noviembre 28, 2020

Llallagua, ciudad minera, ciudad de lectores

por: Ruby Lena Portugal 

Un poco de historia

Llallagua, es una ciudad de Bolivia, tercera sección de la provincia Rafael Bustillo del Departamento de Potosí. La montaña de Llallagua (9.675 metros sobre el nivel del mar), ha sido desde fines del siglo pasado un centro neurálgico en la vida de la república. Lo ocurrido en ella ha repercutido y tenido influencia en el destino político, económico y social de toda la nación. Secada la ubre argentífera de Huanchaca, ella fue la ubre estañífera que alimentó las finanzas fiscales durante medio siglo. En la montaña de Llallagua se organizó la primera industria moderna de Bolivia y la mina de estaño más grande del mundo. En su plaza fuerte se instalaron corrientes políticas de izquierda que abrieron surco para una revolución económica y social, que definieron la suerte económica del país estatizando la minería mayor. Allí nació el sindicalismo minero que ganó la reducción de la jornada de trabajo a 8 horas. En sus pampas se vertió sangre de obreros y empleados. Esa epopeya fue recuperada por historiadores como Roberto Querejazu (Llallagua, historia de una montaña) y más recientemente por Luis Oporto Ordóñez (Uncía y Llallagua. Empresa minera capitalista y apropiación real del territorio, 1910-1935).

Llallagua, ciudad universitaria

Actualmente, Llallagua, es la vez ciudad minera y universitaria, al estar allí la Universidad Nacional “Siglo XX”, fundada por la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia, que designa a su Vicerector. En su medio urbano se levantan coquetas construcciones, tales como la Universidad Siglo XX, el coliseo cerrado “Paulina Medrano” y el moderno edificio de la Alcaldía, que muestran su desarrollo urbano.

Al llegar al lugar se puede observar un fuerte movimiento económico pues las calles están llenas de comerciantes y personas que compran de todo. El lugar es bastante frío, pero eso no detiene a la gente para continuar con sus labores cotidianas. Su población bordea los 40.865 habitantes, de acuerdo a los últimos datos del INE. Cuenta con un hospital al cual por cierto se le acaba de entregar seis ambulancias, la entrega estuvo a cargo del presidente del Estado Plurinacional, Evo Morales, en acto público que se realizó. Lo más llamativo del lugar son sus aguas termales, de las que se dice que son medicinales, y que mucha gente se baña en ellas para curarse de sus dolencias. El tiempo es corto y nos falta mucho por conocer, pues es una región con mucha historia y dio a nuestro país muchas personalidades importantes en muchos ámbitos, por ejemplo, don Gunar Mendoza, quien fue Director del Archivo y Biblioteca Nacionales de Bolivia en Sucre, Guillermo Lora, gran dirigente sindical de línea trotskista, al igual que César Lora. En este centro minero se construyó la fortuna de uno de los magnates más grandes del periodo republicano, Simón I. Patiño, riqueza que vino acompañada de masacres, como la del 21 de mayo de 1923 y la de San Juan, el 24 de junio de 1967.

V Feria Nacional del Libro

Nuestro objetivo fue participar en la V Feria Nacional del Libro de Llallagua. Al participar en la V Feria Internacional del Libro de Llallagua, observo que los expositores van llegando de a poco, son compañeros que trabajan en distintas editoriales, pero que son como uno solo cuando se trata de apoyar en las Ferias del Libro por toda Bolivia, proyecto de lectura impulsado por el Ministerio de Culturas. La organizadora de la Feria nos dio la bienvenida. La inauguración estuvo a cargo de las autoridades del lugar y un representante del ministerio de Culturas. Participaron muchas instituciones (como el Banco Central de Bolivia) y editoriales, que llegaron de Cochabamba, La Paz, Oruro y del lugar, como la Universidad Siglo XX. Conocimos al escritor Freddy Arancibia, autor de La Danza de la Diablada y otras.

El stand de la Biblioteca y Archivo Histórico de la Asamblea Legislativa Plurinacional, llevó las publicaciones de la Vicepresidencia del Estado Plurinacional, entre ellas Tensiones creativas de la revolución; Las Empresas del Estado, patrimonio colectivo del pueblo boliviano; El Oenegeismo, enfermedad infantil del derechismo; y Geopolítica de la Amazonía, poder hacendal, patrimonial y acumulación capitalista (Álvaro García Linera), Capitalismo, modernización y resistencia popular, 1825-1852 (Gustavo Rodríguez), Ciudades rebeldes y breve historia del neoliberalismo (David Harvey), El sentido de la historia y las medidas geopolíticas del capital. Crítica a intérpretes del Manifiesto del Partido Comunista (Jorge Veraza), Configuración y horizontes del Estado Plurinacional (Jorge Viaña et al.), Composición social del Estado Plurinacional (Ximena Soruco et al.), Constituciones de Bolivia y Derecho Constitucional Boliviano(José Félix Trigo) y Guardianes de la memoria. Diccionario Biográfico de Archivistas de Bolivia (Luis Oporto Ordóñez, editor). El stand se colmó de visitas pues también llevamos bastante material de distribución para obsequiar al público. A pesar que la fila era muy larga, cada uno de los visitantes recibió la Constitución Política del Estado (que es lo que más les interesaba), cuadernos y bolígrafos para los niños, etc.

En esos días de Feria se desarrollaron bastantes actividades, había cuenta cuentos, música, baile, obras de teatro realizada por los estudiantes de la Universidad Siglo XX, de las distintas carreras, con temas educativos. La sensación de la feria fueron sin duda los titiriteros quienes hicieron el deleite de los niños que los aclamaban y se divertían con cada función. Fue muy grato ver esas caritas sonriendo. Hubo un hecho que llamó la atención, cuando llegó un payasito con esa alegría que los caracterizan, fue recibido con alegría por los niños, que reían de sus chistes. Lo sorprendente es que estaba custodiado por dos policías, quienes lo vigilaban de una distancia prudente. La gente lo notó y se conmovieron con el hecho. Era un payaso preso en la cárcel del lugar.

La V Feria del Libro del Municipio de Llallagua fue un éxito pues recibió la visita de mucha gente, ávidos de adquirir libros con diferente temática, pero las obras que más le interesaba eran poesía y leyendas. También sentían interés por obras referidas a la coyuntura de nuestro país, y como es de esperar los niños, pedían cuentos. Es importante seguir incentivando estas actividades, pues la gente se va formando en la conciencia de la importancia que tiene el leer para poder crecer intelectualmente. Los niños tienen que cultivar la costumbre de visitar las ferias del libro y en el futuro enseñar a las nuevas generaciones su importancia y lograr el objetivo principal que es el hábito de la lectura. El día de la clausura, la gente vino por ser el último día a ver que más podía comprar. Los niños están triste pues tendrán que esperar hasta el próximo año para vernos de nuevo se despiden con la ilusión de volvernos a encontrar.

Esta fue una más de nuestras travesías por las Ferias del Libro por toda Bolivia. Nuestro próximo destino nos espera. Hasta pronto.


* Estudiante de la Carrera de Bibliotecología (UMSA). Funcionaria de la Biblioteca y Archivo Histórico de la Asamblea Legislativa Plurinacional.

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