diciembre 2, 2020

¿Cuáles son las tendencias en las que se desenvolverá el sector hidrocarburos los siguientes años?

Somos testigos de un proceso de transformaciones en la economía mundial que está en curso en las últimas décadas, la incorporación acelerada de países como la China e India, -denominados emergentes- que se han constituido en los impulsores y dinamizadores de la producción y comercio, ha generado olas de optimismo en quienes consideran el surgimiento de nuevas perspectivas que contribuyen a debilitar la hegemonía del mercado global liderado y controlado por el capital transnacional, falta analizar si la tendencia de esta irrupción se perfila en ese sentido o permite más bien su consolidación.
Somos testigos de un proceso de transformaciones en la economía mundial que está en curso en las últimas décadas, la incorporación acelerada de países como la China e India, -denominados emergentes- que se han constituido en los impulsores y dinamizadores de la producción y comercio, ha generado olas de optimismo en quienes consideran el surgimiento de nuevas perspectivas que contribuyen a debilitar la hegemonía del mercado global liderado y controlado por el capital transnacional, falta analizar si la tendencia de esta irrupción se perfila en ese sentido o permite más bien su consolidación.

El consumo que impulsa a la sociedad actual, particularmente en los países “desarrollados” se ha constituido en una medida de “éxito” que incita la avidez de consumir y consumir lo que “generosamente” ofrece el mercado de manera continua con un proceso de permanente uso y deshecho de lo “novedoso” e “innovador”, provocando una especie de psicosis de compra promovida desde un complejo comunicacional que estimula esta conducta.

Adicionalmente a las condiciones productivas preestablecidas que sostienen esta vorágine, los países emergentes se han constituido en los más agiles proveedores de productos manufacturados y de tecnología masiva destinados a los países “desarrollados” y a su creciente consumo propio, en cuyos procesos productivos el empleo de energía está estrechamente relacionado a su crecimiento, si bien se espera una desaceleración en el ritmo de crecimiento que sostienen estos países, su dinámica continuará en la misma tendencia.

Las proyecciones realizadas por el Fondo de Población de Naciones Unidas prevén que el crecimiento poblacional se centrará en los países con ingresos medios y bajos, lo que implica una presión sobre la necesidad de consumo energético y retos mayores para los países que deben prever políticas que permitan el acceso de la población a la energía y la eficiencia en su uso.

Otro elemento que caracteriza las condiciones actuales y perspectivas futuras es la rápida urbanización que se da con el crecimiento de las ciudades principales, resultado de su propia dinámica así como de los procesos migratorios constantes que reciben oleadas de población ávida de acceder a los “beneficios” de estas urbes. Sin embargo este proceso no se centra solo en las ciudades principales o metrópolis existentes, se observa también una rápida urbanización en áreas rurales que va concentrando a la población en ciudades intermedias que cada vez son mayores.

Tendencias en el sector hidrocarburos

Bajo el escenario descrito, una mayor demanda de energía será una característica de los años futuros, las empresas del sector prevén un incremento de 21% del consumo de energía hasta el 2025, estudio sobre el cual nos referiremos en adelante.

La estructura productiva vigente en el sector energético, permite considerar que esta demanda será atendida en lo fundamental con combustibles fósiles, especialmente petróleo, gas natural y carbón, que se estima se constituyan entre el 60 y 70% del consumo mundial.

Todos los productos provenientes de energías fósiles proyectan un crecimiento importante, en el caso del gas natural se prevé un 2%, carbón 1.2% y petróleo 0.8% anuales, esta producción mundial está condicionada al hecho que nuevos descubrimientos serán explorados y desarrollados en condiciones cada vez más complejas, por tanto a mayor costo, debido a que las zonas conocidas y con bajo costo ya han sido descubiertas y desarrolladas en su mayoría. Por tanto, otra característica del futuro está asociada al desarrollo y uso de hidrocarburos no convencionales, aun considerando el costo tecnológico y afectación medioambiental que implica esta “innovación”.

Se observa así mismo la incapacidad o quizá más bien la decisión del modelo predominante de mantener en el largo plazo las condiciones de producción energética tradicional, asociadas por supuesto a las tasas de ganancia a las que están acostumbradas las empresas que son parte de esta estructura productiva en desmedro de modalidades de producción de energías alternativas.

Cabe preguntarse a estas alturas cual la motivación para este rezago, si bien en la tendencia muestran tasas de crecimiento mayores a las de los energéticos provenientes de materias fósiles, continúan siendo marginales en el concepto de uso futuro de la energía de quienes planifican el futuro de este sector en el mundo.

