| Personeros de la Unión Europea (UE) han manifestado que están esperando desde hace tiempo el informe respecto a la coca. Es posible que por la crisis europea y las dificultades que tienen allá, no se percataran que el país cambió y que la soberanía y dignidad son dos elementos principales en la conciencia de quienes habitamos en el Estado Plurinacional. Las reiteradas poses de presión que sobre diferentes tópicos realizan personeros de la cooperación internacional, tiene ese perverso tufillo imperial de un gendarme colonial, es más nos acostumbraron los gobiernos neoliberales a naturalizar este comportamiento, la palabra de un “asesor” o personero de la “cooperación” debía ser tomada como ley, claro que eran otros tiempos. Somos agradecidos a la cooperación solidaria, a las relaciones entre iguales, los “virreyes” ya no son ni bienvenidos ni definen las políticas públicas. Los medios afines al neoliberalismo, como siempre, continúan con su práctica de dar cobertura a ciertos voceros y analistas con actitud colonial, no les importa el contexto, la soberanía, la dignidad, la construcción del Estado Plurinacional, peor aún las estrategias económicas de futuro. Es como la actitud de un director de un medio, que funge de analista, condenando a los cocaleros en su reciente nota, en su clásico estilo con una mezcla de ironía y sarcasmo, arenga vivas a Bolivia, pero desahucia a éste sector como prediciendo su muerte. Allá él con su pretensión de querer enfrentarlos, lo que esta claro es que aun tiene incorporado su alma colonial y no saldrá de éste. Su único afán (de los medios) sigue siendo la servicial actitud hacia la oposición planetaria a los movernos que proponen una nueva forma de entender la vida, una nueva forma de entender las relaciones entre Estado y Sociedad. Los programas de cooperación de acuerdo a principios internacionales deben estar subordinados a las políticas nacionales, a la prioridad determinada por ellos y los tiempos de su implementación (declaración de París, principio de alineación) en otras palabras deben guardar distancia de las presiones o “esperas” que suenan más a recursos de comunicación subliminal. La problemática de la coca tiene múltiples aristas, una complejidad que debe combinar aspectos internos del Estado Plurinacional en un marco de globalización capitalista y los intereses que ligan a este negocio con protecciones y vínculos del tráfico de armas, de trata y tráfico de personas. Los problemas globales precisan soluciones globales, no será un informe, por muy técnico que sea, el que rompa el circuito del tráfico mundial de la droga, pensar así es un efecto retardado de un superhéroe de historieta. Estos son tiempos en los que debemos estar atentos, tener todos los sentidos aguzados y observar cada movimiento que aparenta preocupación por nuestros asuntos internos, cada actitud bienhechora por nuestro futuro, cada agua bendita regada desde púlpitos, todas estas manifestaciones tienen un sentido, un objetivo: desestabilizar las políticas de cambio, una veces atacando directamente al gobierno, otras promoviendo instituciones para el libre mercado, otras tantas corrompiendo a militantes del cambio. Volviendo al tema de las presiones, esperamos que las duras políticas implementadas en Europa, no signifiquen un retorno a la visión de una Europa imperial que mira desde las azoteas de los palacios a las “pobres” naciones que requieren su empuje civilizador, esa dura tarea del hombre blanco que descarnadamente describió Rudyard Kipling. A este respecto podríamos decir: tómense un descanso, la dura tarea de re-civilizar a la humanidad hoy se encuentra en los andes en las culturas originarias. * Camilo Katari, es escritor e historiador potosino |

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