octubre 29, 2020

Pensamiento colonizado de los economistas. El neoliberalismo señorial

A propósito de la entrevista sobre el desempeño de la economía boliviana realizada en el programa televisivo “Esta casa no es hotel” el domingo 18 de agosto por la red ATB. Opiniones opositoras que configuran la opositora posición de la economía oficial, pragmatismo neoclásico, pensamiento económico de colonialidad, neoliberalismo señorial; personificado por el economista Horts Grebe [1].

No nos referiremos al debate, si es que lo hubo, entre dos economistas que finalmente tienen la misma formación académica, por un lado el presidente del BCB y por el otro el citado en párrafo anterior. Nos interesa identificar una corriente de opinión que pretende descalificar la posibilidad histórica de construir otra economía desde otra doctrina, la construcción de otros paradigmas.

Apelamos a la tesis de Zabaleta de la “paradoja señorial” para identificar una oposición y resistencia cuasi diplomática de una corriente de economistas que descalifican y se contraponen a los procesos transformadores que responden a proyectos históricos muy difíciles de comprender, porque no fueron elaborados por la ilustración académica de los intelectuales otrora de izquierda, también señorial.

“René Zavaleta Mercado hablaba de una paradoja señorial, donde el patrón criollo y el indio entablaban una relación perversa de dominación y sumisión. La paradoja señorial viene a ser una interpretación, en las condiciones de la formación social boliviana, de la dialéctica del señor y el siervo, dialéctica de señorío y servidumbre, expuesta en la Fenomenología del Espíritu de Hegel” (Prada, los movimientos moleculares de la población).

La paradoja señorial de los economistas formados en la teoría económica oficial, en las construcciones anglosajonas y en “universidades de prestigio internacional” (Europa, EE.UU.), consiste en no salir del horizonte del colonialismo teórico y reproducen dicha paradoja de modo que puede interpretarse como una dialéctica perversa de dominación y sumisión. Dominación de sus supuestos en el análisis de la economía, pavoneándose de que son ellos los únicos que tienen la razón. Consecuentemente los que no saben, deben ser los que deban someterse a sus proposiciones “pragmáticas”. Examinemos este comportamiento en afirmaciones que Grebe hace en el programa citado:

Afirmar que: “No tiene relevancia si hay suerte o buena gestión….. es ocioso entrar en ese debate”, muestra con claridad que no acepta el fracaso de la última gestión neoliberal del cual fue funcionario (Ministro de Desarrollo Económico de Carlos Mesa), periodo en el que comienza a subir los precios de nuestras exportaciones y el neoliberalismo light de Mesa no propone un viraje necesario en la conducción de la política económica, no quiere aprobar la actual ley de hidrocarburos, no pretende asumir constituyente y no quiere o, no puede, molestar a la empresa extranjera, a la empresa nacional le construye su hospital. La caracterización de que hace Grebe a la situación de la economía, como excepcional muestra una posición que confirma su carácter neoliberal y señorial. Pues esa excepcionalidad comenzó antes que el actual gobierno asumiera la conducción del Estado.

Otra vez el “exportar o morir”

Exportar o morir fue la consigna con la que el neoliberalismo mestizo se puso a la orden de los organismos internacionales que trabajan a favor del capitalismo transnacional. El economista Grebe hace las siguientes propuestas, dice:

“Los resultados de muy corto plazo están mostrando un resultado altamente favorable. La pregunta es si eso está reflejando resultados equivalentes en: desempeño de los sectores reales, creación de empleo, diversificación de la canasta de exportaciones, mejora de las condiciones de competitividad del país, eso no está pasando”.

Una mirada exclusiva de exportar con la categoría “competitividad”, pensamiento anclado en el pasado inmediato, en el pragmatismo de políticas económicas que endiosan al mercado libre y sus principios en torno a la competencia. Ahí la explicación de rechazar la necesidad de construir otra doctrina, al cual Greber califica de “doctrina-lismo”, término despectivo para calificar lo que se plantea desde la descolonización de la economía.

¿Pensar y preocuparse del mercado interno es solo producto de doctrinalismos? ¿Proponer integración regional con otros principios que no son meramente comerciales es ir mal? ¿Hay que seguir siendo pro-imperialistas para ir bien? Consecuentemente, ¿hay que someternos otra vez al ATPDA?

Es inexcusable no olvidar que detrás de la posición de un economista existe, inevitablemente, una doctrina, la influencia de una construcción que tiene bases en el pensamiento y doctrina económica existente en algún lugar del planeta. A esas condiciones responde nuestra formación como economistas. La pregunta necesaria es ¿Estamos expresando, en nuestras opiniones, pensamiento y doctrina propias de nuestra formación social? O, por el contrario, al no haber construido doctrina y pensamiento económico boliviano, estamos haciendo, lo que usted dice: parafernalia de una formación colonizada.

Creo que los profesionales de la economía, en nuestro medio, estamos aludiendo el debate que nos permita aportar a la demanda social de otra economía para otro mundo.


*    Docente Investigador Titular de la UMSA

1    Gorts Grebe, es doctor en Economía Política de la Universidad de Economía de Berlín. Ha sido Ministro de Estado en las carteras de Trabajo, así como de Minería y Metalurgia y Desarrollo Económico. Actualmente es director ejecutivo del Instituto Prisma.

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