diciembre 5, 2020

Perspectivas de la economía ALC y la necesidad de integración en acción

Los acontecimientos del primer trimestre de 2014 en las principales economías de la región han mostrado un panorama desalentador: la desaceleración del crecimiento de la economía china, las proyecciones del crecimiento del PIB norteamericano con ajustes hacia la baja, son aspectos que hacen pensar que el debilitamiento regional que se experimentó el 2013 continúe el 2014. Los datos del primer trimestre, de economías como la del Brasil, México y Perú, muestran una tendencia floja en las actividades económicas; las razones de esta situación se explican por la disminución del crecimiento del PIB de los Estados Unidos a causa de condiciones climáticas adversas y la desaceleración de la China. En tanto que el vínculo de nuestras economías tenga fuertes lazos con la del centro norteamericano, aún hegemónica, y otras potencias de segundo orden, las influencias negativas que tengan estas nos afectarán inevitablemente, sobre todo si esa dependencia continúa en las relaciones de intercambio entre materias primas y productos industrializados.

Un dato que confirma lo que afirmamos es que: pese a los resultados flacos, observados en el primer trimestre de este periodo, nuestra actividad industrial sugiere un repunte en el crecimiento regional. Pese a la inestabilidad financiera que se verifica desde mediados del 2013, los flujos de capital hacia nuestra región se están incrementando, sobre todo a los mercados de bonos internos.

Las medidas de restricción monetaria del Brasil, a fin de contener las presiones inflacionarias en su economía continuaron durante el 2013, contribuyendo la desaceleración del primer trimestre en los países que mantienen relaciones comerciales en la región. Asimismo en varios países de la región, las políticas fiscales y monetarias se mantuvieron flexibles con el objetivo de coadyuvar al crecimiento.

¿Qué se espera en los próximos años?

Cualquier proyección de la economía regional para los próximos periodos deben estar condicionadas por el grado de dependencia frente a la economía mundial y, sobre todo, a las economías del centro, tradicional y emergente. Por ejemplo, una posible desaceleración escabrosa de la economía China, ocasionaría una disminución impensada y/o prolongada de los precios de los productos básicos, aspecto que deterioraría los ingresos regionales y fiscales por concepto de nuestras exportaciones. Estos efectos negativos también podrían darse si las economías más fuertes de la región caigan en similares situaciones de ajuste hacia la baja de sus economías. Claro que queda como esperanza un acuerdo de integración regional que se fortalezca de manera acelerada, dada la urgencia.

En este sentido, habrá que medir las consecuencias de no acelerar nuestros procesos de integración y acuerdos regionales que nos permitan una defensa, aunque mínima, de los efectos que puedan perturbar el despegue que experimentó la región desde principios del presente Siglo XXI. Consecuentemente es necesario tomar en cuenta que:

a. La economía de Venezuela está experimentando alta inflación y otros desequilibrios macroeconómicos, además de los conflictos políticos que se manipulan desde el centro imperialista. Situación que podría manifestarse en una caída de las inversiones.

b. Las perspectivas económicas de la Argentina como que están en incertidumbres a pesar de los acuerdos recientes en el Club de París, la cancelación de Repsol ocasionó una avalancha de opiniones capciosas por el problema de los fondos buitres, debido a una sentencia judicial desde el imperio.

c. En el caso del Brasil, economía más grande de la región, se ha producido una disminución de la confianza de los inversionistas, la esperanza es que esta economía continúe en un rumbo de crecimiento, aunque lento, en el corto plazo.

Es de observar que en casos de intromisión, indirecta o directa, la acción política de la región es importante, aspecto que tiene que manifestarse en una posición de solidaridad efectiva y militante a los países que están siendo golpeados por la agresiva intervención del imperialismo en decadencia.

A pesar de estas condiciones inciertas las perspectivas proyectadas para la región no dejaron de tener signos positivos. En este entendido, se espera que el crecimiento regional se fortalezca de manera sostenida de un crecimiento de bajada el 2014, 1,9%, se prevé que el crecimiento del 2015 subirá al 2,9% y el 2016 al 3,5%.

Las proyecciones creciente del crecimiento regional, toman en cuenta la recuperación que experimentarían los países avanzados, de nodo que se fomentarán progresivamente las exportaciones de la región y también el incremento de los ingresos en los sectores del turismo y el incremento de las remesas hacia nuestra región. Otro efecto positivo está explicado por las depreciaciones de las monedas locales en parte de la región, medida que ayudaría a que los países obtengan una mayor participación en el mercado en la medida que se acelere el crecimiento de la economía mundial. Aunque este último factor no es necesariamente un hecho completamente demostrado, teóricamente puede ser rebatido. El caso de la economía boliviana y su comportamiento de la política cambiaria en el modelo neoliberal y el actual, es un caso que hay que considerar en el debate académico y teórico actual.

Si observamos en cuadro anterior, los datos de las proyecciones que se hicieron el en Banco Mundial, muestran que: Bolivia y Perú estarían liderando el crecimiento en la región el 2015 y el 2016, la proyección del 2016 baja el crecimiento de Bolivia, pero sigue siendo positivo, 3,9%. El resto de los países del cuadro muestran crecimientos lento, pero no negativos, exceptuando a la Argentina que no crecería en el presente periodo, 2014.

Claro está que estas proyecciones no necesariamente se cumplirán a raja tabla, tal cual se las está mostrando. Sin embargo, deben ser causa de debate al interior de cada uno de nuestros países y entre estos, considerar que estos datos proyectados son una alerta temprana para imaginar políticas económicas y de integración más agresivas y/o aceleradas. Consecuentemente pasa por el fortalecimiento de nuestras instancias de integración política y económica. Los espacios están dados en los dos ámbitos: CELAC, UNASUR, ALBA, MERCOSUR, etc. ¿Cuándo? ¡Ahora es cuando C……!, gracias.


* Docente Investigador Titular de la UMSA, miembro de la “Red Boliviana de Economía Crítica”.

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