junio 13, 2021

Lenguaje, género y Constitución

Inicialmente podemos distinguir una nueva estrategia que permite deconstruir al Estado moderno, colonial y patriarcal que se desarrolla en una sociedad tradicional con ambiciones de modernidad como la nuestra.

Lo que el Constitucionalismo Plural 1 ha puesto en juego es el cuestionamiento a las maneras políticas de homogenización de la sociedad: estrategias modernas, coloniales y patriarcales. Una buena parte de estas estrategias se ponen en juego en el lenguaje, en la manera de representar (de interpretar) la compleja sociedad en que vivimos.

Las disposiciones de Derecho, es decir una buena parte del contenido de una Constitución se encuentra en el lenguaje. Las disposiciones que una Constitución desarrolla son en parte lenguaje.

Tanto el constitucionalismo liberal como el constitucionalismo social desarrollaron en su lenguaje las estrategias de igualdad. Se convocó a vivir en igualdad, ya sea bajo los postulados de derechos universales en los cuáles se contemplaba una sola manera de civilización, de cultura y en consecuencia de igualdad. Los pueblos indígenas, en este sentido deben modernizarse, deben ser integrados a la cultura occidental, es decir deben integrarse a los márgenes de los derechos occidentales, de las formas políticas de la forma de Estado occidental.

La inclusión es el lenguaje de esta integración 2, el reconocimiento 3 es otro de los lenguajes, conjuntamente con la tolerancia 4 y la interculturalidad como dialogo civilizador 5. En estos márgenes se reconocen los derechos de los pueblos indígenas siempre y cuando no vayan en contra de los derechos humanos. Se reconocen a las autoridades y las formas políticas de los pueblos indígenas, pero también se les exige coordinación subordinante con las autoridades occidentales, es decir es buena la diferencia en tanto no ponga en juego los valores y los lenguajes liberales, occidentales, coloniales y patriarcales del Derecho del dominante.

En un sentido similar el constitucionalismo liberal y el constitucionalismo social podrán en juego la equidad de género, es decir una igualdad simple entre hombre y mujer, a partir de un conjunto de estrategias, la mayoría de desarrollo de políticas públicas en las cuales se pretende mejorar las condiciones sociales, económicas, políticas, de salud y de acceso a derechos públicos y privados de las mujeres. El género se convierte en otra manera de llamar al mundo de las mujeres. Al igual que con la noción pueblos indígenas que pretende homogeneizar un tejido social plural y a la vez singular en cada experiencia, la noción de mujer pretende homogeneizar la subjetividad mujer dentro de los márgenes y moldes de una idea de mujer moderna.

La Constitución boliviana de 2009 posee una serie de desarrollos de la equidad de género, desde valores que sustentan el Estado (artículo 8 y 79 de la CPE de Bolivia), la equivalencia de condiciones de participación política entre hombres y mujeres (artículo 11, 26, 147 y 210 de la CPE de Bolivia), sancionando la discriminación basada en sexo, orientación sexual e identidad de género (artículo 14 de la CPE de Bolivia), prohibiendo la violencia a las mujeres y la violencia de género (artículo 15 de la CPE de Bolivia), estableciendo criterios de maternidad segura (artículo 45 de la CPE de Bolivia), generando políticas laborales y de reconocimiento del valor del trabajo de la mujer (artículo 48 de la CPE de Bolivia), estableciendo la igualdad de derechos de los cónyuges (artículo 63, 64, 65 y 147 de la CPE de Bolivia), garantizando los derechos sexuales y reproductivos en clave heterosexual (artículo 66 de la CPE de Bolivia), reconociendo el valor económico del trabajo en el hogar (artículo 338 de la CPE de Bolivia), garantizando el acceso a la tierra a mujeres (artículo 395 de la CPE de Bolivia), y desarrollando la equidad de género como responsabilidad de los gobiernos territoriales autónomos.

Sin embargo, este lenguaje en clave de equidad de género es una parte de lo que abre la Constitución Política del Estado de Bolivia de 2009. En tanto habíamos señalado que el constitucionalismo plural o pluralista abre una nueva posibilidad de lenguaje de derechos, de lenguaje político, es necesario pensar en el giro, en el desplazamiento abierto por un nuevo lenguaje en devenir que se puede percibir en la Constitución.

Inicialmente podemos distinguir una nueva estrategia que permite deconstruir al Estado moderno, colonial y patriarcal que se desarrolla en una sociedad tradicional con ambiciones de modernidad como la nuestra. Este referente lo podemos encontrar en el artículo 9 de la Constitución boliviana:

Artículo 9.

Son fines y funciones esenciales del Estado, además de los que establece la Constitución y la ley:

  1. Constituir una sociedad justa y armoniosa, cimentada en la descolonización, sin discriminación ni explotación, con plena justicia social, para consolidar las identidades plurinacionales.

Este artículo, inicial, que encontramos en la Constitución Política del Estado puede ser en si el dispositivo es decir el mecanismo, el aparato de materiales sociales, afectivos y cognitivos, en suma el acontecimiento que resuena y que permite encontrar un nexo entre colonialidad y patriarcalismo.

Si bien la otra cara de la modernidad es el capitalismo, la colonialidad y el patriarcalismo, el artículo 9 vincula directamente la descolonización a la no discriminación, la no explotación y la justicia social de otras identidades.

Veamos, descolonización en tanto no discriminación de la diferencia sexual, es decir descolonización como despatriarcalización.

Descolonización, en tanto no explotación, es decir en tanto no diferencia económica del género, es decir descolonización como despatriarcalización.

Y finalmente, descolonización en tanto devenir de otras identidades, es decir descolonización como la posibilidad de cuestionar la constitución de la subjetividad mujer, y el juego político del género.

Entonces podemos volver a plantear que una buena parte del contenido de una Constitución se encuentra en el lenguaje, pero la otra parte que el lenguaje no puede atrapar, no puede finalizar de decir es lo político, es decir el devenir político de la transformación y desplazamiento de la homogenidad moderna y patriarcal y las condiciones de posibilidad de la despatriarcalización como condición ineludible de la descolonización.

La descolonización, como la despatriarcalización no es una política pública de equidad de género, sino es una propuesta política desde otros márgenes, desde fuera de los márgenes. Es, y esto debe quedar claro, una acción política que posibilite extender el presente.

1          Inaugurado con la Constitución Canadiense de 1982.

2          Considerar a los pueblos indígenas como una parte de algo de lo cual no pueden ser más que una parte.

3          El reconocimiento devela la relación de poder existente entre el reconoce y el que es reconocido. Generalmente el reconoce ocupa un lugar, un territorio de centralidad desde el cual se dispone a reconocer a su periferia.

4          Similar tensión a la que se retrata en el reconocimiento, pues en la tolerancia hay alguien que tolera y otro que es el tolerado.

5          Interculturalidad en la que el todo abre sus saberes para introducir los usos y costumbres de una de sus partes. El conocimiento del todo puede ser llamado Sistema Jurídico, el conocimiento de las partes sólo Derecho consuetudinario o usos y costumbres. El conocimiento del todo puede ser llamado filosofía, en cambio el conocimiento de una de las partes sólo pensamiento.

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