agosto 20, 2026

¿La clase trabajadora ha perdido el principio de solidaridad? El Sistema Integral de Pensiones: un debate más allá de lo técnico

A partir de la aprobación y promulgación de la Ley 065, el sistema de pensiones tiene características que la diferencian de la anterior Ley de pensiones, la 1732, diseñada y aprobada por las coaliciones de gobiernos neoliberales. La ley de pensiones neoliberal eliminó, en su contenido e intencionalidad, el principio de la solidaridad, favoreciendo a un pequeño sector de trabajadores que tenían como ingreso salarios y/o sueldos en la relación obrero patronal y aportaban al sistema de pensiones, individualizándolos a partir de lo que cada uno aportaba. Dejando abandonados aquellos que no tenían la capacidad o los mecanismos para aportar, porque no eran asalariados o porque al engrosar las filas de la informalidad tenían ingresos inestables. A eso se sumaba la libre contratación impuesta por el DS 21060 que hizo de la ocupación una actividad inestable.

Los aspectos negativos de la ley de pensiones neoliberal, la 1732, pretenderán ser modificadas por la reforma de pensiones a través de la Ley de Pensiones 065, promulgada en diciembre del 2010. Ley que fue trabajada y consensuada con las organizaciones de trabajadores representadas en la COB. Acuerdo que ahora está cuestionada por la misma organización.

La Ley de Pensiones 065 tiene las siguientes características que la diferencian de la anterior ley neoliberal:



1.    Es un sistema integral, por estar compuesto por tres tipos de pensiones:

a.    Contributivo = Pensión de Vejez

b.    Semi Contributivo = Pensión Solidaria

c.    No Contributivo = Renta Dignidad



Tanto el semi-contributivo como el no contributivo, recuperar el principio de la solidaridad. Principio que debe ser ejercido con recursos que pasan por las arcas del Estado, provenientes del excedente económico y, de los recursos que aportan los trabajadores que tienen ingresos altos.



2.    Las fuentes de financiamiento para hacer que este sistema sea sostenible está compuesta de la siguiente manera:

a. Aporte Patronal 3% sobre el total ganado, en cada planilla de las empresas.

b.    Aporte laboral de 0,5% sobre el total ganado p/fondo solidario, en cada boleta de pago de los trabajadores.

c.    20% de la recaudación de primas de riesgos previsionales.

d.    Aporte solidario de trabajadores que tienen ingresos altos a partir de Bs. 13.000.-, porcentaje variable y progresivo de las boletas de pago.



3.    La creación del Fondo Solidario, sirve para beneficiar a los jubilados cuyo cálculo de renta sea muy baja, debido a que los aportes que haya hecho fueron muy bajos, consecuencia de sus bajos salario. Ilustremos con un ejemplo como un trabajador jubilado es beneficiado por el funcionamiento del fondo solidario:



Del ejemplo del cuadro 1 [ver la edición en PDF desplegable de esta página], se deduce que este trabajador se beneficiaba con Bs. 861 del Fondo Solidario y obtiene una renta que rebasa el 100% de su salario, llegando al 108%, recibiendo Bs. 1.300.-. Con la propuesta que hace el gobierno, este jubilado llegaría a recibir una renta de Bs. 1.400.-, en términos de porcentaje, llega a recibir el 116% de su salario.

Consecuentemente, el principio de solidaridad en la Ley 065, está contemplado para aquellas rentas bajas, que la anterior ley no contemplaba.



4.    El Fondo Solidario, extiende sus beneficios aquellos trabajadores que se incorporan al Sistema Integral de Pensiones (SIP) por voluntad propia o por la acción colectiva que haya hechos sus organizaciones, caso concreto de los transportistas y cooperativistas. El requisito para estos trabajadores es haber aportado por lo menos durante 10 años y haber cumplido 58 años de edad.



5.    A continuación mostramos tres cuadros en cuyo contenido se verifica que el incremento ofrecido por el gobierno llega a todos los niveles temporales de aportación y como los que más se benefician son los trabajadores del sector minero y metalúrgico.



El cuadro 2 [ver la edición en PDF desplegable de esta página] muestra los niveles de rentas para cada uno de los niveles temporales de aportación, actualmente vigentes.

El cuadro 3 [ver la edición en PDF desplegable de esta página] revela los montos a incrementarse para cada uno de los niveles de aportes. Estos incrementos muestran la propuesta tercera que el gobierno puso en la mesa de negociación, aclarando que este nivel de incrementos permitirá la sostenibilidad del SIP. Mayor nivel de incrementos solo podría apelar a las rentas no contributivas, es decir a la Renta Dignidad. De darse este efecto negativo estaríamos ante un caso de crueldad generacional, una falta de respeto, consideración y solidaridad con nuestros hermanos de la tercera edad.

El cuadro 4 [ver la edición en PDF desplegable de esta página] nos muestra la suma de las cifras del cuadro 2 más las que están en el cuadro 3. Consecuentemente estos serían los niveles de renta, para cada nivel de aporte.

La solicitud de la COB, además de tener contradicciones al interior de su organización, un dirigente de la Federación de Mineros declaro en los medios que nunca estuvieron de acuerdo con las cifras exageradas que estaban pidiendo los dirigentes de la COB, resulta ser descabellada desde el punto de vista de la sostenibilidad del SIP. La única forma de hacer viable la petición de la COB, sería eliminando el principio de la solidaridad y proponiendo una ley más nefasta que la neoliberal, en la que se favorezca, solo al 15% de los trabajadores asalariados, como calculan los datos técnicos. Aun así, esa reforma solo podría ser sostenible no más allá de unos 10 años.

Al respecto, la autoridad de pensiones, Viceministro Guillén, declaro en los medios que: “el número de trabajadores cuyos ingresos están por encima de los Bs. 7.000 alcanza a 70.000 (7% del total de los que aportan al SIP). Por favorecer a un 15% que está ganando bien, por encima de los Bs. 7.000, vamos a poner en riesgo la jubilación del 85% que está percibiendo menos de eso”.

Por las reflexiones que se hacen al respecto y la falta de un debate que además de ser técnico tenga que ser profundamente político, consideramos que las bases militantes de trabajadores deben considerar una discusión profunda, al interior de sus organizaciones, sobre el rol que deben asumir como clase trabajadora en los procesos que la historia ha puesto en la responsabilidad de las generaciones actuales.


*    Docente Investigador Titular de la UMSA, economista.

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