octubre 29, 2020

Sobre el propósito de la política de Enrique Dussel

por: Blanca Zulema Ballesteros Trujillo

Pensar todo a la luz de la palabra interpelante del pueblo, del pobre, de la mujer castrada, del niño y la juventud culturalmente dominados, del anciano descartado por la sociedad de consumo, con responsabilidad infinita y ante el Infinito… (Enrique Dussel)
La presente reflexión comienza con la siguiente afirmación, “…toda la racionalidad política es práctica y material”, pensando en la primera tesis de la crítica de Enrique Dussel a la razón política, como la primera ruptura que se establece frente a la racionalidad política tradicional, que no ha tenido la intención ni el cuidado de percatarse de aquella Prudencia “que se relaciona con la reproducción de la vida de los individuos en contextos de comunidad y cooperación mutua” (Dussel, 2001: 31) [1], forma que pervive y se pretende preservar en el ámbito latinoamericano y boliviano por la connotación que tiene en todos los espacios, para garantizar la cualidad de la vida.

La política, como condición necesaria para la vida de los hombres “orienta prácticamente su finalidad hacia la producción, reproducción y desarrollo de la vida humana”. Interesa destacar este aspecto, porque permite comprender que la naturaleza y el carácter de la ratio política es práctica y por ende universal.

Lo relevante de la relación mencionada, es ejercitar la comprensión de la ineludible pertinencia de la política como instancia presente, siempre en y para con la vida de los hombres, entre quienes; “la razón política debe desarrollarse a través de procedimientos discursivos”, de cuyos actos queremos destacar su dimensión pragmática.

Pensamos en la segunda tesis elaborada por Dussel para afirmar que “…La legitimación discursiva y la validez democráticamente alcanzada de la que cada sujeto político es material y formalmente participante, no excluye al disidente, sino que lo incorpora procedimentalmente” (Dussel, 2001: 31), explicando que “el tipo de proyectos de que sean aceptables y factibles dependen de la consideración cuidadosa de opciones y del escrutinio de los medios disponibles para su realización” (Ibid).

Se trata de palabras que recuerdan las recomendaciones que sobre el ejercicio político y el cuidado de la previsión y uso de los medios, realiza Maquiavelo en El príncipe, asumidas ahora con el lenguaje del análisis del entorno, estudio previo, selección de alternativas, previsión de recursos teóricos, técnicos, financieros y humanos, control de proceso, evaluación ex ante y ex post, etc. Proceso que cuida de garantizar la obtención del resultado esperado con un amplio reconocimiento de las fuerzas del entorno, previniendo las condiciones posibles, bajo el principio máximo de viabilidad, habilidad y sagacidad, en esa suerte de arte y ciencia que resulta ser el propósito del quehacer político, que en los términos de Dussel prioriza la preservación de “la vida del hombre” y la “vida de la naturaleza” como una entidad doble y complementaria, relación que goza de una vitalidad indiscutible en la discusión política actual. Se trata de las condiciones necesarias y los elementos que concursan en el logro del objetivo propuesto, en el marco de la estrategia instrumental de la racionalidad política que se constituye en el pilar fundamental de la razón política crítica.

La forma de pensamiento que ejercita Dussel replantea el sentido Político de la política. Una disciplina formada en función de la necesidad de la vida del hombre y que en la vida moderna se contamina hasta perder su horizonte, porque a extraviado la lógica del reconocimiento de la importancia del sentido de la preservación de la vida, desde un enfoque integral y se ha detenido en la aplicación de un razonamiento utilitario e instrumental. Actitud que ha provocado, por su irracionalidad e impertinencia política, económica, cultural y social la debacle del paradigma occidental.

En la crítica a la razón moderna existen tesis complementarias que se mencionará en otra oportunidad. La intención momentánea consiste en señalar, a manera de indicio, algunos de los principios de su pensamiento que se consideran pertinentes utilizar en esta ocasión, advirtiendo que el pretexto teórico dusseliano al que se recurre, pretende fortalecer la naturaleza fáctica de la política, atribuyendo esa característica a su propio modo de ser.

Se intenta indagar críticamente, la lógica de la política moderna y la relación de sus postulados con la acción, sin dejar de nombrar el insumo básico que sostiene el andamiaje de la práctica política y por el que orienta su sentido; nos referimos a la ética, como esa manera peculiar del reconocimiento del otro, con posición política y compromiso, sin distracciones carentes de sentido social, en una propuesta de lectura hermenéutica profunda de la textura discursiva “humana” que debe partir de su propia realidad y de su propio “mundo de la vida” y no de otro lugar extraño.

Nos compete la batalla de esa manera, porque como afirma el poeta caribeño Pedro Mir, “… ahora, /ahora es llegada la hora del contracanto. /… con nuestro amor y con nuestros puños, /enamorados de la esperanza.”

Bibliografía

•    Dussel, Enrique (1977) 1996. “De la ciencia a la filosofía de la liberación”. En: Filosofía de la Liberación, pp. 181-209. Bogotá: Nueva América.

•    2001. Hacia una filosofía política crítica. Bilbao: Descleé de Brower.

*      Enrique Dussel (1934), prolífico escritor argentino, filósofo, doctorado en ciencias de la religión e historia, profesor de la UNAN, UAM en México, profesor invitado por varias universidades europeas, coordinador de la Asociación Filosofía y Liberación, Dr. Honoris Causa de la Universidad de Fribourg -Suiza y UMSA – Bolivia.

**    Socióloga. Realiza estudios de literatura boliviana y latinoamericana.

1      Las notas de esta intervención corresponden al texto de Enrique Dussel Hacia una filosofía Política Crítica.

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