El 78% del crecimiento en la producción de energía los siguientes años se generará en los países de Asia Pacífico el mayor productor, seguido de Medio Oriente, América del Norte y América del Sur, la única región donde no se espera crecimiento es Europa.

Los flujos de energía se direccionan por supuesto a abastecer los ávidos mercados de consumo de los países desarrollados y ahora también al creciente mercado de los países emergentes con China e India a la cabeza, podemos considerar a Brasil en nuestro continente como parte de este grupo.

Respecto a los precios, la Corporación Andina de Fomento (CAF) considera para los siguientes 20 años: “…si bien no puede descartarse la posibilidad de que termine conformándose un escenario de precios internacionales con tendencia a la baja para el petróleo y el gas natural, en el presente análisis se sostiene que existen fundamentos para considerar precios crecientes…”; sin embargo, no hay que perder de vista el hecho indiscutible de que los precios del petróleo se encuentran muy afectados por las fluctuaciones de la economía y sucesos geopolíticos críticos.

En el caso del gas natural, el Foro Mundial llevado a cabo la anterior gestión en Rusia, considera que este producto estará sujeto a variables cada vez más difíciles de encarar originadas en lo fundamental por el desarrollo de los “no convencionales” y el crecimiento del GNL como modalidad de comercialización que ha convertido al gas natural de un bien semitransable, por estar sujeto a disponibilidad de transporte en las regiones, a un bien transable.

Otro cambio importante ha sido el desarrollo de la infraestructura para la comercialización de GNL a nivel mundial, se estima que los potenciales exportadores son: América del Norte (EE.UU. y Canadá), África del Este (Mozambique y Tanzania) y el este del Mediterráneo (Israel y Chipre). La región que más avances tiene en el desarrollo de su infraestructura de GNL es Australia que podría constituirse en el principal exportador de GNL los próximos años.

Respecto a los precios, en el caso del gas natural, es posible prever el desarrollo de nuevos mecanismos de determinación de los mismos, si bien el Foro Mundial del Gas ha previsto sugerir mantener la relación de este producto con el precio del petróleo, existen condiciones regionales específicas como las de Estados Unidos que asumen lógicas propias de precios dado el desarrollo del GNL y la mayor disponibilidad del producto que tienen para su consumo.

Tendencias Energéticas de América Latina

Respecto a la producción de energía primaria en América Latina, la misma se encuentra concentrada en pocos países, hasta el 2009, Venezuela, México y Brasil representan el 68% de la producción; incorporando Colombia, Argentina y Trinidad y Tobago, se llega a un 90% de la producción y el 10% restante el resto de los países; dado el desarrollo del sector energético en la región, no se esperan cambios sustanciales de esta situación hacia el 2025.

Respecto al consumo de energía final, la tasa promedio de crecimiento fue de 2.57% anual entre 1990 y 2009. De manera similar a la producción, el consumo al 2009 se concentra en Brasil (35.4%), México (20.5%), Argentina (9.4%) y Venezuela (9.0%). El 49.2% del consumo final energético de la región fue proporcionado por derivados del petróleo, se observa una fuerte tendencia hacia un mayor consumo del gas natural.

Un aspecto particular en la región es la contradicción existente entre la condición exportadora de energía, particularmente petróleo hacia Estados Unidos, China, India y Europa y la mayor proporción de importaciones extraregionales realizada los últimos años, particularmente de Gas Natural Licuado (GNL) de países tan distantes del continente como Qatar, Guinea Ecuatorial, Nigeria, Yemen, España y otros por parte de Argentina, Brasil y Chile y de Estados Unidos por parte de México.

No es el fin de este artículo el analizar las condiciones del mercado energético de Bolivia, por lo que ahora basta con señalar que en el contexto anterior descrito, Bolivia ha logrado desarrollar su mercado interno y establecerse como el principal proveedor de gas natural dentro del Cono Sur, incrementando sus exportaciones a Argentina y Brasil, manteniendo sin embargo la importación de combustibles líquidos para abastecer el mercado interno.

Esta reseña busca contribuir con información al análisis siempre vigente en el país sobre el uso y destino de los recursos hidrocarburíferos, para lo que es necesario considerar las tendencias predominantes, no como caminos a seguir por estar trazados por quienes controlan el mundo del mercado energético, sino más bien bajo la lógica de asumir estrategias propias que nos permitan garantizar nuestra seguridad energética como prioridad.

A partir de la nacionalización se ha visto un crecimiento importante en el uso de nuestros recursos hidrocarburìferos en el país, la masificación en el uso del gas natural por la población y su contribución al cambio de la matriz energética mediante el uso vehicular del mismo son importantes avances que hay que consolidar y desarrollar, sin embargo el camino por andar aun es largo.

*    Economista.

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