diciembre 4, 2020

Evocación de Gunnar Mendoza Loza (1914-1994)

Al cumplirse 20 años de la partida de Gunnar Mendoza Loza, un 5 de marzo de 1994, hacemos esta evocación de este ilustre Archivista, Historiógrafo y Bibliógrafo, nacido en Uncía, Provincia Bustillo del departamento de Potosí, el 3 de septiembre de 1914 (precisamente este año se cumple el Centenario de su nacimiento).

Sus Honras y Exequias Fúnebres contaron con la participación de varias instituciones (académicas, culturales, universitarias, políticas) y/o autoridades nacionales, locales, oficiales y/o públicas y privadas; amigos y familiares. Una serie de Homenajes Póstumos se realizaron en Sucre, La Paz, Potosí, Cochabamba y Santa Cruz, que expresaron reconocimiento a este conspicuo ciudadano que honró a Bolivia, por lo que fue considerado entre los 100 personajes del siglo XX. En su homenaje se han creado dos premios: Distinción Unión de la Cámara Junior de Sucre “Jóvenes Unidos para el Progreso” (Vocación a la Cultura, versiones: I-IX, 1994-2003), y el Premio Nacional de Promotores de la Cultura del Ministerio de Educación y Cultura (Resolución Suprema de 27 de mayo de 1998. Versiones: I-XVI, 1998-2013).

Gunnar Mendoza fue ejemplo de trabajo metódico, sostenido y perseverante, con vocación de servicio en el cumplimiento del deber, ya lo dice el dicho: “El que no vive para servir, no sirve para vivir”.

Afectado por la “célula primordial del oficio”, a temprana edad fue ayudante de los trabajos historiográficos-geopolíticos de su padre Jaime Mendoza, uno de sus maestros-modelos, quien estimuló la naciente vocación historiográfica de su hijo. En 1924, cuando el niño Gunnar contaba con 10 años de edad, Jaime Mendoza le imprime una dedicatoria-mensaje en su ensayo La Universidad de Charcas y la idea revolucionaria, y que Gunnar Mendoza lo asume como un mandato y en su propio destino. Como trabajo-homenaje, Gunnar Mendoza ha elaborado y le ha dedicado a su padre la monumental “Bio-bibliografía de Jaime Mendoza, 1886-1993” (Escritos de (A) y sobre (B) Jaime Mendoza. Sucre, 1974-1993. Fichero).

Los estudios elementales los realiza bajo la tutela de sus padres (1920-1925). Al instalarse la Familia Mendoza en la ciudad de Sucre, de 1926 a 1931 estudia en el Colegio del Sagrado Corazón; siendo un destacado estudiante fue merecedor de certificados de “Testimonio de Honor por su Buena Conducta y Aplicación” y del Primer premio en certámenes y asignaturas. Al concluir sus estudios de secundaria, como representante del 6º curso, se despide con un mensaje de agradecimiento (“Adiós al Colegio”. El País. Sucre, 21.Oct.1931). Posteriormente estudia en la Facultad de Derecho de la Universidad de San Francisco Xavier (1932-1936). Habiendo sido merecedor de la Beca Rockefeller, realiza estudios de especialización en archivología en el Instituto de Archivos de The American University y el Archivo Nacional Estados Unidos, en Washington, D.C. (1958-1959).

Mientras estudia Derecho, es miembro de la Comisión Revisora de Documentos sobre el Chaco (1933-1936) del Ministerio Relaciones Exteriores (en el Archivo Nacional de Bolivia). Es su primer contacto con el ANB con la compulsa, desciframiento y copia de documentos coloniales y republicanos. Durante la conflagración con el Paraguay, también sirvió como reservista auxiliar en el Hospital Militar de Charagua (1934), del que Jaime Mendoza era director. Se desempeñó como redactor, editor, y director del periódico El País de Sucre (1937-1938), de propiedad y fundado por José Prudencio Bustillo, actividad del que refiere practicó en su juventud el oficio periodístico en ocasión de recibir el Premio a la vocación cultural del Sindicato de Trabajadores de la Prensa de Chuquisaca y el Semanario El Noticiero en 1978. A través de una serie de artículos, notas, editoriales, etc. aborda temas de actualidad (cuestión agraria, educación, servicios básicos, higiene y salubridad, transporte y comunicaciones, tradiciones, cuestión política y social, urbanismo, etc.), de denuncia y crítica contra la injusticia social; circunscribiéndose en beneficio del interés público, de los intereses de Chuquisaca y Bolivia. Anteriormente (1931-1932 y 1937) ya había escrito otros seis artículos en El País.

Gunnar Mendoza fue y es un destacado Archivista, Historiógrafo y Bibliógrafo. Dinamizando esta triple actividad ha desempeñado varias tareas con una producción intelectual cuantitativa y cualitativa, que le consagraron como distinguido trabajador en la preservación y difusión de los Recursos Documentales y Bibliográficos de y sobre Bolivia, con la organización, descripción y vocación de servicio en el Archivo y Biblioteca Nacionales de Bolivia durante 50 años (1944-1994) de entrega generosa que dirigió con acierto esta institución. Su considerable producción intelectual se encuentra en libros, folletos, revistas, boletines, periódicos y escritos inéditos, que se han reunido en sus Obras Completas, editados por el ABNB (Sucre, 2005-2007).

