noviembre 24, 2020

El G77 + China, más allá de lo que pensamos

por: Luis Camilo Romero

Cuando la oposición boliviana y algunos sectores reaccionarios ya en afanes preelectorales descalificaban al evento del G77 más China, en una clara muestra de su total desconocimiento, observando las inversiones realizadas, y que no se priorizaba en temas de educación o salud, era una demostración de una estrechez mental que no aguantaba un mínimo de sentido común.

La inversión y los resultados nos demuestran todo lo contrario, por eso nos preocupan las opiniones que siguen pensando en un país de “pobrecitos”, es nomás la mentalidad colonial que se empeña en no reconocer que ya hemos crecido y tenemos capacidad de ser buenos anfitriones para eventos internacionales.

Esas opiniones, que se asemejan o son la misma queja plañidera de una oposición escandalizada por cada movimiento que hace soberana las decisiones del Estado Plurinacional, cae en saco roto cuando vemos que Bolivia marca un sello tan importante al mundo que es posible poner al nivel de otras grandes países.

Además se trataba de una cumbre muy amplia, en ella estaba la mayor parte del mundo, además de Rusia, a la que Evo inteligentemente invitó, y con la presencia de Cuba, tantas veces excluida. Han sido 50 años de vida muy bien celebrados, y celebrados en nuestro país y presididos por un presidente indígena eso marca aún más la dignidad de un pueblo.

Y una vez concluida la reunión nos queda la declaración final de la Cumbre, haciendo un llamado para derrotar a la pobreza, luchar por la igualdad y respeto a la naturaleza y a sus derechos, la conservación del agua y de los bosques, la lucha contra el cambio climático, la defensa de los derechos de los pueblos, y muy especialmente de los pueblos indígenas, y el fomento de la agricultura y de la industrialización, y la soberanía de los pueblos.

Las distintas intervenciones de presidentes, cancilleres, de representantes, de primeros ministros que también tienen una representación presidencial, con la declaración, prácticamente se da un relanzamiento de este grupo más grande de las naciones, porque en ella se imprimió mucha ética, con valores, principios que nuestros antepasados nos han dejado en la lucha contra el colonialismo y la discriminación.

El otro aspecto ha sido posicionar “el vivir bien para todo el planeta”. Varios países vieron con buenos ojos el proceso de la nacionalización de los hidrocarburos y manifiestan su deseo de aplicarlo en sus jurisdicciones como también las políticas sociales en el país. De ahí que, por el interés de ellos, habrá una Cumbre de Ministros de esa cartera para agosto de este año.

A propósito el Presidente Morales dijo que se quiere crear conciencia en el tema hidrocarburífero por sus beneficios que tiene: “Queremos crear conciencia en los países del G77 para alcanzar el máximo beneficio posible de los recursos naturales, minerales e hidrocaburíferos, impulsar la cooperación para el desarrollo industrial entre los países del G77, analizar experiencias sobre los asuntos legales, arbitrajes y lucha contra la corrupción”, dijo. 

Debido a las políticas económicas aplicadas en Bolivia en los últimos ocho años, cerca de dos millones de personas dejaron la extrema pobreza.

De acuerdo con los datos del Ministerio de Economía los niveles de extrema pobreza en 2005 estaban en 38,2%, mientras que en 2012 el índice cayó a 21,6%, es decir que se registró una variación de -16,6%.

Es el país que gana y bastante y por sobre todo, se sentó las bases de un país digno que no baja la cabeza y que, por sobre todo, es un referente de la plurinacionalidad con mucho orgullo.


* Luis Camilo Romero, es comunicador boliviano para América Latina y el Caribe.

Be the first to comment

Deja un comentario