consenso deberá manifestarse a través de un Pacto Productivo por la Seguridad Alimentaria. Bolivia en los años anteriores siempre registró una balanza comercial de alimentos superavitaria de $us201, 2 millones en 2010, en cambio entre enero y septiembre de 2011 en el caso de los alimentos elaborados registra un saldo negativo de $us122, 6 millones que constituye una señal de alerta, puesto que esta relacionado a un aumento de las exportaciones de alimentos de solo 6% frente a un aumento de las importaciones en 52%.

El Índice de Precios de Alimentos según la FAO:

«registró un promedio de 216 puntos en octubre de 2011, esto es, un descenso del 4% (o lo que es lo mismo, de hasta 9 puntos) con respecto a septiembre y de 22 puntos (el 9 %) con respecto al nivel máximo de 238 puntos que había alcanzado en febrero de 2011. El índice, que acusa una caída constante desde junio, en octubre llegó a su nivel más bajo en 11 meses que, sin embargo, fue superior aproximadamente en 5 % al del período correspondiente del año pasado. Este descenso es consecuencia de las drásticas reducciones de los precios internacionales de la mayor parte de los productos incluidos en el índice» 1

Las previsiones del FMI son que los precios de los alimentos se mantendrán relativamente altos hasta el 2012 con una probable disminución en 2013.

Estas variables nos dicen que es probable un escenario con aumentos en los niveles de precios de los alimentos y que se va atener que convivir con la inflación moderada por varios años. Los precios de los alimentos son la fuente más importante de riesgo y Bolivia tiene transferencia muy significativa de los precios internacionales a los precios internos.

Algunas medidas de política que se recomiendan son las siguientes:

  1. Conformar reservas estratégicas pequeñas de alimentos que permitan regular precios y hacer llegar alimentos con rapidez a los necesitados, que se puede realizar con el Programa Mundial de Alimentos.
  2. Estudiar el Bono Alimentación para la población más vulnerable, puesto que las redes de seguridad selectivas son cruciales para mitigar la inseguridad alimentaria a corto plazo.
  3. Financiamiento a los pequeños agricultores: Banco Unión, BDP. Banco Mundial (AIF)
  4. Implementar el seguro agrícola.
  5. Cumplir el mandato constitucional del Artículo 339 de constituir un Fondo para Desastres Naturales con base al 1% del total de egresos autorizados en el PGN.
  6. Establecer el Régimen de Comercio Exterior con normas claras para la exportación e importación, en especial para los alimentos: cupos de exportación a los principales alimentos y libre importación de una lista de alimentos por un período definido de tiempo.
  7. No fijar los precios de los alimentos. Para los campesinos los precios son sus ingresos, si se los fijan, los comerciantes son los que ganan. Implica transferencia de ingresos del campo a la ciudad. La congelación de precios y el racionamiento tiene efectos temporales y altamente distorsionantes. Con frecuencia se auto derrotan por que baja la oferta y se genera mayor escasez y aumento de precios.
  8. Cuantificar y transparentar el costo de la subvención actual: harina, arroz, azúcar, etc. ¿Cuál es el costo fiscal de un subsidio?
  9. Invertir en la agricultura sigue siendo fundamental para alcanzar una seguridad alimentaria sostenible y a largo plazo.

1          FAO (2011), Índice de la FAO para los precios de los alimentos. Noviembre.

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