enero 20, 2021

La píldora del día después: una conquista reivindicativa con voluntad política

A partir de 2014 el sistema de salud pública a través del SUMI, Seguro Universal Materno Infantil, pondrá al alcance de las mujeres anticonceptivos como la píldora del día después, el condón femenino y el implante subdérmico para evitar embarazos no deseados, así como para disminuir la cantidad de embarazos precoces y los abortos, principalmente en las menores de edad.

La voluntad política de esta determinación responde a la larga lucha reivindicatoria de las mujeres bolivianas, que con énfasis desde el proceso constituyente defendieron la constitucionalización de los derechos sexuales y derechos reproductivos; y principalmente la vida de cientos de miles de mujeres bolivianas en situación de pobreza, que cada día sufren complicaciones durante el embarazo, parto o abortos mal practicados, que cada año cobra la vida de cientos de mujeres.

Esta medida coadyuvará, sin duda, a que se prevengan los embarazos no deseados y los embarazos adolescentes, toda vez que el país registra una de las tasas más altas de embarazo adolescente de América Latina, tal como lo evidencia un estudio del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA).

Por otro lado, información extraoficial consigna que anualmente en el país se practican mas de 70.000 abortos, y cuyos estamentos más vulnerables son los adolescentes y las mujeres en situación de pobreza.

Cabe destacar que estos métodos de anticoncepción que serán distribuidos por el SUMI, han coadyuvado en los países que asumieron a un incremento de la esperanza de vida de las mujeres y a la supervivencia de los hijos/as nacidos. Se ha evidenciando su eficacia en tanto se garantiza su accesibilidad, sobre todo para las adolescentes y las mujeres en situación de pobreza de áreas suburbanas y del contexto rural, con la respectiva información y detalladas campañas comunicativas que alerten sobre las potencialidades y las limitaciones tanto de la píldora del día después, de los dispositivos intrauterinos, del condón femenino e implante subdérmico, pero también sobre los riesgos de las enfermedades de transmisión sexual, VIH y el sida, si no se utilizan métodos como el condón.

Estas conquistas responden también a las luchas reivindicatorias de la sexualidad femenina y de la igualdad de las mujeres ante el control de sus propias vidas y sus cuerpos, a lo largo del mundo y sobre todo desde la segunda mitad del siglo XX.

Expertos de la Universidad Johns Hopkins en Estados Unidos, gracias a estudios realizados desde hace varias décadas, han evidenciado que tener acceso a anticonceptivos con campañas de información sobre la planificación familiar han sido de enorme beneficio para las mujeres “de los países en desarrollo” y que el “mejorar el acceso a esta información y a los métodos para lograrla es la forma más simple de prevenir muertes maternas y mejorar las oportunidades en la vida”.

Según los expertos, estas investigaciones han demostrado que tener demasiados hijos y tenerlos demasiado juntos incrementa sustancialmente el riesgo de muerte materna, parto prematuro y mortalidad infantil, afirmando además que en 2008, unas 355 mil mujeres murieron durante el parto o al ser sometidas a abortos ilegales.

Esta medida demanda a que se extremen esfuerzos para impulsar campañas informativas para que las mujeres del país accedamos de manera -informada- (valga la redundancia) a la píldora del día después, al condón femenino y al implante subdérmico como parte del ejercicio y defensa de nuestros derechos humanos y se eviten los embarazos no deseados, los embarazos precoces y los abortos que ante la inequidad societal son fundamentalmente adolescentes y mujeres en situación de pobreza.


*    Feminista queer y periodista

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