octubre 19, 2021

Alerta: Hambre en el Sahel

La organización humanitaria Oxfam llamó al mundo a auxiliar a ocho países del Sahel amenazados por una inminente crisis humanitaria ante una mayor sequía, malas cosechas y el alza de los precios de los alimentos en la región. Unas 10 millones de personas están en riesgo de sufrir hambre en Chad, Mali, Mauritania y Níger, y en menor grado Burkina Faso, Senegal y las regiones norteñas de Camerún y Nigeria.

La situación de crisis humanitaria en el llamado cinturón del Sahel en el continente africano, no es nueva, como tampoco el ritmo acelerado de la mayor sequía por cambio climático y la avanzada desertificación de los suelos.

Una buena parte los gobiernos de la región declararon estado de emergencia y solicitaron ayuda internacional.

Níger es la nación más afectada, con ocho millones de personas bajo los estragos de la crisis, seguida por Chad con dos millones.

El ente no gubernamental reclama ayuda rápida y eficaz, y alerta sobre las nefastas consecuencias para la vida humana por reacciones tardías, como ocurrió en 2005, 2008 y 2010, en esta misma región, que afectaron a más de 10 millones de personas.

Como Un retraso peligroso denomina Oxfam su informe de alerta, que hizo público junto a la también organización humanitaria Save the Children y donde denuncia, además, las secuelas de muertes en el Cuerno Africano a finales de 2011 por la demorada ayuda.

Las señales de alarma en Sahel obedecen a las escasas lluvias del pasado año y las consecuentes reducciones de cosechas en un 25 por ciento, pero que en algunas zonas de Mauritania y Chad el déficit es del 50 por ciento.

Los precios de los alimentos, señala el informe, casi se duplicaron en muchas áreas y comienza a verse el desplazamiento de personas e, incluso, pastores nómadas emigran mucho antes de lo acostumbrado.

En tiempos de cosechas, como se supone sea ahora, los precios tienden a disminuir, pero en esta región la tenencia es a subir, incluso por encima de la media de los últimos cinco años, acorde con expertos.

En Níger, por ejemplo, el precio del maíz en el mercado supera un 37 por ciento al registrado en 2010, y el sorgo un 50 por ciento contra el de 2009, además algunos cereales remontan un 40 por ciento comparado con lo vendido un lustro atrás.

Más reclamos de auxilio

 

A Oxfam se sumó el llamado internacional del relator especial de la ONU para el Derecho a la Alimentación, Olivier de Schutter.

No debemos esperar a ver a la gente famélica para actuar, debemos evitar una crisis alimentaria a gran escala, señaló el experto.

«El mundo no puede cometer los mismos errores del año pasado al atrasar su respuesta a la crisis del Cuerno de Africa», subrayó.

Un estudio reciente de Oxfam reveló que una buena parte de las miles de muertes en el este africano por la grave sequía de los últimos dos años ocurrieron por la tardanza del auxilio internacional.

En julio de 2010 se hizo el primer reclamo de ayuda ante la crisis que asolaba a Somalia, Kenia y Etiopía, y pasado seis meses fue que reaccionaron las organizaciones internacionales, y comenzaron a enviar ayuda sanitaria y alimentaria.

De abril a agosto de 2011 fallecieron entre 50 mil y 100 mil personas víctimas de la sequía por hambre y enfermedades en esa región, corroboró la investigación.

Hagamos frente al hambre

 

Hagamos frente al hambre, es la consigna de la campaña lanzada, a tenor con la celebración de la Copa Africana de Naciones, por 25 futbolistas para acompañar los esfuerzos de las organizaciones humanitarias y evitar el desastre en África occidental.

La estrella del equipo Barcelona, el maliense Seydou Keita y el delantero senegalés del Newcastle United Demba Ba, encabezan la lista de la cruzada contra ese flagelo, que integran además astros del balón de cuatro de los países afectados, Mali, Senegal, Burkina Faso y Níger.

«Si actuamos ahora, podemos salvar las vidas de muchas mujeres, niños y niñas, siempre las primeras victimas de las crisis alimentarias», aseguró Seydou Keita.

Crisis tras crisis

 

Investigaciones sobre clima señalan a 16 países del África subsahariana entre los 20 del mundo más sensibles a los fenómenos climatológicos y por donde primero se hace sentir la fuerza de la naturaleza agredida por la indolencia humana.

A juicio de Schutter la asistencia de emergencia a corto plazo debe combinarse con acciones sostenidas para hacer frente a estas catástrofes humanas.

Urge invertir en cultivos resistentes a los extremos climáticos, en la construcción de embalses de agua de lluvia y en promover planes estratégicos para afrontar malogradas cosechas ante la escasez de precipitaciones.

Apremia suscitar políticas productivas y redistributivas de largo alcance para fortalecer la seguridad alimentaria en la región, reducir las profundas desigualdades en la distribución de los ingresos y detener fugas de recursos sin devolución de bienes a la sociedad.

Verdades de Perogrullo

Para la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura y el Programa Mundial de Alimentos el hambre plantea un grave problema de fondo y difícil de resolver porque está concatenado con desigualdades históricas.

Por hambre crónica mueren más personas en muchas regiones africanas que por sida, malaria y tuberculosis, en un continente poblado por más de mil 022 millones de personas.

Aquí convergen además conflictos armados e interraciales, religiosos y étnicos, por poder y venganza, que gravitan en la inseguridad alimentaria, con sus secuelas de pobreza y hambre.

Empero, la triste paradoja es que todo ello ocurre en poblaciones y comunidades asentadas sobre un continente rico en valiosos recursos naturales, pero la mayoría expoliada por las grandes potencias occidentales con ninguna o escasas retribuciones para sus legítimos pobladores.

* Periodista de la Redacción África y Medio Oriente de Prensa Latina

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