octubre 29, 2020

Hacia la construcción de alternativas para otra teoría económica. Crisis de la economía mundial: visiones desde el sur

Hemos recibido, con mucho agrado, la noticia de que nuestro compañero y colega Julio Gambina, publicó una obra titulada “Crisis del Capital (2007/2013). La crisis capitalista contemporánea y el debate sobre las alternativas”, editado en la Argentina por la Fisyp. Nuestras sinceras felicitaciones para nuestro compañero Julio. Es importante hacer el seguimiento a la crisis civilizatoria del capitalismo, para entender las causas y los efectos perversos que está ocasionando, esta crisis, en gran parte de la población mundial. Así mismo, es importante no quedarse en la mera descripción de los acontecimientos y los datos que la respaldan; es también importante considerar las alternativas que se van proponiendo o ejecutando en algunos ámbitos de la economía mundial. Estamos seguros que Julio hace un recorrido a lo largo de ambas dimensiones: comprender la crisis y las alternativas para salir de la crisis y emprender nuevos rumbos hacia la construcción de otra sociedad, la no capitalista.

Julio hace alusión a los datos que la CEPAL presenta en el último informe sobre la situación de la economía mundial y regionalizada, mostrando el comportamiento del PIB (producto interno bruto) del 2010 al 2012 y estimaciones hasta el 2014. En el cuadro siguiente puede verse el crecimiento para regiones y países seleccionados (ver cuadro en el PDF adjunto del semanario en este sitio).

La presentación de estos datos y sus proyecciones hasta el 2014 han merecido los siguientes comentarios por parte de nuestro colega Gambina:


“De la simple observación puede entenderse que el cuadro de situación es de mantenimiento del estado de crisis de la economía mundial, especialmente visible en los límites del crecimiento para el conjunto de la economía y especialmente para los países capitalistas desarrollados, con la peor situación para la zona del euro. Se verifica una desaceleración de los países en desarrollo, los llamados “emergentes”, especialmente de China y la India.

Nada se dice con estos datos sobre el tipo de crecimiento, ni en absoluto sobre los beneficiarios y perjudicados del modelo productivo y de desarrollo, pero convengamos que son datos que ponen en evidencia la base material de extendidos problemas sociales, como el desempleo y la informalidad del empleo, la miseria y exclusión de millones de personas en el marco de la crisis mundial del capitalismo”.



A estos datos hay que contrastarlos con otros de carácter social y político, para comprender los efectos de un comportamiento que, desde el punto de vista de lo económico, muestra señales de desaceleración, recesión y en casos de depresión. Situaciones que no dan signos de esperanza en el mediano plazo y causas total incertidumbre en el largo plazo.

¿Qué hacer cuando la situación muestra este panorama sombrío y desesperanzador? ¿Cuáles son los actores sociales idóneos para dar soluciones a una salida urgente de esta situación? ¿Será que debamos, nuevamente, confiar en los mecanismos del desgastado desarrollo?

Volviendo al cuadro y haciendo comparaciones de las cifras del 2010 y las estimadas al 2014, en todos los casos no hay la recuperación necesaria para cifrar esperanzas de recuperación, en condiciones de un retomar del crecimiento con el liderazgo de los países desarrollados. Se puede pensar en la premisa del cambio del eje articulador de la economía en torno a los países emergentes. Ver que las proyecciones muestran un comportamiento mejorado es los países en desarrollo y los de América Latina y el Caribe hace pensar que la hipótesis de la multipolaridad se está dando inevitablemente.

En todo caso vale hacer el análisis de las condiciones posibles en las que se desempeñara este cambio de los ejes articuladores de la economía mundial y es en este punto en la que vale entender el modelo o paradigma que los países emergentes estarían planteando, hacia la recuperación de un ¿capitalismo diferente?, ¿En qué aspectos diferente?, la instalación de ¿Otro modelo totalmente diferente al capitalismo? ¿Parcialmente distinto?

Este es el momento en el que, las condiciones subjetivas y objetivas están presentes para debatir los caminos de cambios y/o transformaciones necesarias para emprender caminos distintos a los que nos trajo el desarrollo, la modernidad, el crecimiento dañino a la naturaleza y medio ambiente, la exclusión de una gran cantidad de seres humanos privados de los más elementales condiciones de vida, la industria de la guerra que mantiene las guerras fratricidas e invasiones inexplicables, armas que se utilizan contra poblaciones indefensas por parte de la mafia y el narcotráfico, etc. Todo en nombre del desarrollo, paradigma que nos fue impuesto por el capitalismo y sus instituciones.

Para pensar en alternativas desde la economía, hacen falta varias condiciones. Por ejemplo, creer que debe recuperarse los niveles del PIB sin plantearnos los problemas de la concentración de la riqueza, la sobre-acumulación del capital, el papel que juega la industria de la guerra y otros; estaríamos cometiendo errores históricos. El PIB, su crecimiento o su disminución es apenas la punta de una pirámide, en cuya base se encuentran los problemas medulares del sistema dominante.

Pensar en la construcción y las propuestas de alternativas a la economía capitalista, pasa por procesos de descolonización de nuestras mentes formadas en el pensamiento único, el de la teoría económica oficial. Pasando por un proceso de transición que signifique el ejercicio de una suerte de soberanía económica.

Entendamos la Soberanía Económica a las acciones de decisiones independientes en el manejo de las políticas económicas de coyuntura, de mediano y largo plazo, en favor de nuestros pueblos y con la participación de las organizaciones sociales que la representan y que estén dispuestas a contribuir en la transformación económica, social y política de su país.

Acciones y decisiones que tienen que ver con: La Producción, La Distribución, El Consumo, El intercambio al interior y entre nuestros pueblos en integración, Las formas de integración y sus principios que las deben regir, Las Finanzas y la Banca, la decisión sobre el uso del excedente.

Entender el momento histórico por el que estamos pasando, el gran debate que se está generando en nuestra región y en aquellas que sufren con mayor rigidez los efectos de la crisis, resulta fundamental. Es necesario profundizar y entender los procesos históricos de nuestro pasado colonial y neocolonial, dependiente y periférico desde la dimensión económica, otro elemento que nos proporcionara la prima materia para construcciones alternativas. Comprender las instancias en las que las organizaciones se reúnen para debatir problemas y plantear soluciones a la crisis del sistema en decadencia, es otra instancia que no hay que desperdiciar. Proponer de qué manera se deben refundar la instituciones académicas para que se sumen a las acciones que propone la sociedad civil organizada, pasa por aceptar que nuestras universidades, sobre todo las públicas, están entrampadas entre el conservadurismo y la actitud reaccionaria, siguen funcionales al sistema en decadencia.

Creemos que todos estos aspectos han sido considerados por nuestro estimado compañero y colega Julio Gambina, en su obra que habrá sido presentada en el hermano país de la Argentina, del cual él es oriundo. Esperamos que pronto llegue a nuestro medio para provocarnos el debate y las ganas de aportar a los procesos de cambio de nuestra región y del planeta.



*    Docente Investigador Titular de la UMSA, economista subversivo.

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