En el ámbito de la historiografía, ésta se manifiesta con estudios sobre la historia social, principalmente, con la edición, como publicista documental, de fuentes documentales acompañadas de un estudio o introducción: Diario de un comandante de la independencia Americana, 1814-1825 de José Santos Vargas (Sucre, 1952; México, 1982); Relación general de la Villa Imperial de Potosí: Un capítulo inédito en la historia del Nuevo Mundo de Luis Capoche, en coedición con Lewis Hanke (Madrid, 1959); Causa criminal contra Francisco Ríos, El Quitacapas,1809-1811 (Sucre, 1963); Historia de la Villa Imperial de Potosí de Bartolomé Arzáns de Orsúa y Vela en coedición con Lewis Hanke (Providence (Rhode Island, 1965); Diccionario y maneras de hablar que se usan en las minas y sus labores en los ingenios y beneficios de los metales (1609) de García de Llanos (La Paz, 1983); Álbum de paisajes, tipos humanos y costumbres de Bolivia, 1841-1869 de Melchor María Mercado (La Paz, 1991); Sucre y la organización de la República de Bolivia en 1825 (Sucre, 1998).

De los estudios biográficos, destacan versiones originales del polígrafo Gabriel René-Moreno, de Jaime Mendoza, del historiador-guerrillero José Santos Vargas, del cronista de la colonia Bartolomé Arzáns de Orsúa y Vela; personajes con quienes se identificó plenamente, considerándolos sus maestros-modelos; asimismo de Pedro Vicente Cañete y Melchor María Mercado.

Su preocupación y atención constantes sobre la situación de los Archivos y Documentos de Bolivia, se orientan a la preservación y conservación desde la legislación archivística con proyectos originales de disposiciones legales promulgadas (Decretos Supremos Nos.: 05758, 13957, 22144, 22145, 22146, 22199, 22396), con la recopilación de éstos e informes. Asimismo sobre bibliotecas (Depósito Legal: 1834, 4650).

En cuanto a estudios y artículos -cuyo pensamiento se refleja en teoría y metodología-, se cuenta sobre archivística, historiografía, ensayos, comentarios y crítica. También escribió notas preliminares y prólogos a obras de otros autores sobre archivística, arte, historia, literatura, etnografía, sociología y para la publicación y difusión de documentos o fuentes particularmente del ABNB en periódicos y revistas. Las conferencias, disertaciones, o discursos, como exposiciones orales en relación a su trabajo intelectual, fueron ampliamente presentadas por Gunnar Mendoza, sobre archivística, historiografía, bibliotecología, arte y cultura, así como en ocasión de las distinciones y homenajes, en congresos y reuniones, presentaciones de libros, actos oficiales del ABNB y otros.

Don Gunnar Mendoza impulsó y asistió a varios Congresos, Conferencias, Coloquios, Reuniones, Seminarios, etc. (alrededor de 24, con su asistencia y/o envío de ponencia: 14 nacionales y 10 internacionales), particularmente sobre archivística y fuentes documentales, asimismo sobre bibliotecas, con ponencias o documentos de trabajo.

Por su inagotable labor y producción intelectual, así como ejemplar maestro, fue acogido por destacadas instituciones y organizaciones académicas y culturales del país y del extranjero, habiendo sido merecedor de varias distinciones y homenajes -sin importarle ser recompensado, tomándolo mas bien como estímulo para continuar en la ardua labor que él se imponía (autoexigencia)- a los cuales respondía con un trabajo intelectual o discurso: Premio Nacional de Literatura-Ministerio de Educación y Bellas Artes (1956); Premios anuales del Sindicato de Trabajadores de la Prensa de Chuquisaca y el Semanario El Noticiero (1978); Estudios Bolivianos en Homenaje a Gunnar Mendoza L. (1978); Condecoración Nacional de la “Gran Orden Boliviana de la Educación”-Ministerio de Educación y Cultura (1979); Premio a la Cultura de la Fundación Manuel Vicente Ballivián (1979); Condecoración española de “Gran Maestre de la Orden del Mérito Civil” (1985); Doctor Honoris Causa de las Universidades San Simón de Cochabamba (1984); San Andrés de La Paz (1985); San Francisco Xavier de Chuquisaca (1986); Tomás Frías de Potosí (1988); Placa de Homenaje de la Asociación de Residentes Chuquisaqueños de La Paz (1986); Condecoración Municipal “Gran Churuquella” Alcaldía de Sucre (1987); Placa de Homenaje de la Asociación Nacional de Expositores del Libro-La Paz (1988); Premio Nacional de Cultura-Ministerio de Educación y Cultura (1988); Condecoración de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (1990). Asimismo fue merecedor de otras distinciones y homenajes. Al recibir el Premio a la Cultura de la Fundación Manuel Vicente Ballivián-1979, en su discurso “Cultura e infraestructura de la cultura”, sentencia:

“Otra característica de la cultura (es) que la creación cultural no puede darse por sí misma, sino que necesita una infraestructura capaz de sostenerla y desarrollarla, siendo en consecuencia la infraestructura cultural el sistema de recursos humanos, materiales e institucionales que hacen posible el proceso de la creación cultural […] Crear infraestructura para la cultura es pues algo tan importante como crear cultura misma”.

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